Uno de los rasgos que caracterizan al sofista es que siempre debe eludir reconstruir el pensamiento del oponente, conformándose con hacerse un "muñeco de la imaginación", como comentaba Engels refiriéndose a Dühring, contra el que dirigir los golpes según una agenda casi del todo predeterminada.
El procedimiento seguido por Pío Moa, a lo largo de este "debate", ha sido eminentemente "sofístico" en este sentido. Nuestro pundit fervoroso (¿el fervor contra el ciencismo convierte a su vez en pío?) ha eludido siempre el engorroso esfuerzo de reconstruir el pensamiento de su interlocutor y ha continuado en todo momento propinando el mismo género de golpes a su muñeco imaginado; por ejemplo, en la fantasiosa consideración "ciencista" del hombre como una máquina, una peligrosa metáfora en la que según la peculiar erudición humorística del blogger gallego, confluyen nada menos que La Mettrie, Nietzsche, Weinberg y Pinker, entre otros (¡¡??).
En lugar de esforzarse en comprender, Moa el sofista ha escogido sustituir los argumentos por la presentación insistente de ideas e hipótesis sin justificar, así como por descalificaciones y alguna que otra salida de tono. Ésta táctica con la que alimenta a su parroquia don Pío, a la vez que le ayuda a desentenderse del meollo dialéctico (considerando "bizantino", pongamos por caso, cualquier curso de argumentos que se desvíe del plan original), ya era perceptible en los anteriores mensajes, pero en el último se ha encarnizado. Así, don Pío me acusa ahora de acumular citas sin sentido y emplear constantemente "argumentos de autoridad" compatibles con una "actitud infantil". Además, identifica semejante actitud con una especie de plasma intelectual español al que el blogger gallego pretende enfrentarse, casi como un héroe solitario. De este modo, Moa cree distinguirse de la inercia ambiental elevándose hasta riscos de la verdad y la piedad que los intelectuales a la moda desconocemos. Y no hay que dudar, en efecto, que este espléndido aislamiento, como escribía Freman, "suele reconfortar mucho".
Muy bien, puede que esta mezcla de deshonestidad intelectual, malditismo, originalismo y uso de la fuerza más que de la razón (y no digo que razón y fuerza sean antitéticas) sea relativamente exitosa. Dependerá, en cualquier caso, de las tragaderas del auditorio. Un estudio de Kahneman ya acreditaba hace no mucho que existen docenas de fundamentos favorables al conflicto en los procesos humanos de toma de decisión (ahora es cuando debería pedir disculpas por respaldar mi punto de vista en una opinión científica, aunque, por supuesto, no lo haré).
Pero el caso es que las cuestiones que el columnista pío continúa eludiendo y los temas que continúa desfigurando a su gusto, siguen en el mismo lugar. A saber:
1) Pío Moa no ha hecho el más mínimo esfuerzo por justificar su tesis de que los regímenes nazi socialistas eran, objetivamente (y no sólo siguiendo el enfoque ideológico), civilizaciones basadas en la ciencia. Esto es lo que importa e interesa al debate, y no el dichoso "ciencismo ateo". A pesar de que ya se ha argumentado hasta la saciedad el tipo de terribles daños infringidos al programa científico por marxistas y hitlerianos, Moa se ha limitado a presentar su tesis como un "hecho indiscutible", apresurándose a taparse los oídos ante cualquier argumento en sentido contrario.
2) Pío Moa no ha explicado, significativamente, por qué el principal programa autoritario y "totalitario" del presente no procede precisamente del "ateísmo ciencista", sino del irracionalismo islamista contrario a la actitud científica y al régimen liberal.
3) Pío Moa nunca ha argumentado con un mínimo de poder convictivo por qué los ateos liberales iban a preferir el autoritarismo al régimen liberal (es decir, por qué iban a sentir como "necesidad absoluta" la idea del ciencismo totalitario) que es de hecho el único compatible con el desarrollo de la ciencia, tal como argumentaba Bazhanov.
4) Pío Moa no ha comprendido la auténtica diferencia entre el "ciencismo" y su muñeco de la imaginación. Lo que aquí se ha criticado es el ciencismo como excusa; es decir, la ridícula idea de que la ciencia debe excluir de antemano los temas religiosos, la libertad, la moralidad, etc, dejando estos asuntos al monopolio exclusivo de los humanistas (la "primera cultura" de Snow) y los clérigos. El anticiencismo de Moa sólo se explica cómo modo de proteger estos temas del escrutinio científico y filósofico racional. De hecho, las opiniones de Moa y las del islamista Yahya, cada vez aparecen como más mutuamente consistentes.
