Ciencia & Paraciencias, ConservadoresApril 19, 2007 2:37 pm
A Pío Moa le parece mal el título de mi penúltima entrada, Ciencia, moral y civilización, y le parece además que se despacha con exceso de pompa y brevedad el asunto. Podría ser, pero el caso es que idénticos temas son tratados por él mismo con una premura, retórica y aún dogmatismo muy superiores, y esto, por mucho que presente sus especulaciones como modestas hipótesis necesitadas de contrastación.
También presume Moa que muchos marxistas podrían considerarme un "ateo de pacotilla". Esto sin duda se lo concedo, aunque ocurre que no pocos marxistas en la historia tienen esa manía de considerar "pacotilla" cualquier doctrina que se aleje un ápice de sus principios. ¿No se da cuenta don Pío, por otra parte, de que el mismo iracundo materialista seguramente le consideraría a él un "espiritualista de pacotilla"?
El blogger gallego también me acusa de producir unas peculiares "figuraciones":
A fin de que la discusión sea más fructífera, también aconsejaría a mi amable contradictor que no cambiara mis palabras. Yo no he dicho, por ejemplo, que "los esoterismos florezcan hoy más en los naciones liberales que en las comunistas o ex-comunistas". Tampoco es cierto que "Moa considera de suyo "autoritario y dogmático" el mero hecho de que la ciencia aborde temas tradicionalmente sustraídos a su examen". Eso son solo figuraciones suyas, quizá porque su fervor le lleva a fijarse poco o a no entender lo que yo digo.
Lo que dijo literalemente don Pío fué que "los esoterismos y demás florecen también notablemente en los países occidentales de hoy, que no son nazis ni comunistas." En efecto, no dijo que florecieran más, aunque es el caso que las supercherías en las naciones comunistas o ex comunistas no sólo no han disminuído sino que han proliferado notablemente. En cuanto a la segunda parte, nuestro interlocutor se ha quejado en muchas ocasiones, paradójicamente, de que la ciencia excluya y a la vez rechace la hipótesis del alma, la libertad o la "dignidad". Con respecto a la libertad, escribía esto hace muy poco:
La base del problema está en que la ciencia excluye nociones como las de libertad o dignidad. Un científico no se preocupa de ello, porque no es su asunto (en cuanto científico; lo es en cuanto persona y ciudadano); pero un ciencista sí.
Es decir, que ocuparse de la libertad o de los temas morales es, de suyo, un ejemplo de ciencismo sospechoso. Pero, si se "excluyen" estos temas, se trataría entonces de un ejemplo de indiferentismo no menos culpable. ¿En qué quedamos? Sin embargo, da la casualidad de que estos temas forman parte de las tareas corrientes de los neurocientíficos, filósofos y etólogos "liberales" que tanto parece despreciar nuestro modesto hacedor de hipótesis.
También cuestiona don Pío las tesis de Ortega y Hayek sobre el liberalismo científico y pone como contraejemplo el florecimiento de las artes bajo el zarismo o la inquisición española. Y será verdad que el arte prosperó bajo la monarquía hispánica, o que la música lo hizo bajo el patronazgo de Luis II de Baviera. Sin duda así es. Ayer tuve la ocasión de comprobarlo yo mismo en una espléndida exposición itinerante sobre el retrato español que alojaba un museo bilbaíno. Pero lamento recordar que aquí no se estaba tratando ni de Wagner, ni de Velázquez, sino de ciencia y libertad. Una ciencia que no cabe confundir ni identificar con la técnica. De hecho, ya conocerá don Pío que la técnica puede prosperar vicariamente bastante después de que todo empeño en la ciencia teórica o en la filosofía se haya desvanecido. Incluso determinada tecnología puede dar buenos frutos sin que sean respaldados necesariamente por una ciencia teórica de altos vuelos; tal era la enseñanza que puede sacarse a raíz del clásico estudio de Needham sobre la ciencia china. Permita, entonces, que ponga de nuevo en cuestión los grandes "avances" de la ciencia china: ¿Se refiere a la presa de las tres gargantas o la Gran Muralla de censura en Internet? ¿No será, más bien, que si la ciencia avanza hoy en China es porque también lo hace, lentamente, el liberalismo en contra de la tradición socialista y autoritaria?
