Salvaje es el que llama a otro salvaje.
Claude Levi-Strauss
La vacuidad argumental en que se debate desde hace tiempo la apologética de la fe religiosa ha intentado disimularse, de modo grotesco, mediante una falsa especie de reductio ad absurdum: la tesis según la cual sustituir las creencias religiosas por la fe en la razón o en la ciencia equivale a sacralizar la razón.
Este mecanismo vicioso es bien conocido. Aquellos que se vuelven contra la barbarie son ellos mismos acusados de ser bárbaros.
Vía Trampa22



Es interesante que, a pesar de todo, los debates tengan continuidad de un lugar a otro. A propósito, interpreto que según ese Pascal Bruckner (primera vez que oigo hablar de él), “barbarismo” es creer en Dios. ¿Acaso no es eso insultante? Espero que comprendas que los movimientos apologistas ateos tampoco tienen argumentos valiosos que ofrecer.
Comment by Joaquín — February 19, 2007 @ 10:00 pm
Es altamente recomendable que antes de intentar criticar un texto, se lea al completo (me refiero al artículo de Bruckner).
Me arriesgaré a traducir el lenguaje de alguien que considera “antinatural” el naturalismo y “natural” el sobrenaturalismo. Donde dice “apologistas ateos”, entiendan “gente demasiado razonable”.
Comment by Eduardo — February 19, 2007 @ 10:23 pm
Este tal Bruckner tiene serios prejuicios contra toda religión, a las que califica sin excepciones (ya sea la Iglesia Católica, o el Islam) como “oscurantismo”. Tampoco se puede argumentar siguiendo su hilo. Insisto, el ateísmo es una actitud emocional (nunca he dicho patológica, faltaría más), no una teoría. No hay algo así como una “ciencia del ateísmo”, que no puede inferirse, en modo alguno, de las leyes de la física. De lo contrario, estaríamos incurriendo en el vicio opuesto a los que afirman que Dios es evidente (si fuese evidente, todos creerían en él). Pues si la inexistencia de Dios fuese evidente, tampoco nadie creería en Dios, lo que no es el caso.
Comment by Joaquín — February 19, 2007 @ 10:36 pm
Hay un claro non sequitur en afirmar que, dado que el ateísmo no es una “teoría científica”, entonces no es una teoría en absoluto. Como si no existieran teorías filosóficas, y como si estas pudieran reducirse a meras disposiciones de la mente o “actitudes psicológicas”. La principal objeción contra esta forma de “imperialismo teísta” (que sólo considera “teoría” a su proceder) empezaría por mostrar su propia “contradicción realizativa”, discursiva. En efecto, si el ateísmo es una disposición psicológica, ¿por qué entonces intentar argumentar contra él?
Además, si el ateísmo no es una teoría (científica) ¿acaso lo es el teísmo? Será verdad que de las “leyes de la física”, o las “leyes de la biología” no puede inferirse automáticamente el ateísmo, pero tampoco se infiere ninguna clase de deidad por encima de la legalidad natural. A cambio, lo único que puede ofrecer (el teísta) son vagas, confusas y a menudo extravagantes especulaciones en los límites de las teorías científicas, que tienen la manía de callar persistentemente con respecto a Dios.
Es el sobrenaturalismo el que requiere dar un triple salto mortal. La ciencia no puede mostrar “evidencias” sobre la inexistencia de Dios, pero únicamente en el mismo sentido en que no puede mostrar evidencias sobre una tetera china alrededor del sol (la famosa “tetera de Russell”) o un plátano geoestacionario en el cielo de Texas.
Comment by Eduardo — February 19, 2007 @ 11:01 pm
Y en cuanto a Bruckner (el “tal Bruckner”, la mente más clara de Francia), el blanco de su crítica son los partidarios del multiculturalismo irrestricto y algunos “religiosos moderados” que prefieren atacar el “fundametalismo ilustrado”, por ejemplo en la persona de Ayan Hirsi Alii (¡Brava!) que a los verdaderos fundamentalistas.
Desgraciadamente esta tendencia a culpar a los ateos, “laicistas” e increyentes occidentales está arraigando profundamente, desde el famoso discurso de Ratisbona, donde Ratzinger parecía mucho más concernido con la “falta de respeto por lo sagrado” que por la virulencia mahometana -al fin y al cabo, el obispo romano terminó deshaciéndose en elogios con los musulmanes.
