Me he animado a convertir en "meme" la pregunta que dirigen este mes a un nutrido grupo de "intelectuales" en Prospect Magazine. Es la primera vez que causo una pequeña infección en la blogosfera con algo así, de manera que solicito comprensión…y le envío el meme a Isidoro, Andrés, Chema, Avanti (por si resucita), Peggy e Ignacio.
Dado que soy el organizador, me reservo el derecho de contestar en último lugar.
La izquierda y la derecha definieron el siglo XX, ¿Qué será lo próximo?
En principio, no es evidente que la definición del siglo XX tenga que ver esencialmente con la distinción entre Izquierda y Derecha, como da por supuesto la pregunta de Prospect. Esta idea no sólo puede ser desbaratada por los liberales de todos los partidos, que consideran mucho más fundamental la oposición entre Globalización y Localización, sino también por los socialistas. Lenin, Stalin o Mao coincidieron en entender el izquierdismo como una "enfermedad senil" del comunismo que eclipsaba la verdadera dialéctica de clases y la lucha entre los bloques históricos del capitalismo y la revolución. No necesariamente el socialismo marxista es hostil a la "globalización" (aunque el izquierdismo nostálgico de la barbarie habitualmente lo es), puesto que él mismo propone una sociedad humana global sin clases. El socialismo sólo es un enemigo del comercio en la medida en que dependa de la explotación y del "imperialismo" -al menos, desde sus coordenadas.
Aunque yo tampoco tengo la "ciencia media" del porvenir, la oposición que se proyecta desde el presente parece tener que ver con los distintos criterios de fundamentación para la razón política y jurídica de las sociedades. Esta diferencia de criterio tiende a dividirse hoy entre "sobrenaturalistas", que fundan la razón política en versiones de la ley divina; y "naturalistas", que la entienden en términos de secularización y razón natural. Este alineamiento no es idéntico al par Izquierda-Derecha, o incluso Occidente-Oriente. De hecho, aunque el ejemplo de sobrenaturalismo político más claro es el Islam, no faltan defensores de este principio en occidente (por ejemplo, los partidarios de la "nación cristiana" americana, o las tentativas hasta ahora anecdóticas de Polonia para convertirse oficialmente en un "reinado social de Jesucristo").
Si bien la historia no ha llegado a su fín, deberíamos empezar a tomar seriamente la posibilidad de que el choque de fundamentos sobrenaturalistas incompatibles entre sí pudiera precipitarla. En un contexto de pluralismo religioso efectivo, y ante el fracaso del llamado "ecumenismo religioso", el único modo de alcanzar acuerdos pacíficos y asegurar la unidad de las normas colectivas parece ser la deliberación racional basada en una razón política no sobrenaturalista. En otro caso, se abre un horizonte de destrucción mutua asegurada.
Esta fundación naturalista de las normas, creo, es el único modo de preservar las democracias liberales. Nada tiene que ver con el "ciencismo" si lo entendemos como la imposición central de un dogma "racionalista" colectivo. Ante todo tras las experiencias de tipo soviético, la previsión de una "sociedad atea" es tan poco realista como la expectativa mesiánica del Reino de Dios. Lo que sí puede augurarse es una evolución del pensamiento religioso, de un modo en que quizás no somos capaces todavía de imaginar.



Tu quoque Eduardo?
Bueno, mañana me pondré a ello.
Comment by Chema — March 1, 2007 @ 5:01 am
Voy
Comment by Ignacio — March 1, 2007 @ 10:58 am
ok, siglo XX cambalache….
Comment by Peggy — March 1, 2007 @ 3:30 pm
hecho
Comment by Ignacio — March 1, 2007 @ 7:47 pm
¡Vaya papelón! Con lo espeso que estoy ahora… a ver si a lo largo del fin de semana me pongo.
Por cierto, me encanta la puntilla tanguera de Peggy.
Un saludo
Comment by Andrés H. — March 2, 2007 @ 3:00 am
El error es que el estado no ha de ser confesional o ateo; eso es cosa de las personas y no de los estados.
Las naciones pueden ser catolicas: no podriamos entendernos a nosotros sin la historia del catolicismo; pero eso no ha de entrar en la “gestión publica” lo contrario, tampoco.
Pero por omisión, o por dejación lo real es que si quitas lo tuyo te ponen otro, y como tengo escrito por algun lado yo soy ateo porque puedo serlo: del catolicismo se es ateo, del islam se es degollado.
Ese es un gran peligro, la persuasion a la que se han sometido los progres en general y la estupidez que abona la realidad española.
Comment by Ignacio — March 2, 2007 @ 1:30 pm
Opino sin ser invitado, pero ya se sabe que donde hay confianza…
La diferencia que yo veo imponerse: la de lo superficial (la emotividad pública) contra lo profundo (la reflexión fría por las causas: la opinión pública). A medida que la emotividad pública está fagocitando a la opinión pública el compromiso intelectual honesto puede volver a ser subversivo.