Realmente, resulta más que singular este desmedido afán del blogger gallego en resaltar las grandes empresas científicas o tecnológicas de las naciones socialistas, y en denostar la idea de que la libertad favorece, de hecho, la empresa científica.


Que la libertad favorece la empresa científica es a todas luces indudable. Que la empresa científica favorezca la libertad es otro asunto, que depende de los valores que haya detrás.
Moa se equivoca al pensar que estás despachando este asunto a la ligera…uno podrá estar de acuerdo o no, pero argumentos los presentas en cantidad y de calidad.
Comment by Germánico — April 19, 2007 @ 5:19 pm
Sí, de acuerdo. Pero habría que precisar que ninguno de los ejemplos históricos aportados por Moa pueden presentarse como casos en los que la “empresa científica” guiara a los “valores”. Son ejemplos más bien de todo lo contrario; fueron específicamente los “valores” racistas los que guiaron la peculiar interpretación del “darwinismo” nazi, así como fueron “valores” cristiano-protestantes (más bien que ateos) los que guiaron el programa de exterminio judío; y fueron asimismo “valores” socialistas los que guiaron el lysenkismo o las peculiares interpretaciones de la física “burguesa”.
Comment by Eduardo — April 19, 2007 @ 5:28 pm
Discrepo. Si hay que endosarle a alguien el muerto -los 6.000.000, más bien-, yo voto por el neopaganismo: por la religión de la tribu-nación-raza y los héroes wagnerianos.
Comment by Chema — April 19, 2007 @ 5:42 pm
No, la empresa científica directamente no guía los valores, y, de hacerlo, es en positivo, seguramente, porque para ejercer la ciencia hay que demorar la gratificación, ser paciente, trabajador, económico…. Pero si puede minar la fe en valores que se han mostrado buenos (sin que haya necesariamente una intencionalidad en ello) y que esto se refleje en un mayor relativismo e inmoralismo en la sociedad cuyos valores han sido puestos en solfa. Sucede que los valores se han creado a lo largo de una dilatada evolución biológica y cultural, y si se ponen en entredicho con nuevas evidencias lo embarazoso es encontrarla alternativas no deletereas ni cortoplacistas.
En fin, la cosa es compleja. La idea de los científicos ateos es basar la moral en nuestra moral natural, de la que emana, después de todo. Pero eso roba a las personas el cimiento de comportamiento que es la ilusión en la trascendencia.
Comment by Germánico — April 19, 2007 @ 5:50 pm
Quizás el problema sea separar netamente el “cristianismo” del “paganismo”, como si el cristianismo no se hubiera extendido por el Imperio paganizándose él mismo. De cualquier modo, aunque no sea la única fuente, me parece muy complicado negar que la versión específicamente luterana del cristianismo medieval contribuyó lo suyo a que las actitudes antisemitas arraigasen en Alemania.
Sabemos que las relaciones entre el cristianismo y los nazis fueron ambiguas, y que finalmente es probable que Hitler y los suyos pretendieran sustituir las “raices cristianas” por el paganismo de la Kultur. Aún así, no habría que olvidar que el artículo 24 del partido nazi se declaraba a favor del “cristianismo positivo” y que en 1933 llegó a firmarse un concordato con la Iglesia católica.
Comment by Eduardo — April 19, 2007 @ 6:05 pm
Completamente de acuerdo, si es que se puede estar completamente de acuerdo con alguien.
Comment by Chema — April 19, 2007 @ 6:16 pm
Olvidé mencionar que los “héroes wagnerianos” no han de ser necesariamente anti-cristianos. Habría que recordar aquí el motivo de ruptura de Wagner y Nietzsche: Parsifal.
***
En cuanto a la controversia sobre los “valores” y la evolución; pensemos en que la evolución biológica funciona en un ritmo diferente al de la evolución cultural.
Lo que ha “evolucionado”, o co-evolucionado en la especie humana no son exactamente los “valores religiosos” y ni mucho menos los “valores cristianos” -que tienen apenas unos siglos y siempre en cambio constante. Yo desde luego sería muy cauto en cuanto a interpretar la historia humana, o más precisamente la “civilización occidental”, en el sentido de progresar hacia un mayor misticismo o religiosidad.
Más bien parece que es al revés; nuestra civilización sería inimaginable sin valores como la laicidad o la Ilustración, que son esencialmente críticos con la religión. En este sentido, la “puesta en solfa” de los valores religiosos está muy lejos de ser una extraordinaria novedad, o una frivolidad a la moda.
