BilbaoPundit

Israel & Oriente medioMarch 3, 2007 2:26 pm

Cuando no puedes encontrar un solo jardín en tu ciudad, pero hay una mezquita en cada esquina, estás en un país árabe.

Cuando ves gente vivir en el pasado con todas las trampas de la modernidad, no te sorprendas, estás en un país árabe. 

Cuando la religión controla a la ciencia, puedes estar seguro de que estás en un país árabe.

Cuando los clérigos se llaman "académicos", no te asombres, estás en un país árabe. 

Cuando ves al gobernante transformado en un semidios que nunca muere o renuncia a su poder, y la crítica no está permitida a nadie, no te disgustes, estás en un país árabe.

Cuando encuentras que la mayoría de la gente se opone a la libertad y goza de la esclavitud, no te enfermes, estás en un país árabe. 

Cuando escuchas a clérigos decir que la democracia es herejía, pero aprovechan todas las oportunidades proporcionadas por la democracia para alcanzar altas posiciones, no te sorprendas, estás en un país árabe. 

Cuando descubres que una mujer vale la mitad que un hombre, o menos, no te sorprendas, estás en un país árabe. 

Cuando la tierra es más importante que los seres humanos, estás en un país árabe.

Cuando el miedo vive constantemente en los ojos de la gente, puedes estar seguro de que estás en un país árabe.

Es un poema del saudí Wajeha al-Huwaider. Vía New York Times.

 

Israel & Oriente medio, ReligiónJanuary 1, 2007 5:18 am

Daniel Pipes nos advierte sobre la complacencia, el auto-desprecio y el pacifismo que pueden terminar derrotando a occidente. Añade, además, algunos rasgos temibles de un Islam globalizado, más allá del terrorismo agresivo a pequeña escala:

  • Potencial acceso a armas de destrucción masiva que podrían devastar la vida en occidente.
  • Una religión atractiva que proporciona un poder mucho más profundo al de las artificiales ideologías fascistas o comunistas.
  • Una maquinaria bien fundamentada, conceptualizada e institucionalizada capaz de construir con éxito credibilidad, buena voluntad y éxito electoral.
  • Una ideología capaz de atraer a todo tipo de musulmanes, desde el lumpenproletariat a los privilegiados, desde los iletrados a los doctorados, desde los integrados a los psicópatas, de los yemenies a los canadienses.
  • Una aproximación a la no violencia -"lawful islamism" - islamismo de ley- que persigue la islamificación a través de medios educativos, políticos y religiosos, pero sin recurrir a la ilegalidad o el terrorismo. El islamismo de ley está obteniendo éxito en países de mayoría musulmana como Argelia, y en países de minoría musulmana como el Reino Unido.
  • Un gran número de militantes. Si los islamistas constituyen del 10 al 15% de la población musulmana mundial, ellos hacen un número entre 125 y 200 millones de personas, mucho más que todos los fascistas y comunistas juntos que jamás han vivido
Sobre la islamificación pacífica y "de ley" ya teníamos noticias en Gran Bretaña, y comenzaremos también a tenerlas en España
Terrorismo, Israel & Oriente medio, BrightsDecember 16, 2006 5:23 pm



Scott Atran y Sam Harris discuten sobre la relación entre Terrorismo e Islamismo. Segunda, tercera y cuarta parte.

Israel & Oriente medio, ReligiónDecember 15, 2006 9:54 pm

 

Niños libaneses por la unidad nacional. 

Noam Chomsky acaba de terciar en la polémica que tiene últimamente lugar en Internet, a cerca de las relaciones entre Ciencia y Religión…y se diría que no lo ha hecho para apoyar precisamente a los "humanistas secularistas", sino para disculpar tácitamente a los muftis, mártires y mullahs:

En los problemas corrientes de la vida humana, la ciencia nos cuenta muy poco, y los científicos no sirven en absoluto de guía. De hecho, a menudo son la peor guía, porque tienden a focalizar, como un láser, en sus intereses profesionales, y saben muy poco sobre el mundo.