Comment by Gregorio Luri — March 2, 2007 @ 1:34 pm
Gregorio, es que pensaba que alguien te mandaría el meme…Yo creo que vivimos rodeados de gente demasiado inteligente. Me refiero a microclimas “profundos” como la universidad, la blogosfera o el círculo pequeño de amigos. La sima de la emotividad pública es cada vez más profunda; en cuanto se sale de estos círculos más o menos aislados, asoma el horror….porque una característica de la “emotividad pública” es que no distingue matices, piensa a través de bloques: o Facha o Revolucionario, Izquierdas o Derechas…en definitiva, modalidades del Nosotros y Ellos.
Ignacio. Las naciones pueden ser sociológicamente y culturalmente católicas, pero en un mundo como éste es realmente peligroso hacer estados cristianos o islámicos. Yo soy culturalmente católico; no tengo ningún problema con eso. El “naturalismo”, y sus variantes agnósticas y ateas forman parte del desarrollo de la tradición cristiana y católica (y griega, y romana), no proceden de Marte, ni de la autoreflexión solitaria de la conciencia o el “diálogo silencioso del alma consigo misma”, como decía Platón. Una tradición, por cierto, de la que los mismos cristianos nominales son en general bastante ignorantes; no digamos ya las izquierdas “superficiales”.
Comment by Eduardo — March 2, 2007 @ 3:01 pm
Interesante reflexión Eduardo. La verdad es que es bastante complicado intentar saber qué pasará de aquí a diez, cincuenta o cien años, pero algo de lo que cuentas es verdad. No obstante se plantean ciertos desequilibrios cuyo resultado puede ser exactamente el contrario al expuesto, pues pueden desembocar en una regresión en algunos campos de la sociedad.
En este sentido, el islamismo no lo veo asimilable al fundamentalismo (si es que existe al mismo nivel) cristiano, por lo que la “deliberación racional basada en una razón política no sobrenaturalista” funcionaría correctamente sólo si el islamismo fuera tan asumible por la sociedad universal como el cristianismo. Y, a día de hoy, no lo es. O así me lo parece.
La verdad es que los tiempos nos empujan a ser un poco escépticos. Veremos por dónde vamos evolucionando…
Comment by Smith — March 2, 2007 @ 4:47 pm
Yo también soy muy escéptico con el liberalismo islámico -aunque Daniel Pipes, que sabe mucho más que yo, no piensa lo mismo. Pero esto no apoya a las politicas sobrenaturalistas…sino todo lo contrario. Estoy suponiendo que las naciones cristianas, aunque políticamente laicas, podrán oponer a la Sharia un argumentario más potente que la doctrina de la transubstanciación católica o la expectativa de la segunda venida de Cristo protestante.
Lo que yo cuestiono es eso del “ecumenismo religioso”. Entre las grandes religiones mundiales apenas caben acuerdos dejando a parte las declaraciones rimbombantes. La religión se caracteriza por la heterogeneidad; no puedo imaginarme un principio que separe más a los hombres. La única posibilidad de que las personas, como ciudadanos (no como fieles) alcancen acuerdos políticos y jurídicos es que no se tomen muy en serio su religión y sean realmente liberales, es decir, que utilicen su razón natural.
Comment by Eduardo — March 2, 2007 @ 5:25 pm
Pides madurez personal Eduardo, y eso ni insuarlo, hombre; la gente prefiere vivir en un adecuado nivel de ignorante inmadurez.
Comment by Ignacio — March 2, 2007 @ 7:04 pm
Si , el tema del fundamentalismo es un reto a resolver en el futuro , pero no se olvide que en este fenómeno se entremezclan elementos religiosos con otros sociales y políticos , no es solo la búsqueda de la ortodoxia , si no mas bien una forma cultural de impregnar la vida social de un pueblo , o lo que varias veces se ha comentado , la religión como configuracion de una sociedad o nación , el fundamentalismo del islam es teocrático , pero tambien nacionalista y antioccidentalista , logico , el pasado de estos países era de colonizacion o influencia de metrópolis , y además se encuentran en vías de modernizaron .En el caso del Catolicismo , es mucho mas dificil un fundamentalismo actualmente , ya existio una trayectoria de convivencia con la modernizacion , la ilustración social y política les ha llegado , aunque claro, esto no impide que se evidencien grupos fundamentalistas , que yo definiria como sectas , causados quizás por otros parámetros ajenos al debate como crisis sectoriales de valores , no nos engañemos mientras no cambie el subdesarrollo de las áreas islámicas y sigan dependiendo de las potencias occidentales el mensaje mesiánico sera el mismo , a mi que los movimientos ecumenicos me parecen papel mojado , la economía manda ..reseñas algún autor convencido de que puede darse allí el liberalismo , pero mientras la macro estructura económica no cambie difícil lo veo
Comment by peggy — March 2, 2007 @ 10:09 pm
“Yo creo que vivimos rodeados de gente demasiado inteligente. Me refiero a microclimas “profundos” como la universidad, la blogosfera o el círculo pequeño de amigos”
Eso lo he pensado miles de veces, Eduardo, cuando entro aquí o en el blog de Don Gregorio: es un microclima inexistente por el mundo de a pie.
Y lo malo de eso, es que cuando sales fuera llegas a pensar que el mundo todavía es más cruel de lo que una se imaginaba…
Comment by Chesk — March 2, 2007 @ 11:00 pm
En cuanto tenga un rato respondo a tu reto Eduardo: un saludo.
Comment by Iracundo — March 4, 2007 @ 1:35 pm