El incesto podría no ser tan misterioso. Al menos, no tanto como pensaba Georges Bataille ("Uno de los enigmas más oscuros que jamás se hayan tenido que elucidar", escribía hace medio siglo en El erotismo) y los surrealistas. Estos, siguiendo la audaz imaginación de Sigmund Freud, convirtieron el incesto en un símbolo condensado de la represión cultural humana, dando lugar a toda clase de fantasías sobre esa rebelión primigenia desencadenada por el grupo de hermanos contra el padre. Mi madre, la novela del mismo Bataille, o Viva la muerte, el film de Arrabal, podrían servir como ejemplos.
El estudio que promete asentar el estudio del incesto sobre una base, no simbólica, ni culturalista, ni imaginativa, sino científico-naturalista, corre a cargo de Debra Lieberman, John Tooby y Leda Cosmides, cuyo extracto puede consultarse en Nature:
Evolved mechanisms for assessing genetic relatedness have been found in many species, but their existence in humans has been a matter of controversy. Here we report three converging lines of evidence, drawn from siblings, that support the hypothesis that kin detection mechanisms exist in humans. These operate by computing, for each familiar individual, a unitary regulatory variable (the kinship index) that corresponds to a pairwise estimate of genetic relatedness between self and other. The cues that the system uses were identified by quantitatively matching individual exposure to potential cues of relatedness to variation in three outputs relevant to the system’s evolved functions: sibling altruism, aversion to personally engaging in sibling incest, and moral opposition to third party sibling incest. As predicted, the kin detection system uses two distinct, ancestrally valid cues to compute relatedness: the familiar other’s perinatal association with the individual’s biological mother, and duration of sibling coresidence.
En definitiva, que los seres humanos, a diferencia de lo que habían sostenido los "culturalistas", sí que habría desarrollado un mecanismo natural de detección del parentesco a través de dos variables: la asociación con la familia biológica y la duración de la residencia de los hermanos. El animal humano no ingresa en la cultura mediante la ley de la exogamia de grupos (reverso del incesto) para dejar de ser animal, sino que es su naturaleza la que prohibe primero el incesto y pone simultáneamente la condición para el desarrollo de la cultura.
No carece de importancia que el hallazgo quede bien documentado, pues resultaría que la prohibición del incesto no supone una ruptura del orden natural, sino una continuación del mismo a través de las instituciones culturales. En este sentido, el descubrimiento de semejante "mecanismo de detección del parentesco" confirmaría las hipótesis darwinianas de Edvard Westermark, que ya había adelantado una idea naturalista sobre el tabú incestuoso.
Para mí, es interesante recordar que cuando estudiaba este tema en la universidad de Deusto, hace menos de cinco años, se nos decía que las hipótesis evolucionistas estaban siendo descartadas por otras culturalistas…Desde entonces tengo la convicción personal de que, si bien el enfoque evolucionista no ha de ser enteramente incompatible con el pensamiento religioso, sin embargo éste suele introducir graves obstáculos para llegar a entender -o aceptar, todo su verdadero alcance.
Otra cosa es que el trabajo Lieberman, Tooby y Cosmides consiga agotar todos los problemas que plantea el incesto, la distribución de mujeres y los privilegios y prohibiciones matrimoniales. Casi no hay que dudar de que los adversarios académicos del naturalismo aprovecharán este trabajo para reprochar el "reduccionismo" de sus autores, volviendo a lo que podríamos llamar Falacia Cuantitativa descubierta por Steven Pinker: puesto que la hipótesis evolucionista sostiene que alguna parte del incesto es natural, entonces está afirmando subterráneamente que todo es natural. Por ejemplo, este importante mecanismo sólo explica -y no es poco- por qué el incesto es básicamente una ley de la naturaleza humana (y no una arbitraria imposición cultural), en un nivel básico y fundamental, pero no por qué los límites de las prohibiciones y los privilegios sobre el matrimonio son tan amplios en las culturas humanas -por ejemplo, recordando la distinción entre uniones de los primos cruzados/paralelos.

Dibujo de Hans Bellmer, en Historia del ojo (de G. Bataille).


¡Ay!, ¡¡me has pisado un post a medio escribir!! De hecho le he enviado el artículo completo de Nature a mi profesora de Antropología del parentesco para ver si se podía debatirse en clase. En fin…
Comment by Andrés H. — February 27, 2007 @ 12:30 am
Hombre, siempre se puede decir algo nuevo, o distinto. Por cierto, si tienes el artículo en PDF o algo transportable por internet, mándalo…
E infórmanos de ese debate, si se celebra.
Comment by Eduardo — February 27, 2007 @ 12:38 am
Si, siempre se puede decir algo nuevo pero venia a decir lo mismo… citando algo a Robin Fox y su lámpara roja del incesto, pero en esencia, lo mismo.
Te lo puedo copiar en word y enviártelo. No se si se podrá descargar en pdf. Luego miro. El caso es que puedo acceder desde casa a través de la biblioteca de mi facultad a todos lo volúmenes de Nature.