No hay duda de que las religiones son muy significativas para sus adherentes, y que les permiten engañarse a sí mismos al creer que existe algún significado en sus vidas más allá del que acordamos que realmente existe. Nunca he intentado convencerles de que se desprendan de sus engaños, que son necesarios para que vivan una vida con sentido. Estas creencias pueden proporcionar un marco para obras nobles, o salvajes, y algún lugar entre medias, y existen razones para prestar atención a las obras y su fondo, hasta el punto en que podamos comprenderlo.

Es cierto que no existe una ciencia que pueda servir como "guía" infalible para los problemas morales. En la misma discusión a la que se incorpora ahora el lingüista del MIT quedó también bastante clara la distinción entre los científicos y los mediadores de conflictos. Cada uno debe hablar un lenguaje diferente, lo suficientemente flexible, prudente y sensible al contexto. Pero los argumentos de Chomsky, no tan sorprendentemente ultraconservadores (en defensa, nada menos, que de los "engaños necesarios"), parecen calculados más para criticar la ofensiva "secularista" contra el poder omnímodo de la religión, que para cuestionar éste mismo poder.

Tampoco cabe duda sobre el hecho de que las religiones proporcionan "sentido" a las vidas de sus adherentes. Este sentido es a veces tan profundo como para significar el sacrificio personal de los mismos fieles, o para provocar el holocausto de los apóstatas, y la reflexión de Chomsky no parece dejar mucho espacio para criticar el relativismo de las distintas piedades y "sentidos" en liza. En realidad, tampoco ofrece la más mínima pista que conecte los hechos inmorales o "salvajes" con más que posibles fundamentos religiosos -aunque ya conocemos que para Chomsky la culpa de todas las cosas cae siempre del lado del "imperialismo" occidental. Pese a los sofisticados intentos de Jeremy Ginges o Scott Atran, la conexión entre riesgo de conflicto y fundamentalismo religioso, sobre todo vinculado con el Islam, parece muy difícil de ocultar. A pesar de que el martirologio religioso aparece siempre envuelto por la "fusión de objetivos políticos y religiosos", por usar la expresión de Ginges, de aquí no puede seguirse que la causa religiosa esté subalternada a la secular. Un buen ejemplo nos lo proporcionan las algaradas recientes en Líbano:

La multitudinaria marcha comenzó en Beirut ayer. Cientos de miles de manifestantes convocados por Hezbollah y los grupos prosirios tomaron la Plaza de los Mártires y las calles circundantes al Palacio de Gobierno. Ondeando únicamente banderas libanesas, la multitud bloqueó los accesos al edificio gubernamental, donde se encontraba refugiado el primer ministro, Fuad Siniora, con sus ministros, reclamando la dimisión del jefe de Gobierno libanés.

(…) Los manifestantes, respondiendo a una precisa consigna, sólo desplegaron una marea de banderas nacionales que cubrieron el centro de Beirut y corearon todo tipo de consignas urgiendo al primer ministro a dimitir entre himnos revolucionarios y nacionalistas populares.

Igual que en el caso palestino, la economía de lo sagrado surge siempre en conexión con algún programa político. Pero este programa sería sencillamente incomprensible sin el poder alimentador de la religión. Los manifestantes de Hezbolá que reclaman la unidad nacional enrbolando banderas libanesas, simultáneamente exigen a sus gobernantes la salvaguarda de los "lugares santos" y la indiscutible sacralidad de su yihad:

No estamos aquí para ser ministros, sino mártires.

 
Paralelamente, Disculpen Las Molestias
 
Terrorismo, Israel & Oriente medio, Ideas de la historiaNovember 14, 2006 1:01 am

 

"Las madres son las enemigas del estado,

porque no desean que sus hijos vayan a la guerra".

G.W.F. Hegel en Lecciones sobre la filosofía de la historia universal

Quizás pueda señalarse el discurso sobre la libertad en Iraq y oriente medio (pronunciado por George W. Bush en noviembre de 2003) como el momento en que se publicita un cambio de rumbo decisivo, que Daniel Pipes calificaba de revolucionario, con respecto a la política exterior de EE.UU.:

Sixty years of Western nations excusing and accommodating the lack of freedom in the Middle East did nothing to make us safe — because in the long run, stability cannot be purchased at the expense of liberty. As long as the Middle East remains a place where freedom does not flourish, it will remain a place of stagnation, resentment, and violence ready for export. And with the spread of weapons that can bring catastrophic harm to our country and to our friends, it would be reckless to accept the status quo.

