Temple Grandin es una de las personas autistas más conocidas y de éxito más sorprendente. No sólo logró la licenciatura en psicología y un doctorado en ciencia animal, sino que alguno de sus libros se han convertido en bestsellers y referencias para el mundo académico. Además, sus observaciones han permitido incluso introducir mejoras prácticas en el sacrificio de animales dentro de los mataderos.

El autismo cubre un conjunto de desórdenes de base neurológica y genética que no son desencadenados por una educación deficiente. Estas personas se caracterizan por una profunda inhibición en las relaciones sociales, tienen dificultades para reconocer sentimientos en los demás y para obtener competencia lingüistica. Sin embargo, Grandin ha logrado escribir un nuevo capítulo en la narrativa de autosuperación típicamente norteamericana.

Por primera vez la comunidad científica cuenta con un registro bien documentado de la vida mental de una persona autista, combinando la perspectiva fenomenológica (la de los "sentimientos" o "experiencias" internas) y la perspectiva categorial; gracias a su formación académica Grandin no sólo ha conseguido proporcionar un registro interno del autismo, sino ante todo su traducción a un lenguaje público, científico.

Según Grandin, el funcionamiento de la mente autista posee asombrosas similitudes con la mente animal. El predominio del miedo como sentimiento primordial, la hipersensibilidad ante los detalles de la experiencia o el modo de pensamiento por imágenes parecen ser rasgos cogenéricos de la mente autista y la mente animal. BBC produjo en 2006 este impresionante documental: The woman who thinks like a cow.