BilbaoPundit

España, Terrorismo, ConservadoresFebruary 5, 2007 3:04 am

Un hombre que oculta su cara con un pasamontañas entra en algún restaurante de alguna ciudad de alguna nación europea. Se detiene delante de una mesa en donde un grupo de personas disfrutan de una comida. Saca un revólver del bolsillo y descerraja dos tiros contra uno de los comensales. Inmediatamente después de impactar en su destino, la bala consigue desfigurar el rostro de un hombre que tardará pocos segundos en morir. Mientras sus compañeros se horrorizan por la escena dantesca, el hombre del pasamontañas huye.

¿Cómo debe reaccionar una sociedad política ante un acto semejante? ¿Qué diferencia hay en que los comensales sean representantes públicos o personas privadas? ¿Y entre que el asesino pertenezca a una banda organizada o actúe siguiendo los impulsos de su psicopatía o de la venganza personal? Lo normal, en todos los casos, sería esperar que se iniciara la búsqueda del criminal, este fuera sometido a un juicio justo y, tras probar su participación en los actos, se hiciera aplicar sobre el asesino la sentencia correspondiente (y con violenta represión si es necesario). Todo ello sólo sería posible en una sociedad construída bajo dos importantes condiciones: buenas leyes y un gobierno dispuesto a cumplirlas. Sin embargo, el ethos socialdemócrata europeo parece dispuesto a hacer varias excepciones. ¿Qué clase de estado, en efecto, es aquel donde las buenas leyes no son cumplidas, aunque existan? Aristóteles (y Platón antes) lo advertía en los comienzos de nuestra civilización: no hay buen gobierno salvo allí donde se hace obedecer la buena ley (Política, Libro VI, Capítulo VII).

Hace un tiempo Gregorio Luri nos recordaba, citando un artículo de Irving Kristol, la necesidad de mantener el concepto de Virtud Pública (manliness, hombría, andreia) para no descender al "desierto de la voluntad impotente". Sostener esta Virtud Pública, única digna de imperar entre hombres libres, es quizás la mayor de las preocupaciones para toda República. Incluso para la más "liberal" de las naciones, los EE.UU, este principio fué muy bien comprendido como límite frente al exceso del falso individualismo y el imperio de los deseos privados. Washington, Adams, Jefferson y compañía sabían que no hay Virtud Republicana, ni verdadero gobierno popular, allí donde las preferencias privadas anteceden absolutamente a las necesidades públicas. Por cierto, que no se ve cómo los nuevos libertarios y anarcoholics en red, para los que no hay más dominio legítimo que el del antojo de la subjetividad, podrían contribuir a esta Virtud Pública, sin la cual no hay propiamente república, ni justicia, ni sociedad política. Aristóteles también percibió este hecho con toda claridad:

Lo que sucede es que cuando una asociación es tal que cada uno sólo ve el Estado en su propia casa, y la unión es sólo una simple liga contra la violencia, no hay ciudad, si se mira de cerca; las relaciones de la unión no son en este caso más que las que hay entre individuos aislados. Luego, evidentemente, la ciudad no consiste en la comunidad del domicilio, ni en la garantía de los derechos individuales, ni en las relaciones mercantiles y de cambio; estas condiciones preliminaries son indispensables para que la ciudad exista; pero aún suponiéndolas reunidas, la ciudad no existe todavía. La ciudad es la asociación del bienestar y la virtud, para bien de las familias y de las diversas clases de habitantes, para alcanzar una existencia completa que se baste a sí misma.

