And the day will come, when the mystical generation of Jesus, by the Supreme Being as His Father, in the womb of a virgin, will be classed with the fable of the generation of Minerva, in the brain of Jupiter.
- Thomas Jefferson, en una carta a John Adams, 1823
Recapitulando. La línea argumental que ha escogido don Pío Moa para criticar lo que llama "ciencismo ateo" parece ser, más o menos, como sigue: el ateísmo es plenamente consistente con el "totalitarismo", es decir, con la negación de la libertad (religiosa, política, económica y, de "conciencia"), mientras que sólo se encuentra inconsistentemente relacionado con el liberalismo. Los "ateos liberales", si existen, lo hacen sólo a título de meras anécdotas o accidentes históricos flotando sobre la verdadera substancia pía de la sociedad liberal.
De suerte que los Richard Dawkins, Wafa Sultan, Fernando Savater, Christopher Hitchens, Gonzalo Puente Ojea, Gustavo Bueno, Sam Harris, Ayan Hirsi Ali, Steven Pinker, Steven Weinberg, David Deutsch, Daniel Dennett, Salman Rushdie &c, por citar algunos ateos, agnósticos y descreídos ilustres que viven hoy bajo régimenes liberales, deben ser declarados automáticamente "ateos irreales", fenómenos o apariencias. Tal vez, "fundamentalistas ilustrados" o extraños naturalistas soportando el peso de su falsa conciencia.
Cada vez es más claro que, sin perjuicio de su indecisa conversión (al parecer, "le cuesta mucho creer"), el suelo ideológico en el que arraiga el pensamiento del prolífico propagandista gallego no ha dejado de ser nunca el marxismo o quizás alguna de sus versiones fascistas. Es muy difícil, en efecto, no establecer este vínculo dados los frecuentes piropos que nuestro interlocutor dedica a la economía política nazi-socialista, así como a sus "florecientes" artes y ciencias. No se crea tampoco que tanto ruido y furia contra el peligro ateo se encuentra demasiado lejos del espiritualismo típicamente franquista.
Como es sabido, para el marxismo "prístino" (el del propio Marx, Engels y Lenin, sobre todo) sólo contaba el "ateísmo científico" condensado en aquellos manuales soviéticos, y la libertad humana dependía esencialmente de la emancipación humana de la religión que sólo podía llevarse adelante mediante "acción directa", revolución, persecución religiosa, quema de iglesias y turbamulta laicista. En semejante marco filosófico, es obvio que no cabía ningún concepto "liberal" de ateísmo.
Ahora bien, ¿quiere decir esto, en primer lugar, que todos los marxismos históricamente desarrollados sean de suyo ateos? En absoluto. De hecho, el marxismo iberoamericano realmente existente en Suramérica no se ha traducido justamente en "regímenes ateos", sino en estados socialistas de raíz cristiana (Hugo Chávez: "Jesús es el más grande socialista de la historia"), y esto sin perjuicio de que también el propio socialismo marxista "prístino" tenga importantes raíces cristianas.
Y, en segundo lugar, ¿quiere decir esto que todos los ateos sean de suyo totalitarios, por el hecho de que lo fueran los leninistas? ¡No quiero ni pensar en qué contestaría a esta pregunta Ayn Rand! Por mucho que le cueste entender a nuestro contrincante espiritualista, es forzoso reconocer el derecho que los ateos liberales tenemos hoy a sentirnos más cerca de Jefferson que de Lenin:
Christianity neither is, nor ever was a part of the common law.No contento con estas fantásticas inferencias y asociaciones, el blogger gallego acompaña su "fascismo metodológico" con otra sorprendente afirmación: el número de ateos "abiertamente totalitarios" es mucho mayor que el de ateos liberales. Chupa del frasco, carrasco. Por supuesto, se supone que semejante afirmación se encuentra en la categoría de los "hechos indiscutibles", objetivos, y antibizantinos presentados a lo largo de la discusión por el nada dogmático columnista de Libertad Digital.
- Carta a Thomas Cooper, 1814
Ocurre que este hecho no sólo es que no pertenezca esta vez a la categoría de los "hechos indiscutibles" sino que ni siquiera es un "hecho" en absoluto.
