BilbaoPundit

Religión, EurabiaApril 30, 2007 2:59 am

Si en noviembre del año pasado asistimos a la resolución de la crisis de Ratisbona con una sedante visita del monarca romano a Turquía, ahora son otros turcos, estos secularistas, los que toman las calles (unos 700.000) para protestar en una clave muy diferente a la "ira santa" conocida. Los manifestantes, según informaba BBC, están preocupados con los compromisos islamistas que ha tomado el candidato del partido gobernante, Abdullah Gul. Esta respuesta en las calles, además, frente al carácter levantisco del ejército turco, está respaldada también por hombres de negocios alarmados ante la posibilidad de que la islamificación del régimen produzca una merma en la prosperidad del país -y dañe las posibilidades para incorporar Turquía a la Unión Europea. La asociación empresarial TUSIAD, que ya se había significado por su oposición a los ataques islamistas de 2003, reafirma ahora la necesidad de "preservar los inseparables principios de la democracia y el secularismo".

En las actuales circunstancias, casi nadie puede dudar ya del irreparable naufragio de la estrategia religiosa crítica contra el "laicismo", pero inusualmente tolerante con la "espiritualidad política" islámica. Trabajos como el del Padre jesuita Thomas Michel, que comentaban en Noticias de Eurabia, no pueden considerarse anecdóticos o circunstanciales. Por el contrario, los capítulos de ésta agenda basada en el "diálogo religioso" y en el fantasmagórico "ecumenismo" estaban ya escritos en el discurso de Ratisbona, pensado en esencia no tanto para reprochar el fundamentalismo de los musulmanes (el Papa añadió más tarde en Estambul que "La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todo poderoso" y otros elogios sin cuento a la Umma), cuanto que para criticar la increencia occidental y la "falta de respeto por lo sagrado" en las democracias liberales.

Roma, mucho antes que Zapatero, apoya la estratégica Alianza de civilizaciones (unidos frente al "secularismo" y el naturalismo) y tan sólo debería comenzar a preocuparse cuando pierda el monopolio de la idea. La coincidencia de muchos religiosos "moderados" e izquierdistas indefinidos en su oposición al estado nacional, el liberalismo y el "fundamentalismo ilustrado" (que otros llamarían "ciencismo ateo") deja prácticamente en un segundo plano ulteriores ocasiones para el desacuerdo.

 

Yahoo! News Photo 

Estoy mudándome a Tabula rasa.

EurabiaFebruary 19, 2007 9:18 pm

Salvaje es el que llama a otro salvaje.

Claude Levi-Strauss 

La vacuidad argumental en que se debate desde hace tiempo la apologética de la fe religiosa ha intentado disimularse, de modo grotesco, mediante una falsa especie de reductio ad absurdum: la tesis según la cual sustituir las creencias religiosas por la fe en la razón o en la ciencia equivale a sacralizar la razón.

Gonzalo Puente Ojea

Este mecanismo vicioso es bien conocido. Aquellos que se vuelven contra la barbarie son ellos mismos acusados de ser bárbaros.

 

Vía Trampa22

EurabiaJanuary 29, 2007 4:21 pm

De acuerdo con el sociólogo Peter Berger, el signo de nuestros tiempos es la pluralidad religiosa. Una pluralidad específicamente moderna -aunque su antecedente podría encontrarse en el Imperio romano tardío-, según la cual los distintos credos cohabitan intercambiando mensajes y experiencias en un mundo globalizado.

Sin embargo, al igual que la descomposición de Roma terminó por coronar al cristianismo como religión del imperio, eliminando a sus competidores, bien podría ser que nuestro "pluralismo religioso" fuera tan inestable como la "convivencia" del culto a Mitra, a los penates romanos y al Dios de Abraham en los primeros siglos después de Jesucristo. A la manera como, según la "maduración de Oswald", las leyes termodinámicas favorecen la creación de cristales más grandes, las leyes sociales pudieran determinar a medio plazo el fín de este inestable pluralismo, dando paso a una nueva hegemonía.