Defender, preservar y extender la paz, en una estrategia que se movía desde la disuasión (deterrence) hacia la prevención (preemption) y que pretendía envolverse en la justificación de una nueva justum bellum: promover la democracia y adelantarse a amenazas terroristas.

654,965 iraquíes muertos, 2800 norteamericanos y 342.148.720.000 $ más tarde (según ultimísimas estimaciones) es legítimo interrogarse sobre la marcha y sentido de la guerra. ¿Cuántas cosas se hicieron mal y cuántas se hicieron bien en Iraq? Puede, en efecto, que no haya ido tan malpara los intereses geopolíticos y energéticos de los EE.UU -aunque visto desde el "punto de vista materno", sin descontar a la Gran Madre Hegeliana en que se ha transformado la izquierda, no pueda hacerse el mismo balance positivo.

Mirando hacia atrás sin ira, ¿realmente salieron los useños derrotados de Vietnam? Sin dejar de mencionar el hecho de que la retirada americana se debió a la presión de la opinión pública, y no a ninguna debilidad militar, la estrategia de "campo quemado" en el sureste asiático terminó por imponer ciertos límites objetivos (bien distinguibles por el olor del Napalm) al imperialismo soviético. En el largo plazo, la dramática y cinematográfica pérdida de Hanoi formó parte de un proceso sostenido hacia la victoria definitiva en la guerra fría. Y nadie puede descartar que los nuevos capítulos de la así llamada guerra contra el terror alcancen una resolución similar. Todo ésto y más, dando por supuesto que Alicia no consiga atravesar el espejo en Estambul.

Terrorismo, Israel & Oriente medio, ReligiónNovember 1, 2006 5:43 pm

Esta es una traducción informal, revisando otra que apareció en este foro. A pesar de que el artículo tiene fecha de 18 de septiembre de este año, conserva una particular fuerza como retrato de un clima de opinión que se ha impuesto en el "liberalismo" americano, algo más o menos equivalente a lo que en Europa entendemos por "socialismo" o "izquierdismo".

Un golpe directo al estómago de la "alianza de civilizaciones".


 

¿El fín del liberalismo?

Sam Harris 

Hace dos años publiqué un libro muy crítico con la religión, "The End of Faith" (El final de la fe). En él, argumenté que las mayores religiones del mundo son genuinamente incompatibles entre sí, que causan conflictos inevitablemente y que disuaden de la emergencia de una civilización viable global. En respuesta, he recibido muchos miles de cartas y correos electrónicos procedentes de sacerdotes, periodistas, científicos, políticos, soldados, rabinos, actores, cooperantes de ayuda, estudiantes… de gente mayor y joven ocupando cada punto del espectro de la creencia y de la no creencia.

Esto me ha brindado una oportunidad especial para ver cómo reacciona la gente de todos los credos y tendencias políticas cuando se critica la religión. Debo decir que conservadores y liberales responden de manera muy diferente a la idea de que la religión puede ser una causa directa de conflicto entre las personas.

Esta diferencia no presagia nada bueno al futuro del liberalismo.

Quiza deberia establecer desde el pricipio mi bona fides liberal. Me gustaría que se aumentaran los impuestos sobre la riqueza, que se decriminalizaran las drogas y que los homosexuales pudieran casarse. También pienso que la administracion Bush se merece la mayoria de las críticas recibidas en los últimos seis años, especialmente aquellas que se refieren a la guerra de Iraq, su lucha contra la ciencia y su irresponsabilidad fiscal.

Pero mi afinidad hacia los liberales me ha convencido de que el liberalismo se ha desconectado peligrosamente de las realidades de nuestro mundo, especialmente de aquello que los devotos musulmanes creen realmente sobre Occidente, el paraíso y la ascendencia última de su fe.

En cuestiones de seguridad nacional, ahora he de tener la misma cautela con mis compañeros liberales que con los demagogos religiosos de la derecha cristiana.

Esto podria parecer el franco reconocimiento de la acusación: "los liberales son blandos con el terrorismo". Lo es, y lo son.

En el mundo musulmán se está formando un culto a la muerte por razones que son perfectamente explicables en el contexto de las doctrinas islámicas de martirio y guerra santa (yihad). Lo cierto es que no estamos luchando en una "guerra contra el terror". Estamos luchando contra una teología perniciosa y un anhelo del paraiso.