Política - Libro III, Capítulo V 

Conviene destacar que la "virtud" romana y griega difiere bastante de las virtudes cristianas, a cuyos principios sublimes (en la mítica "ciudad de Dios" al menos) debía quedar subalternado el conjunto de las virtudes políticas. Esta tendencia anarquizante del cristianismo se aprecia con toda claridad en el tratamiento "eticista" de muchos temas políticos del presente, orientados por una moralidad "compasiva", no violenta, basada en la idea de perdón y de reconciliación en una "paz de la fe" del porvenir celeste, por decirlo a la manera de Nicolás de Cusa. Esta ética compasiva, a menudo en franca contradicción con la ética de la virtud política, se transparentó nítidamente en la concentración que el obispado de Bilbao ("Muévete por la paz") convocó este sábado, coincidiendo con otra manifestación en Madrid organizada en torno, no tanto a aquella "ética compasiva", sino a la idea de Virtud Política. Ahora bien, lo que el obispo de Bilbao y su devota parroquia no pueden ignorar, y si pretenden ignorarlo es con mala fe manifiesta, es que, mientras que unos se "mueven por paz", otros deben moverse en dirección opuesta precisamente para evitar que se cometan más crímenes, o bien para castigar a los criminales que ya los han cometido. La actitud "pacifista" del obispado en esta cuestión, exigiendo que ETA desparezca por propia voluntad, equivaldría a una situación imaginaria en la que unos médicos, en lugar de intervenir de urgencia a un paciente aquejado por apendicitis, exigieran la "desaparición" espontánea del proceso inflamatorio de la apéndice.

Será verdad que, mientras la primera guerra mundial se pensó que formaría un "mundo para los héroes", después de la segunda guerra mundial sólo cabe un "mundo para las víctimas".

*** 

Tras la virtud (After virtue), es el título de la obra más conocida de Alasdair MacIntyre, de inspiración aristotélica. 

ACTUALIZACIÓN: Neoconomicón tiene un excelente artículo cuestionando la "inocencia" del pacifismo incivil. 

 

Palas Atenea, protectora de la ciudad. 

Terrorismo, Israel & Oriente medio, BrightsDecember 16, 2006 5:23 pm



Scott Atran y Sam Harris discuten sobre la relación entre Terrorismo e Islamismo. Segunda, tercera y cuarta parte.

TerrorismoDecember 6, 2006 3:39 am

¿Yo no tengo la culpa?

España, TerrorismoNovember 27, 2006 6:27 pm

Graves dimes y diretes con ocasión de la manifestación convocada por la AVT éste domingo. 

Pero, ¿qué es una víctima? ¿Cuántas clases de víctimas hay? En principio, víctima es una idea análoga, cuyo primer analogado ha llegado a identificarse con la persona humana. Victima deriva de Victus, la "víctima" (cebo, alimento) ofrecida en sacrificio a los dioses. Se relaciona también con la idea de Victoria. Sin embargo, cabría ampliar su significado, por analogía, a entidades no personales: 

- Víctimas de primer género. Son las víctimas en cuanto personas individuales. Aquí se tomará, ante todo, la perspectiva de la ética de los derechos humanos universales, en la medida en que se refiere a la conservación de los cuerpos individuales; Artículo 3: "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona". Los atentados de ETA se interpretarán esencialmente como crímenes éticos o incluso como "crímenes contra la humanidad".

 - Víctimas de segundo género. Se considerarán tales a las víctimas que lo sean, no tanto en cuanto personas individuales, sino más bien en cuanto víctimas genéricas, jurídicas o políticas. En la España de 2006, las víctimas de "segundo género" se identificarán con las instituciones del estado social y democrático de derecho, tal y como consagra el artículo I del título preliminar: 1. "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político."

Si se ha convertido en moneda corriente desde 1978 que se interpreten los crímenes de ETA, además de cómo crímenes éticos, como crímenes contra la democracia y el estado de derecho es precisamente porque se privilegia una interpretación de la víctima según éste segundo género.

- Víctimas de tercer género. Desde esta perspectiva, la principal víctima de la banda terrorista no será ya ninguna persona individual, ni tampoco la forma contingente del estado (se defina como "estado social y democrático de derecho" o como "democracia orgánica") sino la propia nación española histórica. Los crímenes de ETA caerán aquí bajo la categoría de sedición, puesto que no sólo se dirigirian contra el parlamentarismo democrático, o contra la constitución de 1978, sino contra la systasis profunda de la nación, incluso contra la misma idea (filosófica) de España.