Un estudio de Policy Exchange (otro Think Tank conservador; ¡Anatema!) acaba de mostrar una fuerte relación entre jóvenes musulmanes hijos de inmigrantes en Gran Bretaña y aumento del radicalismo religioso. Hasta el 40% de los musulmanes entre 16 y 24 años aseguran que preferirían vivir bajo la ley islámica en Gran Bretaña. En contraste, este porcentaje baja hasta el 17% en el caso de los mayores de 55. El "pluralismo religioso" que celebra Berger bien podría ser poco más que "Vivir juntos pero separados" (Living apart together -¿Cuántos amigos musulmanes tenéis?). Minura Mirza, periodista y una de las autoras del informe culpa a las políticas de multiculturalidad tomadas por el gobierno:

La emergencia de una fuerte identidad musulmana en Gran Bretaña es, en parte, el resultado de las políticas multi-culturales implementadas desde los años ochenta, que han enfatizado la diferencia a costa de la identidad nacional compartida y han dividido a la gente en líneas étnicas, religiosas y culturales.

¿Algún estudio similar en España? De existir, es muy probable que arrojara resultados muy similares. Vía RDF

 

Islamismo en la lengua de Shakespeare 

España, Religión, EurabiaNovember 10, 2006 5:45 pm

Vía Escolar -. La verdad es que esto de e-diciones católicas, blog apologético inane y rabioso consagrado a San José, no tiene desperdicio.

Hay que empezar por reconocer que no se equivocan en señalar al "ecumenismo religioso" como una "herejía":

Toda herejía en última instancia se dirige a cuestionar a Jesucristo o su absoluta necesidad salvifica. Ya lo explico San Juan en su Primera carta cuando define al Anticristo como aquel que niega a Jesucristo, y toda herejía es una doctrina puesta al servicio del Anticristo.

Por eso, tras el concilio Vaticano II la gran herejía vigente que lucha desde el seno mismo de la Iglesia contra la verdadera Tradición es la herejía ecuménica y del multiculturalismo religioso. Una herejía que en resumen viene a explicar que todas las religiones sirven igualmente para salvarse.

Pero, entonces ¿por qué no denunciar la misma "herejía" que mantuvo en su día Juan Pablo II y hoy está muy lejos de rectificar Benedicto XVI? El papa actual, al igual que el anterior, es un entusiasta seguidor de la "herejía ecuménica", como ha dejado en negro sobre blanco la célebre polémica a cerca de Mahoma y el emperador bizantino.

¿A quién queréis engañar, talibanes?

Por si tuvieran poco con apoyar las nuevas tendencias creacionistas y con arremeter contra la herejía modernista, a los católicos ¿extravagantes? de Hazte Oír (una de las "10 webs más influyentes del mundo", dicen…¡así va al mundo!) les ha dado últimamente por atacar a Ibañez, el glorioso autor de Mortadelo & Filemón, al que acusan de hacer "humor somático más que psíquico" y de participar en primera linea de la dhimmitude. ¡Mortadelo anticlerical!

¿Será posible que no seamos capaces de encontrar una "tercera vía" entre el liberalismo progresista del "Pensamiento Alicia" y los talibanes occidentales? ¿Es que realmente podemos combatir el fundamentalismo agresivo con un "moderantismo" que empieza por reconocer y "respetar lo sagrado" de otras confesiones? Como ha razonado Sam Harris, uno de los problemas básicos que enfrenta el mundo es que la mayoría de sus habitantes están convencidos de que Dios ha escrito un libro…pero no todos pueden tener razón a la vez.

Ya va siendo hora de que la ciudadanía liberal, conservadora y secularista se libere de la alianza táctica con la Iglesia y comience a desarrollar iniciativas independientes. Quizás Ciudadanos de Cataluña sea la marca del camino.