Esto no quiere decir que estemos en guerra contra todos los musulmanes. Pero estamos en guerra sin cuartel contra aquellos que creen que morir en defensa de su fe es el mejor de los bienes posibles, que los dibujantes de viñetas deberian ser ajusticiados por caricaturizar al profeta y que cualquier musulman que pierde su fe debería ser masacrado por apóstata.

Desgraciadamente, ese extremismo religioso no es un fenémeno tan marginal como podriamos esperar. Numerosos estudios apuntan a que los musulmanes mas radicales tienden a tener mejor educacion y oportunidades economicas que la media.

Dado el grado con el que las ideas religiosas están aun protegidas de la crítica en cualquier sociedad, actualmente es posible que una persona tenga los recursos económicos e intelectuales necesarios para construir una bomba nuclear y, además, creer que tendra 72 vírgenes en el paraiso. Y todavía, a pesar de las abundantes evidencias en contra, los liberales siguen imaginando que el terrorismo musulmán mana de la desesperacion económica, la falta de educación y el militarismo norteamericano.

En el punto más extremo, el desmentido liberal ha encontrado su expresión en una creciente subcultura de teóricos de la conspiración que creen que las atrocidades del 11 de Septiembre fueron orquestadas por nuestro propio gobierno. Una encuesta nacional realizada por el Scripps Survey Research Center de la universidad de Ohio muestra que más de la tercera parte de los norteamericanos creen que el gobierno federal "ayudó en los ataques terroristas del 9 de Septiembre o no tomó ninguna medida para evitarlos con el fín de que los Estados Unidos pudieran ir a la guerra en oriente medio"; el 16% cree que las torres gemelas no se derrumbaron porque se estrellaran en ellas aviones comerciales llenos de combustible sino porque agentes de la administración Bush manipularon sus estructuras en secreto para que explotasen.
 
Esta asombrosa erupción de irracionalidad masoquista muy bien podria marcar no solo el declive del liberalismo, si no el de la civilización occidental. Hay libros, películas y conferencias organizadas alrededor de toda esta alucinación, y ofrecen una visión inusualmente clara del dogma debilitante que acecha en el corazón del liberalismo: Mientras que el poder occidental es completamente malévolo, se podria contar con que la gente desposeída de la tierra abrazara la razón y la tolerancia, tan solo con darle suficientes oportunidades económicas.

No se cuántos arquitectos e ingenieros más necesitamos que se autoinmolen, se piloten aviones contra edificios o se decapiten periodistas antes de que esta fantasía quede disipada. Lo cierto es que hay infinidad de razones para creer que un terrorífico número de los musulmanes del mundo ven ahora las cuestiones politicas y morales en el contexto de su afiliación al islam. Esto les lleva a incluírse en el grupo de la causa de otros musulmanes sin importar lo sociopático de su comportamiento. Esta ignorante solidaridad religiosa podría ser el mayor problema al que se enfrenta la civilización y es habitualmente malinterpretada, ignorada u ofuscada por los liberales.

Dadas la mendacidad y escandalosa incompetencia de la administración Bush, especialmente en su mal manejo de la guerra en Iraq, los liberales pueden hallar muchas cosas lamentables en el enfoque conservador de la lucha en la guerra contra el terror. Desafortunadamente, los liberales odian a la actual administración con tal furia que fallan habitualmente a la hora de reconocer cuan peligrosos y depravados son nuestros enemigos en el mundo musulmán.

Las recientes condenas por el uso de la administración Bush de la frase "fascismo islámico" son un ejemplo. No hay duda de que la frase es imprecisa: los islamistas no son técnicamente fascistas, y el término ignora una variedad de cismas que existen entre los islamistas, pero de ninguna manera es un ejemplo de propaganda de guerra, como se ha alegado repetidamente entre los liberales.

En su análisis de la política exterior de EEUU e Israel, se puede confiar en que los liberales pasarán por alto las más básicas distinciones morales. Por ejemplo, ignoran el hecho de que los musulmanes matan intencionadamente no combatientes, mientras que nosotros y los israelíes (por norma) intentamos evitarlo. Los musulmanes usan rutinariamente escudos humanos, y esto cuenta mucho más que el daño colateral que causamos nosotros y los israelíes; el discurso politico a través del mundo musulman, especialmente en lo que respecta a los judíos, es explicita y desvergonzadamente genocida.

