¡Oh formidable secta darviniana!
Se celebró el día de Darwin en Bilbao. Aunque sólo pude presenciar la mitad de la jornada, en un saturado salón de actos de la biblioteca de Bidebarrieta, tanto el mexicano Antonio Lazkano como la autóctona Ana Rallo ofrecieron dos conferencias amables y bien documentadas. Precisamente Ana Rallo, que habló de la recepción del darwinismo en Europa y España, recordó este memorable poema de Gaspar Núñez de Arce:
A DARWIN
I
¡Gloria al genio inmortal! Gloria al profundo
Darwin, que de este mundo
penetra el hondo y pavoroso arcano!
¡Que, removiendo lo pasado incierto,
sagaz ha descubierto
el abolengo del linaje humano!
II
Puede el necio exclamar en su locura:
- ¡Yo soy de Dios hechura! -
y con tan alto origen darse tono.
¿Quién, que estime su crédito y su nombre,
no sabe que es el hombre
la natural trasformación del mono?



Lo qwue cada dia tengo mas claro es que si el hombre desciende del mono, algunos tomaron un atajo.
Comment by Ignacio — February 13, 2007 @ 10:13 am
Entonces, la cuestión es qué forma de transición adoptaron esos del “atajo”. ¿La garza imperial? ¿La rata de agua?
Comment by Eduardo — February 13, 2007 @ 3:04 pm
No continuo el cachondeo que no quiero que acabemos en la carcel, pero ya me pillaste.
Comment by Ignacio — February 13, 2007 @ 10:42 pm