Un saludo
Comment by Andrés H. — February 27, 2007 @ 12:48 am
pues claro , la naturaleza busca la variedad genetica , los heterocigotos son mas viables , la diversificacion , la mezcla de caracteres que en la consanguinidad no existe , que existan mecanismos para saber si un individuo es consanguineo es lo que me sorprende ,maxime si se basan en aspectos de la crianza…etc , pero tambien es deducible , es la unica forma de detectar genes comunes externamente …
Comment by peggy — February 27, 2007 @ 1:39 am
Por lo que he entendido, no es que existan mecanismos para saber si un individuo es consanguineo (aunque no tampoco es improbable que existan), sino para desarrollar inhibidores del deseo en caso de convivencia duradera durante la infancia, sobre todo en relación con la progenitora.
Lo que no sé es qué implicaciones tiene este estudio para el caso de los primos cruzados que son favorecidos sobre los primos paralelos, a la hora de formar matrimonios, en las “estructuras elementales” de las sociedades primitivas. A ver si salimos de dudas cuando leamos el artículo.
Comment by Eduardo — February 27, 2007 @ 1:45 am
Por cierto, en el tema de la variedad solía ponerse como contraejemplo el caso de las familias reales endógamas (borbones, faraones)…aunque a mí me ha venido a la mente el caso de la eugenesia de Platón, que planteaba sobre todo para mantener la pureza de la clase gobernante. Al final resulta que Popper tenía razón y, o bien el “número geométrico” (por el que se conocía la ciencia de la crianza) es un invento, o bien se trata de una idea poco afortunada.
Comment by Eduardo — February 27, 2007 @ 1:48 am
no se si te refieres con cruzados y paralelos , a lo que llamamos en lenguaje cotidiano , primos carnales y primos segundos , si es asi , lo cruzados o segundos , tiene mas lejania genetica , con lo cual habria menos problema en la combinacion de caracteres , aparecerian menos enfermedades que necesitan doble carga genetica de ambos progenitores …etc .si es que la cultura no deja de ser una forma de comportamiento animal …
Comment by peggy — February 27, 2007 @ 2:13 am
No, no tiene nada que ver. La distancia genética entre primos cruzados y paralelos es idéntica. Se consideran “primos cruzados” a los hijos del hermano de los padres que sean de distinto sexo al del progenitor. Los antropólogos han observado que en buena parte de las sociedades “primitivas”, sobre todo en los matrilinajes, existe una tendencia a considerar incestuoso el matrimonio entre primos paralelos, mientras que parece preferirse el matrimonio entre primos cruzados.
A nosotros esta distinción nos parece bastante extraña y por eso nos cuesta reconocerla, no distinguimos entre cruzados y paralelos, ni consideramos incestuoso el matrimonio cruzado, o preferible de alguna forma al paralelo.
Comment by Eduardo — February 27, 2007 @ 2:24 am
En el tema de los primos paralelos y cruzados yo estoy con Levi-Strauss. Es una cuestión estratégica. El matrimonio con primo paralelo no permite la circulación intergeneracional de la reciprocidad en el intercambio de mujeres. Además, se trata de tipos ideales que no tienen que corresponderse con la realidad. Los árabes tienen en la mayor estima el matrimonio con el primo paralelo patrilateral para mantener la unidad del patrimonio, pero en la práctica es un enlace que apenas se da. Es más, existen nuemrosas formas de organizar el parentesco -estrategias- que en principio sería contraintuitivas dado el efecto westermack. Por ejemplo, en ciertas etnias de China los futuros esposos conviven desde pequeños perdiendo la mujer entregada en la infancia la pertenecia a su grupo original. Lo que han hecho los antropólogos es documentar como este tipo de matrimonios son en promedioo menos fértiles y terminan estadñisticamente en divorcio con mucha mayor facilidad. Las estrategias sociales no sulene ir en contra de las pulsiones naturales, pero pueden hacerlo -como los cartujos y el instinto del habla-. Además, lo normal es precisamente que cuando se combinan formas de residencia y de descendencia, el primo cruzado no conviva con el ego (a la Radcliffe Brown) por lo que no presentaría demasiadas objeciones. Como en todo hay excepciones pero no son la pauta general.
Peggy, sobre los primos paralelos y cruzados puedes orientarte aquí. De hecho en esa web puedes aprender bastante sobre antropología del parentesco a un nivel básico.
Un saludo
Comment by Andrés H. — February 27, 2007 @ 3:09 am
Es que yo estaba pensando en genetica del parentesco , pero indago donde me dices andres
se me habia ocurrido que podria ser una forma de cortar cargas geneticas de enfermedades que llevan las mujeres como trasportadoras y que no padecen …..ya lo mirare , me parece superinteresante …
Comment by peggy — February 27, 2007 @ 3:35 am
Por cierto, este libro podría estar muy bien para aportar más luz sobre el tema:
http://www.amazon.com/Inbreeding-Incest-Taboo-Knowledge-Century/dp/0804751412/ref=reader_req_dp/002-8946875-6841651
Además, el último capítulo lo firma Larry Anhart. Estoy por pedirlo. Veo que al finalme arruino…
Comment by Andrés H. — February 27, 2007 @ 9:42 pm
Eduardo y Andrés: he estado mirando el blog de Arnhart. ¿Qué me recomendáis leer antes, “Darwinian Conservatism” o “Primates and philosophers”?
Comment by Chema — February 28, 2007 @ 4:22 am
Si hay que escoger yo diría que Primates y filósofos, no porque sea más o menos interesante, sino porque se puede disculpar la lectura completa de la obra de Arnhart (acabo de escribir sobre él) teniendo en cuenta los amplios resúmenes que hay por la web, y la misma bitácora.
Comment by Eduardo — February 28, 2007 @ 4:28 am