Con exasperación he considerado las impúdicas acusaciones del Sr. Dawkins, debido a su falta de seriedad académica. Al parecer no ha leído los detallados discursos del Conde Rodrigo de Sevilla sobre las exquisitas botas de cuero del Emperador; tampoco ha concedido un sólo momento de consideración a la obra maestra de Belllini, Sobre la luminiscencia del sombrero emplumado del emperador. Tenemos escuelas enteras dedicadas a escribir tratados sobre la belleza de la indumentaria del emperador, y todos los grandes periódicos dedican una sección a la moda imperial; Dawkins los rechaza a todos despreciativamente. Incluso se ríe ante los populares y persuasivos argumentos de su compatriota, Lord D.T. Mawkscribber, quien señaladamente remarcara que el emperador no llevaba algodon común, ni confortable poliester, sino que debía llevar, y digo debía, ropa interior de la más fina seda.
Dawkins ignora arrogantemente todas estas ponderaciones filosóficas para acusar cruelmente al emperador de desnudez.
Personalmente, sospecho que tal vez el emperador no debería estar completamente vestido -como si no explicar la galbana del equipo palaciego de lavandería. Pero, bien, parece que cada cual se ocupa de sus vestidos, y este colega Dawkins es un advenedizo tan rudo que ni siquiera reconoce la elegancia de mis circunloquios, que, si bien inútiles para tratar sobre la substancia de su acusación, deberían al menos servirme para reprenderle por sus malas maneras.
Hasta que Dawkins se haya entrenado en las tiendas de París y Milan, hasta que haya aprendido a describir la diferencia entre un vestido con vuelo y una minifalda, todos debemos suponer que él no ha hablado en realidad contra el gusto del emperador. Su entrenamiento en biología tal vez le proporcione la habilidad para reconocer unos genitales colgando cuando los ve, pero no le proporciona el gusto para apreciar Tejidos Imaginarios.
Texto original de PZ Myers. Recitado por Richard Dawkins.



perfectamente de acuerdo con la critica , lo ideal es comprender las cualidades imaginarias , somos el unico animal de la escala evolutiva con capacidad de abstracion , creacion, capacidad simbolica , al final eso es cultura , entenderla , criticarla y sentirla ….
Comment by Peggy — March 29, 2007 @ 4:16 pm
No…no se trataba de eso. De hecho, se trataba exactamente de lo contrario.
El texto de Myers es una parodia de los argumentos que los “teólogos sofisticados” y “hermeneutas” (omnis cultura ex cultura: “entender” y “sentir” la cultura desde sí misma) han esgrimido contra The god delusion, de Richard Dawkins. Ha habido varias críticas de ese estilo, de Plantynga, McGrath…aunque pienso en particular en esta de Eagleton, en la que reprochaba a Dawkins no conocer a Rahner o Moltmann (el “Conde Rodrigo de Sevilla” o “Bellini”, en la caricatura de Myers).
Por supuesto, aún así puedes seguir estando de acuerdo con el punto de vista “hermenéutico”. Pero Myers con su parodia no pretendía apoyar este punto de vista, sino parodiarlo -y también era mi intención.
Comment by Eduardo — March 29, 2007 @ 4:26 pm
Fijate que al leerlo , pense que estaba escrito en un lenguaje exagerado y esperpentico y contar trivilialidades , pero no lei los enlaces que pones .En todo caso no desprecio la parte cultural , aunque no la considero preponderante .Entendido:)
Comment by Peggy — March 29, 2007 @ 5:09 pm
Claro que el texto está escrito en tono esperpéntico, como que es una parodia dirigida contra la hermenéutica religiosa y el “culturalismo” (digámoslo así) de los teólogos.
Comment by Eduardo — March 29, 2007 @ 5:17 pm
Y de esto qué: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=392422&idseccio_PK=1021
Comment by Emilio Quintana — March 30, 2007 @ 9:54 am
Es el manual del turco de Harun Yahya, que “copió” los argumentos de los creacionistas evangélicos americanos. Los distribuyen gratuitamente entre los profesores y se calcula un precio por unidad de 150 euros…
Comment by Eduardo — March 30, 2007 @ 1:57 pm