Con Ibáñez, contra los talibanes de acullá y acá.

 También, en DLM

España, EurabiaSeptember 30, 2006 4:43 am

Las categorías, que son modos de pensar respetables cuando se trata de los peces, las sillas y las distintas variedades de cítricos, al parecer permutan en estereotipos deleznables cuando son aplicadas a las personas. Al menos, esta asunción forma parte del saber convencional sobre la psicología de las categorías que penetró en las ciencias sociales por medio de La opinión pública, señero ensayo que Walter Lippmann escribió en 1922. Según Steven Pinker, "Lippmann proponía que los conceptos que las personas corrientes tenían de los grupos sociales eran estereotipos: imágenes mentales que son incompletas, tendenciosas, insensibles a la variación y resistentes a informaciones opuestas". Concepción que, aunque ella misma tendenciosa en sus líneas maestras, ha gozado de gran predicamento en la ciencia social progresista y, a su través, en la misma cultura popular. Es evidente que la insurgencia ante el estereotipo encaja con la concepción "progresista" de una sociedad sin clases, sin categorías, una vez que se haya desvelado el verdadero escenario de su construcción social.

No es de extrañar, en consecuencia, que los progresistas de todos los partidos, deseando siempre permanecer del lado de los ángeles, hayan aprovechado el caso del profesor de historia Pablo Gutierrez Vega (de la Universidad de Sevilla), inmovilizado antes de que despegara un vuelo de Palma de Mallorca a Dortmund, para criticar la falsa filosofía del esterotipo, la "inflación del miedo" y el defecto de nuestra vetusta civilización. El caso es que el barbudo historiador, él mismo partidario de los ángeles y de los buenos salvajes (es decir, de los derechos de los "pueblos indígenas"), fué retenido unos instantes debido a las sospechas que despertó su aspecto entre algunos pasajeros impresionables. El viaje se reanudó sin ninguna incidencia posterior, pero el proprio Gutierrez ("Fui humillado y vejado públicamente delante de 100 pasajeros que dieron por buena una sospecha infundada") y muchos medios de comunicación han aprovechado la ocasión para recordarnos los terribles peligros de los estereotipos sociales y el grave trance en el que se encuentra nuestro "estados de derecho", tan pronto a arremeter contra ciudadanos indefensos con la excusa de protegerlos de daños imaginarios.

Como en la repercusión en torno a las últimas leyes aprobadas por el senado norteamericano en la guerra contra el terrorismo, nuestra "civilización" vuelve a escenificar los mismos síntomas de victimismo angélico y eurábigo. ¿Es que tenían derecho los pasajeros del vuelo a Dortumund a sentirse amenazados por un mero "estereotipo", por una simple imagen mental? Contra lo que esteblacía Lippmann, los estereotipos no suelen andar tan desencaminados. Las "imágenes mentales" y las categorías sociales no son siempre simples distorsiones de la verdad. En particular, la "imagen" de los terroristas islamistas formada por jóvenes varones musulmanes no sólo no es falsa, sino que es estrictamente descriptiva -lo que, por supuesto, no establece la norma de que todos los varones jóvenes musulmanes sean integristas a la búsqueda de la shahada. Es evidente que el programa democrático exige tratar a las personas como individuos y, frente al pesimismo de la ciencia radical, las personas de hecho suelen invalidar un estereotipo cuando poseen buena información sobre un particular. Esto es posible precisamente porque la gente no es prisionera de sus imágenes mentales, así como no somos prisioneros de nuestro lenguaje o nuestra cultura. 