Dadas estas diferencias, no hay duda de que a los israelíes les asiste ahora la razón en su conflicto con Hamas y Hezbollah. Pese a ello, los liberales de Europa y Estados Unidos hablan a menudo como si la verdad estuviera en otra parte.

Estamos entrando en una era de proliferacion nuclear descontrolada y, así parece, de terrorismo nuclear. En consecuencia, no hay futuro en el que los aspirantes a martir puedan llegar a ser buenos vecinos nuestros. A no ser que los liberales se den cuenta de que hay decenas de millones de personas en el mundo musulmán que son mucho mas horripilantes que Dick Cheney, seran incapaces de proteger a la civilizacion de sus enemigos genuinos.

De manera creciente, los norteamericanos estan empezando a creer que los únicos con la cabeza suficientemente dura como para luchar contra los religiosos lunáticos del mundo musulman son los religiosos lunáticos occidentales. Ademas, se está diciendo que la gente que habla con mayor claridad moral acerca de las guerras en oriente medio son miembros de la derecha cristiana, cuyo encandilamiento con las profecías bíblicas es casi tan problemático como la ideología de nuestros enemigos. El dogmatismo religioso está jugando en ambas partes del tablero en un un juego muy peligroso.

En lugar de mostrarnos el camino más allá de esta locura, los liberales resultan cada vez más irrelevantes. Dado que en general son razonables y tolerantes con la diversidad, los liberales deberían ser especialmente sensibles a los peligros de la literalidad religiosa. Pero no lo son.

El mismo fallo del liberalismo es evidente en Europa occidental, donde el dogma del multiculturalismo ha hecho que la Europa secular sea muy remisa en señalar el amenazante problema del extremismo religioso entre sus inmigrantes. La gente que habla con mayor sensibilidad de la amenaza que representa el el islam para Europa son de hecho fascistas.

Decir que esto no presagia nada bueno para el liberalismo es infravalorarlo: Esto no presagia nada bueno para el futuro de la civilización.

 

El artículo original en SamHarris.org 

Terrorismo, Israel & Oriente medio 4:24 pm


Segunda y tercera parte.

España, Terrorismo, Israel & Oriente medioOctober 2, 2006 8:48 pm

Edge publica un breve pero estimulante trabajo de Scott Atran titulado Devoted actor versus rational actor. Models for understanding world conflict que fué leído en el Consejo de Seguridad Nacional, en la casa blanca, éste 14 de septiembre.

Atran comienza por cuestionar los modelos "standard" de resolución de conflictos, basados en el Actor Racional, que habían dominado durante la guerra fría -con el episodio de la crisis cubana de los misiles como ejemplo más significado. Pero, en particular desde el 11 S el mundo enfrenta un tipo de amenaza global que desafía esta concepción "racionalista". La inmolación personal de los terroristas islamistas es, en efecto, un reto para el modelo de elección racional, basado en la economía de costes y beneficios materiales. Incluso fuera de la Umma los terroristas enfrentan siempre algún grado de "sacrificio". Los seguidores de ETA perciben a los terroristas, y estos se perciben a sí mismos, como agentes altruístas o héroes de la "liberación nacional" -aunque, desde el punto de vista de sus víctimas y del estado atacado sean poco más que criminales horrendos o sediciosos. Sin alcanzar nunca los límites de la shahada islámica, este "altruísmo" sacrificial puede concretarse en huelgas de hambre, como la del preso etarra Iñaki de Juana Chaos.

Atran alerta sobre el fracaso de la política y la economía "standard" en la resolución de estos nuevos conflictos:

when disputed issues are transformed into sacred values, as when land ceases to be a mere resource and becomes "holy" or when structures of brick and mortar become "sacred sites," then standard political and economic proposals for resolving conflicts don’t suffice and can be counterproductive by raising levels of outrage and disgust.

Cuando la tierra deja de ser un recurso ecológico y material, e ingresa en la economía de lo sagrado, las soluciones "racionales" dejan de ser convenientes. Las concesiones simbólicas, en este caso, pueden adquirir una importancia muy superior e incluso determinante.