Ahora bien, lo interesante aquí es que España sólo aparecerá realmente como "víctima" en el momento en que sea afectada en su systasis por sus agresores, en el momento en que la sedición resulte victoriosa. ¿Reduciríamos las víctimas de ETA a su condición ética -aunque ésta sea, como es lógico, la condición dominante para sus familiares y allegados-, a la idea de Hombre o de Cuidadano, teniendo a la vista que el objetivo de la "lucha armada" no es la comisión de crímenes éticos, ni siquiera de delitos políticos cualesquiera, sino la victoria de la sedición, frente a España?

Es imprescindible distinguir entre estos géneros de víctimas para comprender la actitud de los líderes políticos y de amplios sectores de la ciudadanía. Los dirigentes nacionalistas del PNV, por ejemplo, tenderán a reducir la idea de víctima a su primer género. No tendrán inconveniente en interpretar los crímenes de ETA en cuanto crímenes éticos, incluso –según la coyuntura - en cuanto crímenes políticos, dirigidos contra la democracia. Desde este "reduccionismo" no extraña que sus dirigentes acusen al Partido Popular de "manipular a las víctimas", cuando éstas son "utilizadas" para defender objetivos políticos o nacionales.

Ahora bien, aquí también cabe atribuir una cierta confusión a la estrategia escogida por el PP. Sin negar que las víctimas éticas son las víctimas por excelencia, desde la perspectiva de los Derechos Humanos, no puede seguirse que esta sea la forma más adecuada de defender la nación. Una nación que, por cierto, no se reduce a un agregado de individuos ligados por un contrato libre y consciente, a un "pueblo" vivo; la nación histórica trasciende al pueblo vivo en la medida en que incluye a todas las generaciones pasadas de españoles e incluso a la generaciones del porvenir. Tampoco será conveniente el reduccionismo de segundo género, ya que perderíamos de vista inmediatamente que la estrategia de ETA no se dirige en primer lugar "contra la democracia", sino contra España –como demuestra el hecho de que ETA surgiera entre medias de una dictadura.

Al envolver recurrentemente la defensa de la nación en la idea de "víctima" muchos españoles, aún sin saberlo, están empezando a reconocer el principio de una derrota y, en consecuencia, la victoria de sus enemigos.

Terrorismo, Israel & Oriente medio, Ideas de la historiaNovember 14, 2006 1:01 am

 

"Las madres son las enemigas del estado,

porque no desean que sus hijos vayan a la guerra".

G.W.F. Hegel en Lecciones sobre la filosofía de la historia universal

Quizás pueda señalarse el discurso sobre la libertad en Iraq y oriente medio (pronunciado por George W. Bush en noviembre de 2003) como el momento en que se publicita un cambio de rumbo decisivo, que Daniel Pipes calificaba de revolucionario, con respecto a la política exterior de EE.UU.:

Sixty years of Western nations excusing and accommodating the lack of freedom in the Middle East did nothing to make us safe — because in the long run, stability cannot be purchased at the expense of liberty. As long as the Middle East remains a place where freedom does not flourish, it will remain a place of stagnation, resentment, and violence ready for export. And with the spread of weapons that can bring catastrophic harm to our country and to our friends, it would be reckless to accept the status quo.

Defender, preservar y extender la paz, en una estrategia que se movía desde la disuasión (deterrence) hacia la prevención (preemption) y que pretendía envolverse en la justificación de una nueva justum bellum: promover la democracia y adelantarse a amenazas terroristas.

654,965 iraquíes muertos, 2800 norteamericanos y 342.148.720.000 $ más tarde (según ultimísimas estimaciones) es legítimo interrogarse sobre la marcha y sentido de la guerra. ¿Cuántas cosas se hicieron mal y cuántas se hicieron bien en Iraq? Puede, en efecto, que no haya ido tan malpara los intereses geopolíticos y energéticos de los EE.UU -aunque visto desde el "punto de vista materno", sin descontar a la Gran Madre Hegeliana en que se ha transformado la izquierda, no pueda hacerse el mismo balance positivo.