Ideas de la historia, EurabiaSeptember 19, 2006 6:38 pm

Probablemente tiene razón Juán Luis Cebrián en cuestionar la unidad de la llamada "civilización" e incluso de la "civilización cristiana" -contradistinta a una "civilización hindú" o una "civilización musulmana", consideradas como formatos lógicos unívocos. La idea de "civilización" (sobre todo de "civilizaciones") no es unívoca, sino análoga -y casi equívoca:

(…) a estas alturas, resulta un dislate hablar de civilización cristiana (últimamente convertida incluso en judeo-cristiana, contra toda evidencia) o de civilización musulmana, tanto como hablar de la civilización occidental, a secas. No obstante, estos son términos de uso común en los que hemos sido aleccionados desde la escuela y cuya utilización en el debate comienza a ser casi imprescindible. (…) ¿Qué tiene que ver el pentecostalismo americano o el fundamentalismo de sus telepredicadores con la iglesia de Roma, por mucho que todos reclamen el cristianismo como patrimonio propio?

Pero entonces, ¿qué sentido tiene brindar por la "Alianza de civilizaciones"? ¿entre qué civilizaciones?:

Lo único que podemos decir ahora es que no tuvo que ser así, y que todavía podría no ser así. Ojalá (ua xa Alah) que la Alianza de Civilizaciones, impulsada por Rodríguez Zapatero y las Naciones Unidas, sirva al menos para reflexionar al respecto, escapando a la tentación, demasiado evidente, de convertirse en un elemento más de la propaganda política. 

Antes, Cebrián había embestido contra la "reconquista" en un párrafo digno de figurar en las antologías de la "historia ficción" negrolegendaria:

Sin las Cruzadas y la Inquisición, sin la insidiosa Reconquista ibérica, podríamos -¿quién sabe?- haber asistido al florecimiento de una civilización mediterránea, ecuménica y no sincretista, en la que convivieran diversos legados de la cultura grecolatina, lo mismo que conviven hoy las dos Europas, la de la cerveza y el vino, la de la mantequilla y el aceite de oliva, en una sola idea de democracia. El poder religioso, aliado con el trono, se encargó sin embargo de eliminar el pluralismo, tanto en el seno del islam como en el de la cristiandad. Los liberales de unas y otras religiones sufrieron persecución y exilio por los poderes de esta tierra 

Cebrián ignora (?) que el "liberalismo" y la filosofía islámica se hundieron prácticamente con Avicena y Averroes, pero prosiguieron evolucionando en la "civilización cristiana" -o, si se prefiere omitir el ominoso título, en el "área de difusión cristiana". Además, distingue entre "civilización", que identifica con el "progreso", y las "civilizaciones" que se configuran en torno al poder político. Como si dijéramos, la Civilización (en mayúsculas y en singular) tendría que ver con la Humanidad, mientras que las civilizaciones (minúsculas, plural) se distribuirían entre las distintas sociedades políticas e imperios, distorsionando a menudo la verdadera esencia de la Civilización.

aunque una civilización sea el conjunto de creencias y valores que conforman una comunidad, a la civilización en sí podemos definirla como el progreso a secas. Las civilizaciones, en cambio, constituyen un concepto más ambiguo e impuro: hacen referencia no sólo a los valores culturales, éticos o de cualquier otro tipo que sustentan la sociedad, sino también a sistemas o mecanismos de organización de la misma. Tienen, por eso, que ver con la cultura y la educación, pero también, y en gran medida, con el poder. 

El concepto no puede ser más vago, obscuro y confuso. Pero no sorprende viniendo de un "progresista". ¿Qué es eso del "progreso a secas"? "Progreso" es una idea que necesita parámetros: un desde dónde y un hacia dónde se progresa. Es obvio que el Islam fué percibida por sus propios agentes como un "progreso" con respecto al pasado. La "jahiliyya" era el análogo musulmán de la "barbarie", una edad marcada por la dispersión tribal que el imperio islámico pretendía haber superado mediante la ley unificadora de la Sharia o ley islámica. La cuestión es si el "progreso islámico" puede ser compatible con otros tipos de progreso. Si la Sharia es, por ejemplo, compatible con los derechos personales de las mujeres.