Si hay que cargar en la cuenta de algún bando los méritos del "totalitarismo" que enfrenta el mundo hoy (como ayer) no será precisamente en el de los ateos, agnósticos o "no afiliados". Si hay alguna amenaza real de despotismo, no la veremos crecer entre los impíos naturalistas de Harvard, sino entre los imanes y devotos islamistas; no entre los partidarios de la "ley común", sino entre los defensores de la Sharia. Si hay algún peligro inminente para la civilización, este viene representado por aquellos que desean restaurar la unidad de lo sagrado en el mundo. Si hay algún importante "auxilio de la tiranía", este procede de la justificación característicamente religiosa con la que muchos espiritualistas "moderados" (no pocos de ellos cristianos) continúan disculpando a los misteriosamente extremistas religiosos.
ACTUALIZACIÓN: En su nueva réplica Moa se centra en un presunto "argumento de autoridad" supuestamente empleado al ennumerar algunos ateos "célebres" en esta misma entrada. Pero elude contestar, o despacha con rapidez y desgana, la mayoría de las cuestiones que se plantean posteriormente.
1. Sigue sin admitir inconsistencia alguna en la tesis sobre los "regímenes ateos" (nazi y socialista), que sin embargo Moa presenta, sin intentar justificarla ni hacerse cargo de las críticas, como "hecho histórico" indiscutible. Ya se ha argumentado que el régimen nazi no era, en asboluto, "ateo" (ni tan siquiera emic); y que el "ciencismo" socialista poco tenía que ver con el programa científico genuino. En ningún momento fue la "ciencia" la que invadió el terreno político o social (como presupone la tesis "ciencista"), sino que, al contrario, fué la ideología (el idealismo alemán, los mitos de la Kultur o del proletariado) la que pisó el territorio de la ciencia para justificar un programa totalitario de vida.
2. No explica por qué el marxismo "ciencista" evoluciona, en algunos casos, hacia "socialismos cristianos". En efecto, esto será muy difícil de entender para quien ha identificado "racionalidad" (o "ciencismo") con "marxismo" o materialismo histórico; pero muy sencillo para quien pone en duda estas identidades.
3. No ofrece ninguna explicación auténticamente crítica (es decir, no dogmática) para el hecho de que una buena parte de los "liberales" sean agnósticos o ateos (Rand, Hayek, Von Mises, Popper, Ortega, el propio Dawkins…) partidarios de la laicidad política, y que no sólo habitan en los régimenes liberales, sino que necesitan ese mismo "liberalismo" para existir. Y esto sin perjuicio de que muchos de ellos -no todos- hayan considerado la utilidad social de la religión. Moa, en soledad, ha presupuesto (de nuevo, dogmáticamente) que el ateísmo o el naturalismo es una postura absolutamente incompatible con el reconocimiento de cierta utilidad política, moral o psicológica de la religión.
4. Por último, last but not least, Moa guarda un estruendoso silencio sobre el significativo hecho de que el principal programa "totalitario", despótico y antiliberal del presente tiene precisamente una raíz espiritualista y religiosa: el islamismo.


“el número de ateos “abiertamente totalitarios” es mucho mayor que el de ateos liberales”…podría ser verdad porque el número de abiertamente totalitarios podría ser mucho mayor que el de liberales (entendamos por liberales personas que conocen grosso modo lo que el liberalismo es). Si se comparan 1000 personas con 100, por poner un ejemplo sencillo, y se dice que entre los 1000 hay más ateos que entre los 100, probablemente se acierte. Pongamos que son 200 ateos. Ahora, si entre los 100 los ateos son 30 resultará que habrá entre ellos un 30% de ateos frente al 20% de los 1000.
Por otra parte entre las personas que han llegado a integrar en su conjunto de ideas, en su perspectiva “racional” del mundo, las ideas liberales, es mucho más probable que exista una mayor tendencia al escepticismo e incluso al ateísmo que entre el resto.
Comment by Germánico — April 20, 2007 @ 10:07 pm
El ateísmo es pues ¿una amenaza totalitaria?¿la amenaza totalitaria mayor?
De tan absurdo es ridículo.
Comment by Odalric — April 20, 2007 @ 11:49 pm
El problema es que el tío Moe ha elegido esa línea de argumentación (”el ateísmo ha conducido a los peores crímenes”) con plena intención:
1- Puedes responder demostrando que entre ateos hay de todo, como en la famosa viña del Señor. Pero eso es lo que el míster espera, para señalar que estás a la defensiva e intentar rematar: “por algo será”.
2-La otra respuesta posible es que lo mismo se puede decir del cristianismo, y ponerse uno a desgranar historias. El problema de esto es que te enemistas automáticamente con media España: la España medievalizante que todavía cree que existió una especie de Edad de Oro cristiana y que Tomás de Aquino dijo algo sensato en algún momento de su vida (alguno queda por ahí que cree que la “prueba ontológica” prueba algo).