Mirando hacia atrás sin ira, ¿realmente salieron los useños derrotados de Vietnam? Sin dejar de mencionar el hecho de que la retirada americana se debió a la presión de la opinión pública, y no a ninguna debilidad militar, la estrategia de "campo quemado" en el sureste asiático terminó por imponer ciertos límites objetivos (bien distinguibles por el olor del Napalm) al imperialismo soviético. En el largo plazo, la dramática y cinematográfica pérdida de Hanoi formó parte de un proceso sostenido hacia la victoria definitiva en la guerra fría. Y nadie puede descartar que los nuevos capítulos de la así llamada guerra contra el terror alcancen una resolución similar. Todo ésto y más, dando por supuesto que Alicia no consiga atravesar el espejo en Estambul.

Terrorismo, Israel & Oriente medio, ReligiónNovember 1, 2006 5:43 pm

Esta es una traducción informal, revisando otra que apareció en este foro. A pesar de que el artículo tiene fecha de 18 de septiembre de este año, conserva una particular fuerza como retrato de un clima de opinión que se ha impuesto en el "liberalismo" americano, algo más o menos equivalente a lo que en Europa entendemos por "socialismo" o "izquierdismo".

Un golpe directo al estómago de la "alianza de civilizaciones".


 

¿El fín del liberalismo?

Sam Harris 

Hace dos años publiqué un libro muy crítico con la religión, "The End of Faith" (El final de la fe). En él, argumenté que las mayores religiones del mundo son genuinamente incompatibles entre sí, que causan conflictos inevitablemente y que disuaden de la emergencia de una civilización viable global. En respuesta, he recibido muchos miles de cartas y correos electrónicos procedentes de sacerdotes, periodistas, científicos, políticos, soldados, rabinos, actores, cooperantes de ayuda, estudiantes… de gente mayor y joven ocupando cada punto del espectro de la creencia y de la no creencia.

Esto me ha brindado una oportunidad especial para ver cómo reacciona la gente de todos los credos y tendencias políticas cuando se critica la religión. Debo decir que conservadores y liberales responden de manera muy diferente a la idea de que la religión puede ser una causa directa de conflicto entre las personas.

Esta diferencia no presagia nada bueno al futuro del liberalismo.

Quiza deberia establecer desde el pricipio mi bona fides liberal. Me gustaría que se aumentaran los impuestos sobre la riqueza, que se decriminalizaran las drogas y que los homosexuales pudieran casarse. También pienso que la administracion Bush se merece la mayoria de las críticas recibidas en los últimos seis años, especialmente aquellas que se refieren a la guerra de Iraq, su lucha contra la ciencia y su irresponsabilidad fiscal.

Pero mi afinidad hacia los liberales me ha convencido de que el liberalismo se ha desconectado peligrosamente de las realidades de nuestro mundo, especialmente de aquello que los devotos musulmanes creen realmente sobre Occidente, el paraíso y la ascendencia última de su fe.

En cuestiones de seguridad nacional, ahora he de tener la misma cautela con mis compañeros liberales que con los demagogos religiosos de la derecha cristiana.

Esto podria parecer el franco reconocimiento de la acusación: "los liberales son blandos con el terrorismo". Lo es, y lo son.

En el mundo musulmán se está formando un culto a la muerte por razones que son perfectamente explicables en el contexto de las doctrinas islámicas de martirio y guerra santa (yihad). Lo cierto es que no estamos luchando en una "guerra contra el terror". Estamos luchando contra una teología perniciosa y un anhelo del paraiso.

Esto no quiere decir que estemos en guerra contra todos los musulmanes. Pero estamos en guerra sin cuartel contra aquellos que creen que morir en defensa de su fe es el mejor de los bienes posibles, que los dibujantes de viñetas deberian ser ajusticiados por caricaturizar al profeta y que cualquier musulman que pierde su fe debería ser masacrado por apóstata.

Desgraciadamente, ese extremismo religioso no es un fenémeno tan marginal como podriamos esperar. Numerosos estudios apuntan a que los musulmanes mas radicales tienden a tener mejor educacion y oportunidades economicas que la media.

