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Ciencia & Paraciencias, ConservadoresJanuary 17, 2007 10:04 pm

Se acumulan más evidencias favorables al origen natural de muchas asunciones tenidas por corrientes sobre la moralidad humana. Según un estudio publicado en Plos One, (Vía Evolutionibus) existe una fuerte relación positiva entre la monogamia y la inteligencia de los primates. En buena medida, la monogamia no dependería de la coacción positiva, del Estado, y tampoco de la legalidad divina…sino de la selección natural.

El estudio, dirigido por Michael A. Schillaci (Universidad de Toronto), muestra que el gran tamaño relativo del cerebro entre las especies de primates se encuentra asociado con sistemas de parentesco monógamos, sugiriendo que la monogamia entre primates requeriría una mayor habilidad social y una superior capacidad para el engaño.

La hipótesis del "conflicto sexual" (Pitnick) predecía que las especies más "promiscuas" desarrollarían un tamaño cerebral relativo superior a las monógamas. Sin embargo, este estudio demuestra que la tendencia entre los primates es exactamente la inversa.

No somos "infieles", o al menos polígamos, por naturaleza (¡A Larry Arnhart también le encantará esta noticia!). Tal y como sumariza Evolutionibus: "Los que más se afanan por buscar pareja son los de menos cerebro". Después de tanta propaganda hippy y aullidos libertinos, resulta que el Amor Romántico no era algo tan malo -y no carece de un futuro menos prometedor. Helen Fisher:

And along with the rise of romantic love within marriage has come what sociologists hail as the 21st century marital form, known as peer marriages, symmetrical marriages or companionate marriages: weddings between equals. "Marriage," Voltaire wrote, "is the only adventure open to the cowardly." Today more and more men and women have the opportunity to enjoy this adventure—life with someone they passionately love. In this way humanity is regaining a tradition that is highly compatible with our ancient human spirit.

 

Jill Greenberg: Monkey Portraits
 
Religión 3:15 pm

Es asombroso que muchos cristianos, y más aún católicos, se apunten hoy al "pacifismo":

Hay algunas excepciones, sin embargo, a la prohibición de no matar, señaladas por la misma autoridad divina. En estas excepciones quedan comprendidas tanto una ley promulgada por Dios de dar muerte, como la orden expresa dada temporalmente a una persona. Pero, en este caso, quien mata no es la persona que presta sus servicios a la autoridad; es como la espada, instrumento en manos de quien la maneja. De ahí que no quebrantaron, ni mucho menos, el precepto de no matarás los hombres que, movidos por Dios, han llevado a cabo guerras, o los que, investidos de pública autoridad, y ateniéndose a su ley, es decir, según el dominio de la razón más justa, han dado muerte a reos de crímenes.

san Agustín, La ciudad de Dios, Libro I, Capítulo XXI