Aunque la economía de mercado forma parte legítima de los modos elementales de socialidad humana, es también evidente que no todo en las sociedades humanas puede reducirse al intercambio de mercado (como parece que suponen los anarcocapitalistas). Maurice Godelier (El enigma del don) ya explicó -frente a Levi Strauss, que el intercambio genérico no puede agotar la esencia de las relaciones sociales. No todo se transfiere y se aliena, y precisamente lo que no se transfiere ni se aliena constituye el centro de la economía sagrada:

(…) los intercambios, sean cuales fueren, no agotan el funcionamiento de una sociedad, no bastan para explicar la totalidad, no bastan para explicar la totalidad de lo social. Junto a las "cosas" , junto a los bienes, servicios y personas que se intercambian, se encuentra todo lo que no se dona y no se vende, y que es igualmente objeto de instituciones y de prácitcas específicas que constituyen un componente irreductible de la sociedad como totalidad, contribuyendo igualmente a explicar su funcionamiento como un todo.

El modelo del Actor Racional predice que los palestinos "deberían" retornar a un estado autónomo en la franja oriental y Gaza, renunciando a sus aspiraciones sobre Jerusalén -especialmente cuando los EE.UU y Europa proporcionarían a cada familia palestina unos 1000 $ anuales durante al menos una década de asistencia económica. Los independentistas vascos quizás deberían también renunciar a la anexión de Navarra…si no fuera porque el territorio navarro para los "abertzales" o Jerusalén para Hamas, no son sólo "territorios", sino partes de la economía de lo sagrado. ¿Qué sentido tiene entonces el "diálogo", cuando se plantea en términos "standard", según criterios habermasianos de racionalidad y universalidad? ¿Y qué decir del "ecumenismo" religioso? ¿Cómo se "dialoga" entre sacralidades enfrentadas? En particular cuando solo uno de los interlocutores parte del modelo "racional", renunciando a cualquier "economía sagrada", mientras que otro parte del "devocional" -y este parece ser el caso del así llamado "proceso de paz" en España…no es difícil predecir que los actores racionales llevarán todas las de perder.
 
Terrorismo, Israel & Oriente medioSeptember 2, 2006 12:09 pm

Daniel Pipes nos da varios ejemplos. El primero, de Omran Salman, periodista de Bahrein:

The basic narrative of these self-described civil-rights groups is twofold: The United States provokes terrorism because of its foreign policy, and Muslims in the West face a backlash in the wake of terror. On July 31, for example, Salam al-Marayati, executive director of MPAC, penned an op-ed piece in the Denver Post arguing that "we should not be surprised" when Islamist extremists "respond with belligerence to their continued humiliation and not-quite-human treatment by the international community." He made no mention of the Saudi religious schools that indoctrinate generations of children into a philosophy of hate and violence.

Podéis visitar su página. No entenderéis nada -como yo, ya que está escrita en árabe, pero se pueden disfrutar sus viñetas. Pipes y Salman advierten sobre la supuesta "protección" que algunas organizaciones islámicas proporcionan a los ciudadanos musulmanes occidentales.

El segundo ejemplo procede de Ibn Warraq (ابن وراق, literalmente "papelero"), que ha estudiado mejor que nadie cómo el islamismo extremista afecta negativamente a los propios musulmanes. De especial interés es este artículo donde "deconstruye" el significado del "fascismo" (Umberto Eco: ur-fascism, fascismo "eterno") y del llamado "islamofascismo" -del que ya nos habíamos ocupado

Voces árabes contra el islamismo, también hay. 

  

Terrorismo, Israel & Oriente medioAugust 30, 2006 6:39 pm

Claudia Rosett es una periodista conocida por haber divulgado el escándalo del programa de Naciones Unidas Oil For Food, establecido en 1995 desde el consejo de seguridad (resolución 986) con el fín de recuperar la economía iraquí y por el que hasta $21 billones podrían haber sido sustraídos para uso de los correligionarios de Sadam Hussein, además de empresarios franceses y rusos. Sus informaciones han sido muy discutidas (Vía Generación X).

Desde hace poco, escribe una bitácora alojada en Pajamas Media. Tiene ya una interesante entrada sobre la utilización de los "servicios sociales" y las organizaciones de "caridad" por parte de Hezbolá. Nos suena.