Dado el grado con el que las ideas religiosas están aun protegidas de la crítica en cualquier sociedad, actualmente es posible que una persona tenga los recursos económicos e intelectuales necesarios para construir una bomba nuclear y, además, creer que tendra 72 vírgenes en el paraiso. Y todavía, a pesar de las abundantes evidencias en contra, los liberales siguen imaginando que el terrorismo musulmán mana de la desesperacion económica, la falta de educación y el militarismo norteamericano.

En el punto más extremo, el desmentido liberal ha encontrado su expresión en una creciente subcultura de teóricos de la conspiración que creen que las atrocidades del 11 de Septiembre fueron orquestadas por nuestro propio gobierno. Una encuesta nacional realizada por el Scripps Survey Research Center de la universidad de Ohio muestra que más de la tercera parte de los norteamericanos creen que el gobierno federal "ayudó en los ataques terroristas del 9 de Septiembre o no tomó ninguna medida para evitarlos con el fín de que los Estados Unidos pudieran ir a la guerra en oriente medio"; el 16% cree que las torres gemelas no se derrumbaron porque se estrellaran en ellas aviones comerciales llenos de combustible sino porque agentes de la administración Bush manipularon sus estructuras en secreto para que explotasen.
 
Esta asombrosa erupción de irracionalidad masoquista muy bien podria marcar no solo el declive del liberalismo, si no el de la civilización occidental. Hay libros, películas y conferencias organizadas alrededor de toda esta alucinación, y ofrecen una visión inusualmente clara del dogma debilitante que acecha en el corazón del liberalismo: Mientras que el poder occidental es completamente malévolo, se podria contar con que la gente desposeída de la tierra abrazara la razón y la tolerancia, tan solo con darle suficientes oportunidades económicas.

No se cuántos arquitectos e ingenieros más necesitamos que se autoinmolen, se piloten aviones contra edificios o se decapiten periodistas antes de que esta fantasía quede disipada. Lo cierto es que hay infinidad de razones para creer que un terrorífico número de los musulmanes del mundo ven ahora las cuestiones politicas y morales en el contexto de su afiliación al islam. Esto les lleva a incluírse en el grupo de la causa de otros musulmanes sin importar lo sociopático de su comportamiento. Esta ignorante solidaridad religiosa podría ser el mayor problema al que se enfrenta la civilización y es habitualmente malinterpretada, ignorada u ofuscada por los liberales.

Dadas la mendacidad y escandalosa incompetencia de la administración Bush, especialmente en su mal manejo de la guerra en Iraq, los liberales pueden hallar muchas cosas lamentables en el enfoque conservador de la lucha en la guerra contra el terror. Desafortunadamente, los liberales odian a la actual administración con tal furia que fallan habitualmente a la hora de reconocer cuan peligrosos y depravados son nuestros enemigos en el mundo musulmán.

Las recientes condenas por el uso de la administración Bush de la frase "fascismo islámico" son un ejemplo. No hay duda de que la frase es imprecisa: los islamistas no son técnicamente fascistas, y el término ignora una variedad de cismas que existen entre los islamistas, pero de ninguna manera es un ejemplo de propaganda de guerra, como se ha alegado repetidamente entre los liberales.

En su análisis de la política exterior de EEUU e Israel, se puede confiar en que los liberales pasarán por alto las más básicas distinciones morales. Por ejemplo, ignoran el hecho de que los musulmanes matan intencionadamente no combatientes, mientras que nosotros y los israelíes (por norma) intentamos evitarlo. Los musulmanes usan rutinariamente escudos humanos, y esto cuenta mucho más que el daño colateral que causamos nosotros y los israelíes; el discurso politico a través del mundo musulman, especialmente en lo que respecta a los judíos, es explicita y desvergonzadamente genocida.

Dadas estas diferencias, no hay duda de que a los israelíes les asiste ahora la razón en su conflicto con Hamas y Hezbollah. Pese a ello, los liberales de Europa y Estados Unidos hablan a menudo como si la verdad estuviera en otra parte.