5) Pío Moa ha establecido, como un dogma a seguir, que la "ciencia demuestra que la religión es un conjunto de supercherías". Pero con esta caricatura, necesaria para formar su muñeco de la imaginación, sólo demuestra ignorancia de la amplia literatura científica, antigua y moderna, sobre la religión.
En tanto nuestro pío comentarista no haga el menor esfuerzo en adaptar su agenda, con más estudio y menos ira, a las exigencias de la argumentación, este intercambio de mensajes no puede realmente tomarse más que como un pasatiempo de café. Eso sí, seguirá teniendo su interés para desvelar por donde van los tiros en ciertos focos de opinión conservadores.

La "máquina".
ACTUALIZACIÓN. No se pierdan por nada los comentarios de Freman Bregg sobre la nueva "ciencia moeña".


Vamos a tener que empezar a pensar, antes que en el fantasma en la máquina, en el fantasmón en la máquina, por eso de que al final todo se reduce a una forma de engreimiento, a una jactancia, a una exhibición primate…a una vanidad.
Y eso, que nadie se rasgue las vestiduras, con independencia de que exista o no Dios.
Comment by Germánico — April 23, 2007 @ 5:14 pm
Dice Freman:
“En algún momento, para evitar comprobaciones experimentales sobre la existencia de Dios, se clasificaron como pecado toda petición de esta categoría. Es de mal gusto esperar alguna acción directa y comprobable por parte de Dios. No pondrás a prueba a tu Dios.”
Véase lo que hacen algunos:
H. Benson et al., «Estudio de los efectos terapéuticos de la oración intercesora en pacientes cardíacos», American Heart Journal 151: 4, 2006, págs. 934-942
O bien en «El espejismo de Dios», págs. 72-75
Comment by Miguel — April 23, 2007 @ 7:54 pm
El debate no da para más, es hora de terminarlo pq tu bitácora se está resintiendo.
Comment by DMG — April 23, 2007 @ 11:24 pm
Brillante entrada
Comment by Persio — April 24, 2007 @ 11:25 am
O bien en «El espejismo de Dios», págs. 72-75
:) Efectivamente. Dawkins además, menciona medio en broma el que todos los domingos se eleven plegarias en las iglesias anglicanas en beneficio de la familia real. Sin embargo, las estadísticas no muestran ninguna correlación entre estas plegarias y los episodios médicos de la familia real.
Sobre “experimentos”, parto de la base de que las noticias llegan a Dios a la velocidad de la luz como máximo: si le llegasen instantáneamente, ya me habría partido en dos un rayo o algún suceso supranatural. Por eso estoy contando los días desde mi última blasfemia. Cuando la palme, calculad la diferencia, convertid los segundos en longitud y así tendréis una estimación de la distancia de la Tierra a la Esfera Divina donde mora el Altísimo. No olvidéis dividir esa distancia en dos, porque se trata de un viaje de ida y vuelta… a no ser que las noticias tarden en llegarle, pero Su Cólera sea taquiónica.
Y ya sabes, Eduardo… no aceptes el apoyo moral de carpetovetónicos chocarreros, Moa dixit
Comment by Freman Bregg — April 24, 2007 @ 12:35 pm
Jajaja…..al principio creía que don Pío se refería a la compañia “intelectual”, de Dawkins, Weinberg o alguno de estos, pero veo que se refería a Freman.
Es que el humor es más disolvente aún que los argumentos, y esa presunta “chocarrería” es clásica en el carácter español. Se llama más bien “sátira”, y recuerda un poco al siglo de oro.
Comment by Eduardo — April 24, 2007 @ 2:14 pm
:) Sí: lo de “chocarrero” y “carpetovetónico” venía por un servidor. La verdad es que suena raro escuchar a un tipo como Moa usando “carpetovetónico” como peyorativo… pero así es la vida.
En el fondo, es un tipo divertido. Tengo grandes esperanzas puestas en Moa. Sí logró darse cuenta de que el marxismo es una tomadura de pelo, en algún momento se caerá del caballo del creacionismo. El único problema es que estas cosas le llevan un poco de tiempo: a mí el marxismo me duró dos meses, cuando tenía 16, pero a él le duró unos cuantos años más… Aunque quizás con todos los avances médicos que van apareciendo, le de tiempo a recapacitar antes del 2099.