Como es bien sabido -o debería, el concepto moderno de "civilización" procede de la escuela "evolucionista" de la que se considera a Lewis Henry Morgan el máximo representante -y cuyas ideas fueron interpretadas y corregidas por Marx y Engels. La misma idea de "civilización" implica, ciertamente, la idea de "progreso" o "evolución": "civilización" es una evolución antropológica general en aquellas sociedades de hombres que han atravesado las fases de "salvajismo" y "barbarie"  Esta división procesual de la historia (Norbert Elias tiene otra célebre obra sobre el proceso de la civilización), en cierto modo una secularización del espíritu hegeliano, ha sido muchas veces cuestionada por quienes participan en alguna forma de relativismo cultural e histórico; Levi-Strauss: "Salvaje es el que llama a otro salvaje". También podríamos recordar a Marx, Groucho: "La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria. "

¿No seremos unos "bárbaros" nosotros -posmodernos, liberales, bugueses- que nos permitimos llamar "bárbaros" a otros? ¿Acaso son el "capitalismo", la economía libre y la democracia política un exclusivo patrimonio de nuestra "civilización", tal y como sugería la tesis de la ética protestante capitalista de Max Weber? Es verdad que la "Civilización" no se puede confundir con la versión del puritanismo protestante. Y no sólo porque lo que conocemos por "capitalismo" no empezó en el mundo protestante, sino en las ciudades católicas italianas del medioevo (Rothbard). Incluso en los tiempos de Max Weber los países que más progresaban no eran los anglosajones protestantes, sino Francia e Italia -hoy mismo, naciones como Singapur, Irlanda o Letonia aventajan en el índice de libertad económica (fuente: Heritage Foundation) a la mayoría de las naciones "protestantes". Platón y Agustín no fueron menos autoritarios que Confucio o Kautiliya, y es evidente que la democracia ha tenido una pésima prensa en "Occidente" durante siglos. El "capitalismo" también se ha desarrollado ampliamente en Japón -sin olvidar el factor jugado por la victoria militar americana y su posterior "democratización", así como entre los "tigres asiáticos". Desde hace décadas, y con las debidas limitaciones, la economía libre va haciéndose paso en la "confuciana" China, desmintiendo de nuevo las tesis deterministas de Webber.

Sin embargo, también es evidente que lo que convencionalmente entendemos por "filosofía", "razón", "liberalismo" o "democracia política" encuentra arduas dificultades para abrirse paso en el mundo islámico -aunque algunos guarden legítimas esperanzas para que la situación mejore. Otra evidencia histórica es que nuestra civilización y nuestras civilizaciones son incomprensibles sin una larga lista de enfrentamientos con el Islam. Así lo recordaba Oriana Fallaci: sin el crucifijo no nos entendemos:

Sabe bien la Iglesia que sin el crucifijo los franceses nunca habrían vencido a los moros que habían llegado hasta Poitiers. Que sin el crucifijo, los españoles de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla nunca habrían reconquistado Andalucía, que los normandos nunca habrían liberado Sicilia, que el zar Iván el Grande nunca habría puesto fin a dos siglos y medio de dominación mongol en Rusia. Sabe bien que sin el crucifijo nunca habríamos roto el segundo asedio a Viena y nunca habríamos podido hacer frente a los 500.000 otomanos de Kara Mustafá (1). (Santidad, en 1683, defendiendo Viena estaban también los polacos. ¿Recuerda? Llegados de Varsovia y guiados por el heroico rey Juan Sobieski. ¿Recuerda lo que gritó Sobieski antes de la batalla? «¡Soldados, no es sólo Viena lo que tenemos que salvar! ¡Es el cristianismo, la idea de la cristiandad!». ¿Recuerda que gritaba durante la batalla? «¡Soldados, luchemos por la Virgen de Czestochowa!». Sí, sí, por la Virgen de Czestochowa. La Virgen negra de la que usted es tan devoto).