Estamos entrando en una era de proliferacion nuclear descontrolada y, así parece, de terrorismo nuclear. En consecuencia, no hay futuro en el que los aspirantes a martir puedan llegar a ser buenos vecinos nuestros. A no ser que los liberales se den cuenta de que hay decenas de millones de personas en el mundo musulmán que son mucho mas horripilantes que Dick Cheney, seran incapaces de proteger a la civilizacion de sus enemigos genuinos.

De manera creciente, los norteamericanos estan empezando a creer que los únicos con la cabeza suficientemente dura como para luchar contra los religiosos lunáticos del mundo musulman son los religiosos lunáticos occidentales. Ademas, se está diciendo que la gente que habla con mayor claridad moral acerca de las guerras en oriente medio son miembros de la derecha cristiana, cuyo encandilamiento con las profecías bíblicas es casi tan problemático como la ideología de nuestros enemigos. El dogmatismo religioso está jugando en ambas partes del tablero en un un juego muy peligroso.

En lugar de mostrarnos el camino más allá de esta locura, los liberales resultan cada vez más irrelevantes. Dado que en general son razonables y tolerantes con la diversidad, los liberales deberían ser especialmente sensibles a los peligros de la literalidad religiosa. Pero no lo son.

El mismo fallo del liberalismo es evidente en Europa occidental, donde el dogma del multiculturalismo ha hecho que la Europa secular sea muy remisa en señalar el amenazante problema del extremismo religioso entre sus inmigrantes. La gente que habla con mayor sensibilidad de la amenaza que representa el el islam para Europa son de hecho fascistas.

Decir que esto no presagia nada bueno para el liberalismo es infravalorarlo: Esto no presagia nada bueno para el futuro de la civilización.

 

El artículo original en SamHarris.org 

Terrorismo, Israel & Oriente medio 4:24 pm


Segunda y tercera parte.

España, Terrorismo, Israel & Oriente medioOctober 2, 2006 8:48 pm

Edge publica un breve pero estimulante trabajo de Scott Atran titulado Devoted actor versus rational actor. Models for understanding world conflict que fué leído en el Consejo de Seguridad Nacional, en la casa blanca, éste 14 de septiembre.

Atran comienza por cuestionar los modelos "standard" de resolución de conflictos, basados en el Actor Racional, que habían dominado durante la guerra fría -con el episodio de la crisis cubana de los misiles como ejemplo más significado. Pero, en particular desde el 11 S el mundo enfrenta un tipo de amenaza global que desafía esta concepción "racionalista". La inmolación personal de los terroristas islamistas es, en efecto, un reto para el modelo de elección racional, basado en la economía de costes y beneficios materiales. Incluso fuera de la Umma los terroristas enfrentan siempre algún grado de "sacrificio". Los seguidores de ETA perciben a los terroristas, y estos se perciben a sí mismos, como agentes altruístas o héroes de la "liberación nacional" -aunque, desde el punto de vista de sus víctimas y del estado atacado sean poco más que criminales horrendos o sediciosos. Sin alcanzar nunca los límites de la shahada islámica, este "altruísmo" sacrificial puede concretarse en huelgas de hambre, como la del preso etarra Iñaki de Juana Chaos.

Atran alerta sobre el fracaso de la política y la economía "standard" en la resolución de estos nuevos conflictos:

when disputed issues are transformed into sacred values, as when land ceases to be a mere resource and becomes "holy" or when structures of brick and mortar become "sacred sites," then standard political and economic proposals for resolving conflicts don’t suffice and can be counterproductive by raising levels of outrage and disgust.

Cuando la tierra deja de ser un recurso ecológico y material, e ingresa en la economía de lo sagrado, las soluciones "racionales" dejan de ser convenientes. Las concesiones simbólicas, en este caso, pueden adquirir una importancia muy superior e incluso determinante.

