Quien desordena su casa, hereda viento, el insensato será esclavo del sabio.
Proverbios 11-29
Heredarás el viento es una película que dirigió en 1960 Stanley Kramer, basada en la obra teatral que se estrenó solo cinco años antes, escrita por Robert Edwin Lee y Jerome Lawrence. Pese a que el texto trata del juicio Scopes de 1925 (the "Monkey" trial), por el que un profesor de instituto resultó demandado por enseñar en una escuela pública de Tennessee las peligrosas ideas de Darwin, la obra fué generalmente interpretada como una advertencia contra los peligros del McCarthysmo.
La película no pretende ser una obra documental, periodística o de registro histórico. Significativamente, se cambiaron todos los nombres de las personas reales involucradas en el juicio, mientras que se añadieron algunos detalles dramáticos (por ejemplo, Scopes no tenía novia en la vida real). Esta obvia dramatización ha sido convenientemente aprovechada por los intérpretes fundamentalistas, que aún hoy insisten en la falsificación de los caracteres religiosos; por ejemplo, presentando al abogado "fundamentalista" William Jennings Brian, como un progresista preocupado por combatir los peligros del darwinismo social -¡una especie de antecedente norteamericano de Pío Moa!
Pese a sus elementos espectaculares, Inherit the wind continúa arrojando luz sobre la polémica entre ciencia y religión casi cincuenta años después. No es un manifiesto "laicista" sino un alegato por la tolerancia religiosa y la libertad de expresión. De modo significativo, la escena final muestra a Clarence Darrow (en el film, Henry Drummond, interpretado magistralmente por Spencer Tracy) abrazando los dos libros: la Biblia y The descent of man. Una imagen ideal para los partidarios del NOMA.
Casi definitivamente, eran otros tiempos.

