De acuerdo con el sociólogo Peter Berger, el signo de nuestros tiempos es la pluralidad religiosa. Una pluralidad específicamente moderna -aunque su antecedente podría encontrarse en el Imperio romano tardío-, según la cual los distintos credos cohabitan intercambiando mensajes y experiencias en un mundo globalizado.

Sin embargo, al igual que la descomposición de Roma terminó por coronar al cristianismo como religión del imperio, eliminando a sus competidores, bien podría ser que nuestro "pluralismo religioso" fuera tan inestable como la "convivencia" del culto a Mitra, a los penates romanos y al Dios de Abraham en los primeros siglos después de Jesucristo. A la manera como, según la "maduración de Oswald", las leyes termodinámicas favorecen la creación de cristales más grandes, las leyes sociales pudieran determinar a medio plazo el fín de este inestable pluralismo, dando paso a una nueva hegemonía.

Un estudio de Policy Exchange (otro Think Tank conservador; ¡Anatema!) acaba de mostrar una fuerte relación entre jóvenes musulmanes hijos de inmigrantes en Gran Bretaña y aumento del radicalismo religioso. Hasta el 40% de los musulmanes entre 16 y 24 años aseguran que preferirían vivir bajo la ley islámica en Gran Bretaña. En contraste, este porcentaje baja hasta el 17% en el caso de los mayores de 55. El "pluralismo religioso" que celebra Berger bien podría ser poco más que "Vivir juntos pero separados" (Living apart together -¿Cuántos amigos musulmanes tenéis?). Minura Mirza, periodista y una de las autoras del informe culpa a las políticas de multiculturalidad tomadas por el gobierno:

La emergencia de una fuerte identidad musulmana en Gran Bretaña es, en parte, el resultado de las políticas multi-culturales implementadas desde los años ochenta, que han enfatizado la diferencia a costa de la identidad nacional compartida y han dividido a la gente en líneas étnicas, religiosas y culturales.

¿Algún estudio similar en España? De existir, es muy probable que arrojara resultados muy similares. Vía RDF

 

Islamismo en la lengua de Shakespeare