Pío Moa (se parte de un oportuno recordarorio en un comentario anterior) ha dedicado las últimas entradas de su bitácora a comentar las relaciones entre Ciencia y Religión, tomando como punto de inicio ciertos pasajes de las jornadas Beyond Belief –que alcanzaron una amplia repercusión en la blogosfera, incluyendo esta misma bitácora. Steven Weinberg y Richard Dawkins, en particular, han servido el blanco para el pundit gallego. El físico y el biólogo habían confesado en La Jolla, en efecto, su deseo de librarse algún día de la "pesadilla religiosa".
Pero construir un discurso crítico sobre la base de un exceso retórico o verbal, no parece la vía más adecuada hacia la honestidad intelectual.
A pesar de la brevedad de las entradas, la acumulación de inconsistencias, aberraciones ópticas y simples frivolidades en los textos de Moa es tan grande que no resulta nada fácil responderlas una por una. Éste fragmento llama en especial la atención:
Dicho en otras palabras: la ciencia no puede discutir el concepto de Dios, pero sí puede (y quizá debe) examinar los efectos de la creencia y del ateísmo. Eso tendría verdadero interés.
Y en otro lugar, la misma idea:
Lo cual demuestra, una vez más, cómo la mentalidad científica no impide la charlatanería cuando se sale de la especialidad. Una actitud científica exige constatar, en primer lugar, que el fin de la religión lleva varios siglos anunciándose (y muy posiblemente seguirá siendo anunciado dentro de otros cuantos). Y, en segundo lugar, que entre tanto se han impuesto en el mundo sistemas basados en la liquidación de la religión, y no estaría de más examinar sus consecuencias antes de hablar de pesadillas.
Se queja don Pio Moa de que los científicos se salgan de su "especialidad" para criticar el concepto de Dios. Un lamento paradójico tratándose justamente del "historiador" gallego, que se había significado por mantener una justa querella contra los "especialistas" de la historiografía española. Si para disertar sobre la guerra civil no es necesario el título de historiador: ¿Habrá que ser teólogo para hablar de Dios? Más aún, ¿es necesario ser un hombre devoto para comprender qué es esa cosa llamada religión?
No le reprochamos a Moa, cayendo en su propia trampa, que se aventure a elevar juicios sobre el ateísmo o la religión sin ser él mismo un "especialista" en lo sagrado, sino que sus juicios sean tan apresurados y mal fundamentados. Quizás habría que recordar aquí la célebre divisa humanista, en boca de Terencio:
Nihil humanum a me alienum puto.
Nada de lo humano nos debe ser ajeno. Por ello no cabe imaginar un cerrojo más impenetrable al tratamiento crítico de la religión que la reducción de su análisis al gremio de los "especialistas": sacerdotes, monaguillos, teólogos, fabricantes de pan ácimo, académicos de las humanidades &c. No puede esperarse que el conocimiento del fenómeno religioso avance dos pasos si se confía en exclusiva a la profesión de las comunidades religiosas, o a las "experiencias" de los creyentes. El dogma de estudiar la religión qua religión no ha hecho más que entorpecer su comprensión auténticamente científica y filosófica. Daniel Dennett –a quien es casi seguro que Moa no ha leído- destacaba la necesidad de ampliar el campo de estudio científico religioso precisamente contra el gremialismo de los humanistas y teólogos. Durkheim, por ejemplo, había insistido en que nadie podía siquiera proferir una palabra sobre religión si no poseía algún "sentimiento religioso". Y, en especial, Mircea Eliade:
Un fenómeno religioso solo puede ser reconocido como tal si es comprendido dentro de su propio nivel, esto es, si es estudiado como algo religioso. Intentar comprender la esencia de tal fenómeno mediante los medios de la psicología, la fisiología, la sociología, la economía, la lingüística, el arte o cualquier otro estudio, es falso; se pierde su elemento único e irreductible – el elemento de lo sagrado (citado por Dennett).
Establecer, por principio, que un fenómeno determinado sólo puede ser comprendido dentro de sus claves internas sería tanto como afirmar que sólo las mujeres pueden practicar una auténtica crítica "feminista", o que sólo los pederastas con "sentimientos pedófilos" pueden entender realmente la esencia de la paideia. Ni la religión, ni el feminismo, ni la pedofilia pueden ser reducidos a "juegos de lenguaje" (por recurrir a la idea del segundo Wittgenstein) cuyos misterios sean únicamente conocidos por los jugadores. Esta idea es un fraude puro y simple. Dios es un tema científico como cualquier otro, aunque ésto no significa que su "esencia" se agote en un campo categorial concreto (por ejemplo, en la física cosmológica).
