Solamente la extrema liberalidad de los españoles impide que a Henry Kamen se le declare persona non grata o se le prohiba definitivamente la entrada en el país.

En su último libro, el gañán birmano ha afirmado que el español "no es una lengua universal porque no fue lengua de la diplomacia".

Lo más oportuno en estos casos es recordar aquel episodio que tuvo lugar el 17 de abril de 1536, en Roma, cuando Carlos I de España responde al embajador francés de Francisco I:

Señor Obispo, entiéndame si quiere, y no espere de mí otras palabras que de mi lengua española, la cual es tan noble que merece ser sabida por toda la gente cristiana.

Citado por José Antonio Vaca de Osma en El Imperio y la leyenda negra 

O aquella otra cita que se le atribuye a Felipe II sobre la lengua española:

(…) general y conocida en todo lo que alumbra el sol, llevada por las banderas españolas vencedoras con envidia de la griega y latina, que no se extendieron tanto.

Hoy hablan o conocen el español más de 425 millones de personas en naciones donde es considerado idioma oficial dentro de al menos tres continentes. 300 millones tienen el español como idioma materno. "Nostra lingua", diciéndolo a la manera de Alfonso X, también posee una implantación muy importante en Estados Unidos, Belice o Brasil. El idioma español es tan universal, elástico y acogedor, que hasta un tipo como Henry Kamen ha podido hacer de él un medio de vida.