Pero, sinceramente, a mí me va más el ataque que la defensa. Sobre todo porque la creencia en la falsa Edad de Oro puede seguir haciendo mucho daño. Con un Pater Patrum que desea regresar al tiempo de las decretales del falso Isidoro, que cree a pies juntillas en las profecías de San Malaquías y que cree que se le acaba el tiempo, existe un riesgo más que evidente de secuestro de la Unión Europea… quiero decir, del nuevo imperio francogermano. ¿Por qué creéis que Marianito pidió el sí para la “constituchon”, a pesar de los pesares?
Comment by Freman Bregg — April 21, 2007 @ 12:33 am
Circula por ahí también un profeta ruso al que toman en serio en el Vaticano. Y no sólo es lo de Tomás de Aquino; mucha gente culta y educada piensa que Ratzinger, el que dice que debemos “ampliar la razón” (para que quepa el dogma de la transubstanciación) es una especie de fino filósofo y humanista. Es increíble.
O tempora, o mores.
Comment by Eduardo — April 21, 2007 @ 1:39 am
Una matización sobre la “acción directa” revolucionaria. Es sabido que el marxismo inicial concebía el cambio social como un efecto de las profundas leyes de la historia, no sujetas siempre al cambio deliberado humano; unas leyes cuyo desenlace se creía prever. Los revolucionarios, en tales circunstancias, solo podían aspirar a “aliviar los dolores del parto” de la historia. Sin embargo, con el paso del tiempo, y con las profecías socialistas sin cumplir, cada vez resultó más evidente que la historia necesitaba más de un ligero “empujón” hacia adelante.
Comment by Eduardo — April 21, 2007 @ 2:51 am
Circula por ahí también un profeta ruso
¡Jo, qué tropa!
Hablando de transubstanciaciones y otros milagros cotidianos: no me había enterado de lo que finalmente había ocurrido con el proceso de Galileo. Es decir, que al final, Ratzi y sus amigos lo habían descarrilado. Todo el mundo me decía que el Papa ya había pedido perdón… pero nadie terminaba la historia. Viene a cuento porque he leído en algún lugar que el verdadero motivo para empapelar a Galileo no fue el heliocentrismo, sino la teoría atómica, en la que Galileo se había interesado. El atomismo invalidaba la justificación aristotélica sobre la transubstanciación… y desde siempre, ésta ha sido la base de La Franquicia. Si cerraba la fábrica de galletitas, se hundía el negocio.
Comment by Freman Bregg — April 21, 2007 @ 11:55 am
Muy interesante eso, Freman. Si tienes alguna referencia más (sobre atomismo galileano y transubstanciación), háznosla saber.
Comment by Eduardo — April 21, 2007 @ 2:10 pm
Lei la historia, por pura casualidad, nada menos que en la web de Ian Paisley (naturalmente, metiendo el dedo en el ojo de la competencia), que no daba muchos enlaces externos, pero después he visto más páginas. A bote pronto, he encontrado estos:
Galileo’s condemnation: The real and complex story
The Galileo Project: Atomism
Hace poco, El Mundo también sacaba un artículo en Internet relacionado: una tesis o un libro de un catalán… pero poniendo todo el mérito en la investigación del catalán y sin mencionar más fuentes. Ese enlace debo tenerlo en la oficina. A ver si lo encuentro este lunes.
De todos modos, en Paisley’s hay cosas interesantes, si les sacas las espinas con mucho cuidado. Este enlace no es el principal, pero ahora no encuentro el otro artículo donde lo deja más claro.
Comment by Freman Bregg — April 21, 2007 @ 4:07 pm
Sumamente interesante, gracias. Veré si saco tiempo para enterarme y escribir algo.
Comment by Eduardo — April 21, 2007 @ 5:43 pm
“mucha gente culta y educada piensa que Ratzinger […] es una especie de fino filósofo y humanista. Es increíble.”
Creo que yo soy uno de los que se aproximan a esa definición. No de una forma clara, pero digamos que me quedó una buena impresión después de leer “Verdad, valores, poder”
http://www.aciprensa.com/libros/libro.php?id=132
Pero en este, como en otros muchos temas, mi impresión es provisional y sujeta a posibles cambios.
¿Podrías escribir algo al respecto? (Tal vez ya lo hayas hecho)
Veo que se te acumula el chollo con tanta petición….
Comment by Miguel — April 21, 2007 @ 9:45 pm