***
Lo más preocupante es que las "críticas" de Moa se basan más en un posicionamiento partidista que en un verdadero escrutinio racional. Recogen también un peligroso movimiento del "conservadurismo" español hacia un sobrenaturalismo que permita añadir munición a la lucha ideológica contra la izquierda. Quizás no lleguen tan lejos como algunos católicos polacos, que desean coronar a Cristo como rey de Polonia, pero si estas tendencias fructifican -y están fructificando, quizás no tardaremos demasiado en que los conservadores españoles propongan el estudio del Diseño Inteligente en las escuelas públicas. Una propuesta que, a tenor de comentarios anteriores, puede que no perturbara mucho a Moa.
Tampoco habría que pasar por alto que la izquierda hoy es mayoritariamente favorable a la religión, pese a las incesantes letanías sobre el supuesto avance del "laicismo" en occidente. Y no sólo por la inane fascinación que sienten los progresistas hacia el Islam. De hecho, este "progresismo" o socialismo del siglo XXI le debe mucho más al cristianismo posconciliar (tras el Vaticano II) que a Marx, Lenin o Stalin. El socialismo hispanoamericano se declara también hoy indigenista y "cristiano", siguiendo la tradición de los monjes españoles y sus reproches a la brutalidad de los conquistadores. Y las raíces que unen a la Izquierda con el Cristianismo, por cierto, pueden ser rastreadas en una espléndida publicación reciente de Antonio Escohotado.
Al fín y al cabo, puede que la táctica "espiritualista" o sobrenaturalista no sea la más franca para ganar la guerra de la ideología.


El problema aquí no es de Moa, sino algo más general: la alianza entre la derecha liberal-conservadora y la derecha confesional, que puede tener sentido desde un punto de vista estratégico pero acabará siendo fatal si los primeros se contaminan de las ideas de los segundos -lo contrario pasa poco-. Lo que ocurre es que, para la “mente conservadora”, la tentación de la religión es fuerte; al fin y al cabo, se trata de la forma más articulada y exitosa de tradición y, además, en el caso de las religiones terciarias, puede presentar ciertas credenciales intelectuales o filosóficas. A mí mismo me resultan instintivamente antipáticas las boutades volterianas de Dawkins y otros, por lo que tienen de jacobino o adanista. Pero no se debería pasar de ahí al irracionalismo, como muchos conservadores y liberales están haciendo, al parecer.
El trasfondo quizás sea la falta de “liquidez” del ideario liberal y conservador. La izquierda, el progresismo, han triunfado en la batalla ideológica precisamente por lo que tienen de pensamiento religioso o análogo a la religión: la moralización de la estructura de la realidad; la consideración teleológica de la historia, con una “leyes históricas” que sustituyen el plan divino, etc. El liberalismo no tiene rasgos parejos que ofrecer -salvo quizás en la utopía an-cap, bastante escolástica y poco apta en todo caso para extenderse más allá de su ámbito minoritario-, y huye consciente o inconscientemente de ese vacío hacia la religión.
Pero hay más aspectos: lo que la valoración de la religión tiene de reacción contra el ateísmo de la izquierda clásica -los enemigos de mis enemigos…-, el hecho de que EEUU, el modelo por excelencia, sea un país mucho menos secularizado que los europeos, etc.
Comment by Chema — December 29, 2006 @ 1:38 am
He leído un par de veces tu texto y antes que nada, decirte que me gusta el tono beligerante, porque sólo con él nos exponemos de verdad a la crítica.
1) No creo que HOY la ciencia tenga nada que decir sobre Dios y ello precisamente porque la religión ha retirado conceptualmente a Dios del terreno de la ciencia. Tomás de Aquino podía decir “et hoc dicimus deo”. Pero la teología actual ya no se atreve a señalar un “hoc” como cimiento de la creencia. Y sin este “hoc” no hay ciencia.