La diferencia con "cualquier tiempo pasado" la han captado muy bien Cox & Forkum: 

Religión, EurabiaSeptember 17, 2006 12:59 pm

New York Times "sorprendía" con un editorial en el que censuraba las declaraciones del Papa en Ratisbona, tildándolas de "particularmente perturbadoras". Ya hay suficiente "enojo religioso" en el mundo -afirmaba el editorialista- como para que Benedicto XVI cite a un emperador del siglo XIV. NYT también mencionaba que "no era la primera vez que el Papa fomentaba la discordia entre cristianos y musulmanes" recordando ciertas declaraciones de 2004 en las que el hoy vicario de Cristo alertaba sobre el "permanente contraste con Europa" de Turquía. Y esta es realmente "la madre del cordero": al NYT no le preocupa que Turquía se encuentre realmente "en contraste" con Europa, ¡sino el hecho de que se mencione! NYT no sólo manipula el discurso de Ratisbona, sino que pasa por alto la iniciativa del Vaticano para visitar Turquía en noviembre, viaje que se ha visto detenido estos días a causa del ruido y la furia de algunos países árabes. También en The Guardian hacían el trabajo sucio de la dhimmitude recordando la oposición inicial del Papa a la entrada de Turquía en la Unión Europea, o ciertas supuestas reticencias hacia el diálogo religioso con el mundo musulmán.

Por increíble que resulte, el discurso de Ratisbona ha terminado convirtiéndose en ¡una crítica de occidente!. Y lo peor es que esto sucede…con la activa participación del propio Papa.

En España destacan las declaraciones del socialista Rafael Estrella, recodigas…en WebIslam. El parlamentario decía que "ninguna religión debe amparar la violencia", si bien matizaba que "esto no deben decirlo los Gobiernos o los Estados, sino los dirigentes religiosos y los individuos en su práctica religiosa". Desde este relativismo moral podríamos encadenar algunos razonamientos adicionales: nadie excepto la gente del partido nazi podría condenar lo que pasaba en Auschwitz, las denuncias de las purgas del kulak en la Unión Soviétida sólo serían legítimas en caso de partir de los bolcheviques, nadie excepto los abladores nativos podrían rectificar la moralidad de las mutilaciones femeninas y únicamente los sacerdotes aztecas podrían cuestionar los sacrificios humanos durante el Inti Raimi. ¡Así es la moral socialista posmoderna! Como parece que escribió Martin Niemöller:

They came first for the Communists

,and I didn’t speak up because I wasn’t a Communist.

Then they came for the Jews

,and I didn’t speak up because I wasn’t a Jew.

Then they came for the trade unionists

,and I didn’t speak up because I wasn’t a trade unionist.

Then they came for the Catholics

,and I didn’t speak up because I was a Protestant.

Then they came for me

,and by that time no one was left to speak up.

 

Iglesia ortodoxa atacada en Palestina.

 

Medidas de seguridad en Castel Gandolfo.

 

Benedicto XVI, durante el Ángelus de hoy. 

Mientras tanto, una monja italiana resulta muerta en Somalia. Según la fuente de Reuters existe una "alta posibilidad" de que el asesinato esté conectado con la reacción islamista contra el discurso papal.

Religión, EurabiaSeptember 16, 2006 11:17 pm

Las reacción en cadena tras el más que moderado discurso en la universidad de Ratisbona de Benedicto XVI vuelve a plantear la actualidad del "choque de civilizaciones" (que otros preferían llamar choque de la civilización contra la barbarie o incluso de la modernidad contra el medioevo). El fragmento del discurso pronunciado por el santo padre en Ratisbona que ha provocado mayores antorchas y soflamas corresponde a un diálogo de la época bizantina entre el emperador Manuel II Paleólogo y un erudito persa:

"Muéstrame lo nuevo que ha traído Mahoma y ahí sólo encontrarás cosas malas e inhumanas, como haber ordenado difundir con la espada la fe que predica (…). A Dios no le gusta la sangre"