Comment by Eduardo — February 19, 2007 @ 11:13 pm
La razón está sacralizada porque la idea atea por excelencia es que la religión es irracional, por tanto lo irracional es malo.
Nunca entendí el texto de Russel porque pensé que podía detectarse con un telescopio la tetera, pero encontré un texto futuro,
otra elaboración del mismo Russel donde dice: fui muy cuidadoso en añadir que la tetera era tan pequeña que los telescopios no podrían
detectarla. En el primer texto que leí no fue así.
Comment by marcos — February 20, 2007 @ 1:55 am
Tengo que reconocer que Joaquín está alimentando el lado ateo de mi ser. Voy a tener que hacer, con urgencia, unos ejercicios espirituales.
Comment by Gregorio Luri — February 20, 2007 @ 4:41 pm
Una cosa más:
http://www.youtube.com/watch?v=_RMzA82H-Qo
Comment by Gregorio Luri — February 20, 2007 @ 5:03 pm
El ateísmo también tiene algo infantil, como esos niños que tapándose los ojos piensan que han ahuyentado el peligro. Los que niegan a Dios tal vez quieren conjurar un peligro… ¿Pero qué? Lo que dice Luri de los ejercicios espirituales no es nada inocente. Porque reconocer a Dios cambia la vida, inevitablemente.
Comment by Joaquín — February 20, 2007 @ 6:04 pm
Tengo la experiencia, por discusiones anteriores, de que resultas impermeable a los argumentos, Joaquin. No los encaras, o bien porque los ignoras, o bien porque simplemente te resbalan. Un ejemplo bien claro es tu persistencia en el psicologismo.
Primero, el ateísmo era una “actitud mental”. Ahora, es “infantil” -aprovechando un comentario de Gregorio con más que evidente animus iocandi.
Si es para predicar (”Dios cambia tu vida”, etc) te sugiero buscar un púlpito con un rebaño que sea algo más sensible a ese tipo de lenguaje. Aquí me parece que pierdes el tiempo.
Comment by Eduardo — February 20, 2007 @ 6:35 pm
Ok, Eduardo, tú mandas en tu blog. En mis palabras tampoco estaba ausente el ánimo jocoso. Tan sólo quiero llamar la atención de que aún espero que desde la banda contraria se me ofrezca algún argumento solvente, racional, sobre la inexistencia de Dios. Hasta ese momento, me permitiré considerar al ateísmo como una actitud infundada. Llamarlo actitud psicológica, emocional, infantil, etc., no es más que una forma de aludir a su carencia manifiesta de fundamento, como por otra parte revela el recurso a los chistes gruesos de los Simpson.
Comment by Joaquín — February 20, 2007 @ 6:44 pm
Había preparado una respuesta “racional”, hablando sobre la carga de la prueba y sobre la solvencia del teísmo, los preambula fidei, etc. Pero…. ¿de qué serviría? Hasta ahora no ha servido de nada intentar razonar.
Así que me remito de nuevo a Homer Simpson, en un capítulo en que se vuelve súbitamente inteligente:
http://www.youtube.com/watch?v=Q1f67Vcm6B8
Por cierto, las voces en español tienen mucha más gracia.
Comment by Eduardo — February 20, 2007 @ 7:16 pm
Y a ya que estais demostrando cosas , por que no me decis quien mato a la mama de bambi? tengo dudas escepticas .Estoy empezando a pensar que la verdad solo es una convencion social .
Comment by peggy — February 20, 2007 @ 9:09 pm
Alvin Plantinga: “Religion and Science”
Comment by Joaquín — February 20, 2007 @ 11:43 pm
¿Plantinga?
Sugiero, para ahorrarnos como este comentador el trabajo, que se lea The Miracle of Theism, de Mackie o, para abreviar y aprovechando que Puente Ojea está en las citas, su Ateísmo y religiosidad: en uno de sus capítulos (respuesta a protestas tan pueriles como las de Joaquín) se refuta debidamente los rimbombantes argumentos de Plantinga.
Comment by Fernando G. Toledo — February 24, 2007 @ 2:46 am