Alice Walker llama a Dios "Mamá":

(…) siempre ha conocido a Dios. Pero prefiere el término "Diosa" y "Mamá" para describir lo divino, que para ella está en todas partes, desde los arces japoneses tras su ventana al lento yoga que practica. Un sentimiento palpable de la riqueza de Mamá atraviesa sus siete novelas, incluyendo la ganadora del premio Pulitzer de 1982 "El color púrpura", y muchos ensayos y poemas que tratan multitud de temas -desde el feminismo, a la raza, la clase o el amor.