Comment by Eduardo — April 19, 2007 @ 6:28 pm
Quizá un poco fuera de tema, o desplazando el tema. Discrepo respecto a la discrepancia de Chema. No se trata de que el nazismo fuera reformado “in recto”, sino de que varios siglos de irracionalismo (e idealismo voluntarista, como hijo bastardo suyo), con raíz luterana, antisemitismo exacerbado, y germanismo apasionado (lease Fichte como ejemplo) son un caldo de cultivo para la aparición del mal: la inversión del imperativo categórico, o más bien su “llenazón” (puesto que es pura forma vacía) maligna. Que ese irracionalismo desembocara en el paganismo de los “dioses oscuros” es otro cantar, que por supuesto también habría que explicar, pero desde mi punto de vista en este contexto.
Comment by Ángel — April 19, 2007 @ 6:50 pm
Ok, pero entonces, en el fondo, el problema sigue siendo el mismo: el paganismo.
Sí, porque en el NSDAP convivían varias corrientes o incluso posturas personales congregadas alrededor de unos pocos temas doctrinales muy intensos: nacionalismo, antisemitismo, etc. Había nazis más o menos cristianos como los había más “de izquierdas” y más “de derechas”. También efectivamente, Parsifal era un héroe wagneriano, pero uno atípico, que marca un cierto “renuncio” de Wagner -quien, tampoco lo perdamos de vista, era un músico y el romántico quintaesencial; no le pidamos sistematización. Y luego está lo del “Cristo ario”, etc, etc. Lo cierto es que, aunque los ecos del paganismo se oigan en Europa y particularmente en Alemania, la población alemana era entonces mayoritariamente cristiana, así que había que ir metiendo el paganismo poco a poco y con calzador -así los textos de Rosenberg para inculcárselo a las generaciones siguientes. Ahora bien, en términos generales el proyecto totalitario del nazismo, y no creo que quepa mucha ambigüedad aquí, no era de raíz cristiana.
Comment by Chema — April 19, 2007 @ 6:58 pm
Para mí la dificultad sigue siendo esa distinción demasiado tajante entre “paganismo”, considerado como accidente, y “cristianismo”, considerado como substancia. Sencillamente, porque no sabemos nunca muy bien qué sea eso del “cristianismo substancial”, el “cristianismo evangélico” o el “cristianismo primitivo”.
Cuando tratamos de la formación del antisemitismo alemán, tampoco creo que quepa mucha ambigüedad a la hora de cargarlo, al menos en una medida importante, en la cuenta del cristianismo luterano, que por cierto si se caracterizaba por algo era por su pretensión de regresar a la substancia cristiana (rescatando la pureza de la sola scriptura y la sola fides) y ello sin perjuicio de que en esta esencia no pudiera comparecer el elemento judío.
Lutero, como los nazis, estableció que los judíos “no deberían ser tolerados”. Pero es que el catolicismo alemán, en cuanto institución, tampoco destacaba por su tolerancia. El propio Hitler más de una vez declaró con orgullo ser un católico romano, aunque desde luego su práctica católica fuera sui generis. En cualquier caso, no fué excomulgado por Roma. ¿Hasta qué punto estas “raíces” romanas o luteranas del antisemitismo agotan el tema? No lo sé, pero el caso es que existen, son importantes, profundas, y pudieron alimentar un ambiente germánico antijudío en el que ya era muy complicado distinguir accidentes y substancia.
Comment by Eduardo — April 19, 2007 @ 11:50 pm
No te calientes demasiado la cabeza con el tío Moe. Para empezar, es un individuo que reconoce que “le cuesta creer”. Es decir, cree en la creencia. “Dios tiene que existir, y la gente creer en él, pues de lo contrario, ouch!!!”. Y con esto se sitúa automáticamente por encima del personal, lo cual suele reconfortar mucho. Sobre todo a quienes no les importa demasiado la deshonestidad intelectual.
Comment by Freman Bregg — April 20, 2007 @ 12:56 am
Vaya, Chema, voy a tener que sacar el champán para celebrar un tan completo acuerdo. Ha sido casi como el de los hermanos Marx: “la parte contratante de la primera parte es igual a la parte contratante de la primera parte…..” y así sucesivamente de 1 a “n”.
¡Brindemos!
Comment by Germánico — April 20, 2007 @ 10:36 am