Lo que Benedicto XVI trataba de explicar es la incompatibilidad entre violencia y evangelización: "la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma". En resolución: "La guerra santa es contra Dios". Por supuesto, las diferencias entre la pureza de la doctrina y la anfractuosidad de las realizaciones históricas pueden ser más que notables. No hay duda, en cambio, de que el catolicismo intentó eleborar una doctrina evangélica compatible con la persuasión pacífica (cuyo espíritu reflejan las famosas "leyes nuevas" de 1542 en América) aunque ello no resultara necesariamente incompatible con el imperio (polémica entre Sepúlveda y De las Casas). 

Esta escalada de violencia (elevan el nivel de seguridad en el Vaticano, musulmanes hispanos lamentan el "extremismo" del Papa, Teherán solicita explicaciones, En Egipto no se contentan con las disculpas oficiales y exigen una rectificación personal de Benedicto XVI, Marruecos y Yemen se replantean sus relaciones diplomáticas con el Vaticano…sólo Iraq pide calma) vuelve a mostrar los límites del ecumenismo religioso, un "viento de doctrina" que ancló en el catolicismo desde el Concilio Vaticano II y que encuentra una clarividente expresión en el documento Nostra aetate (1965), invocado por el Vaticano en su intento último de apaciguamiento (Marta Salazar tiene un comentario y la declaración íntegra de Tarcisio Bertone). En este documento -NA- se planteaba claramente el problema de la "globalización" de las religiones –antes de que la palabra "globalización" apareciera:

En nuestra época, en la que el género humano se une cada vez más estrechamente y aumentan los vínculos entre los diversos pueblos, la Iglesia considera con mayor atención en qué consiste su relación con respecto a las religiones no cristianas. En cumplimiento de su misión de fundamentar la Unidad y la Caridad entre los hombres y, aún más, entre los pueblos, considera aquí, ante todo, aquello que es comûn a los hombres y que conduce a la mutua solidaridad.

Por lo que respecta al Islam, la posición era así de benevolente:

La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todo poderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma como se sometió a Dios Abraham, a quien la fe islámica mira con complacencia. Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios; honran a María, su Madre virginal, y a veces también la invocan devotamente. Esperan, además, el día del juicio, cuando Dios remunerará a todos los hombres resucitados. Por ello, aprecian además el día del juicio, cuando Dios remunerará a todos los hombres resucitados. Por tanto, aprecian la vida moral, y honran a Dios sobre todo con la oración, las limosnas y el ayuno.

Si en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el Sagrado Concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres.

Esta posición ecuménica y armonista contrasta vivamente con la posición "tradicional", dialéctica, sostenida por la Iglesia antes del Concilio Vaticano II. Para el cristianismo tradicional la fé verdadera de ningún modo podía encontrarse fuera de la Iglesia (Singulari Quidem and Singulari Quandem, encíclica de Pío IX), no cabe esperar salvación fuera de la Iglesia (Una sanctam, encíclica de Bonifacio VIII) y es herejía suponer que los budistas, los hinduístas y los musulmanes pueden experimentar a Dios (Pascendi, encíclica de Pío X), etcétera.

Una buena forma de demostrar que el islamismo radical no se encuentra en la barbarie sería reaccionando con sosegada civilidad a las críticas, incluso ante las blasfemias. Pero sucede lo contrario -aquí hay varias imágenes explícitas de los que siempre están indignados.

 

 

 

¿Indignación "espontánea" u oportunismo y manipulación política planificada desde algunos gobiernos árabes?