Aunque la economía de mercado forma parte legítima de los modos elementales de socialidad humana, es también evidente que no todo en las sociedades humanas puede reducirse al intercambio de mercado (como parece que suponen los anarcocapitalistas). Maurice Godelier (El enigma del don) ya explicó -frente a Levi Strauss, que el intercambio genérico no puede agotar la esencia de las relaciones sociales. No todo se transfiere y se aliena, y precisamente lo que no se transfiere ni se aliena constituye el centro de la economía sagrada:

(…) los intercambios, sean cuales fueren, no agotan el funcionamiento de una sociedad, no bastan para explicar la totalidad, no bastan para explicar la totalidad de lo social. Junto a las "cosas" , junto a los bienes, servicios y personas que se intercambian, se encuentra todo lo que no se dona y no se vende, y que es igualmente objeto de instituciones y de prácitcas específicas que constituyen un componente irreductible de la sociedad como totalidad, contribuyendo igualmente a explicar su funcionamiento como un todo.

El modelo del Actor Racional predice que los palestinos "deberían" retornar a un estado autónomo en la franja oriental y Gaza, renunciando a sus aspiraciones sobre Jerusalén -especialmente cuando los EE.UU y Europa proporcionarían a cada familia palestina unos 1000 $ anuales durante al menos una década de asistencia económica. Los independentistas vascos quizás deberían también renunciar a la anexión de Navarra…si no fuera porque el territorio navarro para los "abertzales" o Jerusalén para Hamas, no son sólo "territorios", sino partes de la economía de lo sagrado. ¿Qué sentido tiene entonces el "diálogo", cuando se plantea en términos "standard", según criterios habermasianos de racionalidad y universalidad? ¿Y qué decir del "ecumenismo" religioso? ¿Cómo se "dialoga" entre sacralidades enfrentadas? En particular cuando solo uno de los interlocutores parte del modelo "racional", renunciando a cualquier "economía sagrada", mientras que otro parte del "devocional" -y este parece ser el caso del así llamado "proceso de paz" en España…no es difícil predecir que los actores racionales llevarán todas las de perder.
 

Economía política, TerrorismoSeptember 25, 2006 3:31 pm

La conversación entre Robert Trivers y Noam Chomsky, auspiciada por Seed Magazine, no ha dejado lugar apenas para la sorpresa. Empezando por la caracterización de la gran industria y el capitalismo de masas como un sistema de mentira y opresión públicas, y terminando con la mención a Rumsfeld y Cheney como paradigmas del autoengaño. No ha faltado ni un momento en el que Trivers alude la “paranoia anticomunista”, si bien no se encuentra (¿!) incluído en la transcripción.

¿Es la política un sistema general de engaño? ¿Están obligados los individuos a autoengañarse o dejarse simplemente llevar por las autopercepciones del grupo al que pertenecen? Ortega dió una pista importante hace décadas al hablar del intrincado sistema de ideas y creencias que configuran el conocimiento humano. Los hombres se enfrentan a la realidad desde sistemas más o menos ensamblados de ideas y creencias -estas últimas sobre todo. En un mundo sobresaturado por la gran oferta de bienes y de información, los individuos (absoluta y no relativamente) “independientes” caerían bajo el peso inapelable del konsumterror. Lo que llamamos “ideologías” podrían ser memes seleccionados a través de la historia que compiten habitualmente entre sí como los alelos de un mismo gen.

No cabe esperar que los individuos y los grupos acuerden el fín de las ideologías, desde una pragmática trascendental al modo de Habermas en la que se disuelvan –como en el velo rawlsiano- las diferencias de riqueza, intelecto, carácter, religión o nacionalidad. Sin embargo, se diría que Trivers y Chomsky habitan ya en el “juicioso centro” del universalismo. Algo que tampoco sorprende, dado el persistente “meme” histórico de la izquierda en pugna -eso dicen, contra el egoísmo, los privilegios y las trampas del lenguaje. Un “lenguaje”, como el mismo Trivers subraya, que es por naturaleza una gran oportunidad para la mentira. De ahí que, desde siempre, la política y la mentira -en el fondo, la esencial imperfectibilidad darwiniana del hombre, hayan estado tan íntimamente unidas.


Aquí está la versión íntegra. Y aquí, la transcripción.

TerrorismoSeptember 11, 2006 7:02 pm

 

Cinco años, y 5804 ataques terroristas depués, algunos seguimos vivos; otros, no. Vía Little Green Footballs y Disculpen las molestias.

Trampa22 tiene más datos.