Lo raro es importante, aunque ambiguo. Por una parte tenemos lo raro valioso, el fundamento de la ciencia económica que resuelve la vieja "paradoja del valor": los diamantes son más valiosos que el agua porque son mucho más "raros" que una combinación química tan común como dos átomos de hidrógeno y otro de oxígeno.
Pero desde la ciencia de la evolución, lo raro es aquello que se encuentra permanentemente amenazado por la destrucción, tal como escribía Carlos Darwin: "La rareza, según la geología nos enseña, es la prescursora de la extinción". La razón es bastante simple; la naturaleza siempre está generando ligeras variaciones sobre el género original, pero si no están muy extendidas, lo más probable es que terminen siendo engullidas por las variaciones más comunes y beligerantes: natura non facit saltum.
Es asombroso que, pese a esta escasa ventaja de los "raritos" para dejar descendencia, en cada generación de humanos, animales o incluso ideas, jamás falten los elementos más exóticos.
En cuanto a mí, no soy capaz de precisar algo especialmente "raro". Soy raro en mi propia esencia; raro de los que se extinguen, claro, no de los valiosos…
Aye Aye, raro en extinción
Le paso el "meme" a todos los "raros" que se pasen por aquí. Vía La muchacha dorada.



Es que los blogger , tenemos una esencia demasiado “rarita”…..buen post , sabia yo que eras un elemento a extinguir ….
Comment by peggy — March 14, 2007 @ 6:50 pm
Sin duda se trata de evidencias que no se pueden discutir como los juicios de valor. Monod dice que en el futuro el coeficiente intelectual medio bajará, o sea que los raros seremos menos (no nos inclinamos por dejar una descendencia numerosa mientras que los menos inteligentes se preocupan menos por las consecuencias de reproducirse) Me pregunto si esto lleva a sociedades cada vez más preocupantes. A veces me siento seriamente pesimista. Tal vez sólo sea raro.
Comment by Carlos Suchowolski — March 14, 2007 @ 8:39 pm