La estrategia del islamismo radical, así como la respuesta del Vaticano, pueden comprenderse mucho mejor poniéndolas en correspondencia con la idea de Estrategia Evolutiva Estable surgida en las ciencias etológicas y de la evolución (Dawkins: "Una estrategia evolutivamente estable o EEE es definida como una estrategia que, si la mayoría de la población la adopta, no puede ser mejorada por una estrageia alternativa"). La EEE del islamismo es claramente paralela a la estrategia del halcón (dialéctica): siempre atacando, nunca retirándose, que contrasta con la táctica católica (armonista), la estrategia de la paloma, en la que nadie resulta herido en la pelea. Por supuesto, esta comparación no deja de ser metafórica aunque refleje bien la situación política: los islamistas continúan atacando mientras que los católicos romanos se retiran. En el mundo natural, halcones y palomas maximizan aquellas estrategias que se traducen en mayores oportunidades de supervivencia. Dicho de otro modo, los leones se especializan en el ataque y las gacelas en la huída. Esto mantiene el equilibrio ecológico dentro de ciertos límites. El esquema cambia cuando lo aplicamos al mundo humano, donde la agresión interespecífica (guerras, terrorismo) puede muy bien terminar desbaratando el equilibrio de fuerzas, decantándolo definitivamente hacia una parte -o bien destruyendo a toda la humanidad, en el caso de una conflagración nuclear que, en la crisis cubana de los misiles se resolvió precisamente mediante la estrategia de la paloma. Es por ello que Europa, convertida en un palomero, corre el riesgo cierto de transformarse en Eurabia. Sánchez Dragó:

Hablan Zapatero y los zapateristas, siempre tontiastutos (homenaje a Ferlosio), de alianza de civilizaciones, incurriendo al hacerlo en un desatino histórico, filosófico, ideológico y religioso de tal calibre que cualquier comentario al respecto sobra. Lenin dijo que los capitalistas eran tan idiotas y tan mercachifles que acabarían vendiendo a los comunistas la soga con la que éstos los iban a ahorcar. A punto estuvo, por cierto, de tener razón. Hoy, en todos los cubiles del integrismo islámico, talibanes barbudos con dobles cananas y kalashnikov en bandolera se frotan las manos y se tronchan de risa por la necedad de los infieles cada vez que el ulema Zapatero se anuda la cufiya, sube al púlpito de la mezquita o trepa al minarete y lanza su prédica en algarabía.

Europa, como dice la Fallaci, es ya Eurabia (y Madrid, Nairobi), y el ayatolá de La Moncloa, ayudado por el gran visir del palacio de Santa Cruz, es su profeta. La tragedia de la Historia, escribió Marx, se repite siempre como farsa, y en ella, metidos desde el capullo circunciso hasta el turbante sarraceno, andamos. Vuelven las cruzadas, que son siempre mal asunto, sólo que al revés. Donde las dan, las toman; donde las dimos, las tomaremos. Empieza la revancha de Lepanto. Alá, en efecto, es grande

Tienen más sobre Oriana Fallaci en Generación X, Trampa 22, Free Thoughts, Michelle Malkin o Disculpen las molestias.

 

¡Brava! 

ACTUALIZACIÓN: El viaje a Turquía del Papa, previsto para noviembre, podría estar en peligro, según informan en Il corriere della sera. También destacan las palabras del presidente iraní: "El Islam es la religión más bella. La mejor para la humanidad" y debe ser bien explicada al mundo porque "ninguno puede ofrecer una imagen distorsionada".

ACTUALIZACIÓN II: Tomad nota de la miserable editorial de New York Times, porque es muy probable que los medios "progresistas" españoles vayan en la misma dirección.

There is more than enough religious anger in the world. So it is particularly disturbing that Pope Benedict XVI has insulted Muslims, quoting a 14th-century description of Islam as “evil and inhuman.

(…) The Vatican issued a statement saying that Benedict meant no offense and in fact desired dialogue. But this is not the first time the pope has fomented discord between Christians and Muslims.

In 2004 when he was still the Vatican’s top theologian, he spoke out against Turkey’s joining the European Union, because Turkey, as a Muslim country was “in permanent contrast to Europe.”

Tal cual.