Comment by Freman Bregg — April 24, 2007 @ 5:02 pm
Buah, yo no creo que Moa sea creacionista. Lo que pasa es que el panorama político español es tan cutre -eso sí que es chocarrero- que, a falta de referencias, cuando cambia uno de bando, se pasa con armas y bagajes y se queda con todo el lote, o lo que cree que es el lote. Por eso tenemos en el liberal-conservadurismo español tantísimo empacho de Chesterton, de “diseño inteligente” y de no sé cuántas cosas más que aburren. Eso, y que la sombra de Johnson es alargada. Yo, de verdad, a Moa -y a muchos otros- lo bombardeaba con enlaces de Larry Arnhart para que se convecieran de una vez de que la perspectiva evolucionista no es un monopolio de los progres, antes al contrario; y así, como dice Freman, de aquí a unos años, igual se empezaban a apear de la burra -que, como es sabido, cuesta mucho más que caerse del caballo.
Comment by Chema — April 24, 2007 @ 7:03 pm
El bloguero gallego es un tipo sabio y profundo
Comment by Arnold Morgan — April 24, 2007 @ 7:24 pm
Realmente no sé si Moa es creacionista; sería un poco aventurado afirmarlo, pero es verdad que en sus ramalazos espiritualistas y anticiencistas hay mucho en común con la retórica “creata”. No estoy seguro de que él mismo haya organizado su propio pensamiento y, efectivamente, toda esta confusión podría provenir del “cambio de bando” y los alineamientos de medios políticos y de comunicación -principalmente la sombra de la Iglesia, que es muy alargada.
Chesterton es una clave muy importante. Incluso tienen la revista con ese nombre. No sé si recordáis el célebre artículo de Prada criticando el darwinismo a cuenta del “impulso estético” del hombre en el que utilizaba, prácticamente como argumento autoritario, algunos comentarios del tomista inglés…
Ya lo iremos desarrollando. Esta creo que es una “derecha chestertoniana” (lástima que no sea jeffersoniana) que utiliza estos argumentos de un modo táctico, principalmente para oponerse a la izquierda. Pero incluso como táctica es pésima: ahuyenta a mucha gente y no se ganan más que a la derecha sociológica más rancia y carpetovetónica. Recordarles los argumentos de Arnhart también sería una buena idea.
Por cierto, a ver si alguien se anima (Chema, Freman o algún espontáneo) a desarrollar algo las relaciones entre ciencia y nazismo, para hacerles ver qué clase de “ciencismo” era aquel…
Comment by Eduardo — April 24, 2007 @ 8:17 pm
Creacionista es. Lo que sí es difícil, es saber de cuál tipo: si de los que creen que Dios estuvo a pie de obra desde el primer momento, o de los que creen que sólo intervino una vez, para soplar la consciencia en las fosas nasales de un mono semicomatoso (según la imagen del jesuita de Chardin). Pero si fuese necesario apostar, me inclinaría por lo segundo. En algún momento ha reconocido que “le cuesta creer”.
Sobre el nazismo, confieso que me he apuntado a una interpretación bastante más dura… y como la historia no es mi fuerte, tengo las lógicas dudas sobre si las cosas transcurrieron como pienso o si he dibujado un cuadro así por culpa de mis “prejuicios”. Pero si no lo cuento en algún momento, jamás sabré si estoy equivocado y en qué me equivoco.
Voy a intentar ordenar mis ideas y ponerlas por escrito. Tardaré un par de días, porque quiero ser muy cuidadoso, y ya luego me pasaré a pedir opiniones.
Comment by Freman Bregg — April 25, 2007 @ 3:50 pm
Pues la verdad es que sí, suele utilizarse un criterio demasiado estrecho para delimitar el “creacionismo”. Una cosa es que no se suscriba el Diseño Inteligente, versión Discovery Institute, y otra que por ello deje uno de ser “creacionista” en algún sentido. Incluso en el momento de mayor aproximación hacia la evolución, cuando Wojtyla afirmó ante la academia vaticana de las ciencias que la evolución era “más que una hipótesis”, seguía reservándose un espacio esencial para la creación: la evolución “espiritual” del hombre, el alma; que se suponía distinta a la “evolución material”.
Lo del espíritu divino soplando misteriosamente el hálito del alma sobre el animal humano será una imagen tosca, recordando a las hipótesis mediaveles sobre el “espiráculo”, pero de hecho es la que defienden los católicos -quiero decir, los que se toman en serio a la religión, que no sé si son mayoría.
Te leeremos cuidadosamente.
Comment by Eduardo — April 25, 2007 @ 4:11 pm