2) La religión se ha recluido en el sentido de la religación. Y aquí en última instancia no hay ni tan siquiera posibilidad de diálogo. Si a una emoción determinada la considero manifestación de la presencia de dios, lo más que podrá decir la ciencia es cómo se ha originado fisiológicamente esa emoción, no -al menos no hoy por hoy- cuál es el sentido de ese sentido PARA MI.
3) Claro que si la religión se redujese a una estética de lo sublime practicada de manera más o menos autista, tampoco plantearíamos esta cuestión de la relación entre ciencia y religión.
4) El problema -porque el problema existe- se da no tanto en las creencias como en las conductas, porque las religiones tienden a convertir la estética en ley al mismo tiempo que hacen del cumplimiento de la ley una estética.
5) Ergo el problema se reduce a la relación entre filosofía y ley.
6) Con lo cual se demuestra que tratándose de este tema hasta el más tonto puede llevar el agua a su molino.
Feliz año nuevo
Comment by Gregorio Luri — December 29, 2006 @ 1:49 am
Chema, efectivamente esto deriva de una alianza “táctica”, pero que puede llegar a ser muy infecciosa para las alternativas al “progresismo” si se “espiritualiza” demasiado. Y no hay que minusvalorar la influencia del conservadurismo religioso americano en Europa.
Dawkins no es un volteuriano o un jacobino exactamente, aunque proviene de esa tradición, como todos. Voltaire tenía posiciones que serían mejor coordinables con algunos “neocon”, incluso. Yo he seguido toda la gira americana de Dawkins via Internet y es curioso porque, sin apearse de sus principios, últimamente se le veía bastante más moderado. En cuanto al “jacobinismo”, también es muy discutible. El jacobinismo original implicaba una filosofía política concreta, mientras que lo de Dawkins es más bien una exacerbación de la pasión científica por la verdad; su ateísmo ha bebido de otras fuentes. Su ética política se entiende mejor con un humanismo secularista, mucho más suave que el espíritu de milicia y revolución típico de los jacobinos.
Los excesos verbales, o “boutades”, han tenido un efecto similar al satori. No hay que menospreciarlos. Era necesario dar el golpe encima de la mesa (hay que recordar el contexto de revival espiritualista religioso, con locos furiosos intentando enseñar en las escuelas públicas que el mundo tiene 6.000 años y que no hay evolución de las especies). Dawkins, además, frente a lo que dice Moa, es un gran humorista. Tiene gracia hasta cuando se equivoca.
Gregorio, por favor…un poco menos de hermenéutica. Las ciencias, en plural, sí que dicen muchas cosas sobre Dios -del mismo modo que pueden decirnos cosas sobre el sexo o sobre el amor, viejos reductos hermenéuticos. Por otra parte, la religión no es simplemente “experiencia privada” o un “para mí”, como pensaba William James.
En fín, que te recomiendo Breaking the spell, de Daniel Dennett porque nunca es tarde para una saludable explosión de esquemas.
Fíjate si las ciencias dicen cosas, y cosas muy importantes, de la religión, que hasta dicen algunas cosas favorables…
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 2:06 am
Ojo, con todo esto no niego la viabilidad y necesidad de una filosofía de la religión, a no confundir con las mismas ciencias religiosas. Pero es necesario “romper el conjuro” de la hermenéutica. Cualquiera que sea nuestra filosofía religiosa (atea o confesional), es ciega si no ha aprendido a mirar a las ciencias.
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 2:12 am
Decir que “la religión ha retirado conceptualmente a Dios del terreno de la ciencia” ya es decir muchísimo.
Obviamente Dios ha perdido tanto terreno que ahora algunos se ven obligados a relegarlo a esa forma de deísmo descafeinado según el cual siempre puede estar ahí, un paso más allá de donde nosotros hemos llegado, sin manifestarse y sin que podamos observarlo. Claro está, eso no se puede rebatir. Ni yo ni nadie. Es irrefutable e inmune a cualquier posibilidad de falsación.
Acabamos llegando al concepto de ‘NOMA’ (non-overlapping magisteria) de S.J. Gould según el cual la ciencia y la religión verdadera nunca entran en conflicto pues sus discursos discurren en dimensiones separadas.
Como dicen los americanos: “I don´t buy this shit”.
Mejor dicho: sí estoy de acuerdo con esa posibilidad pero se trataría de algo totalmente dferente. Más parecido a ‘Matrix’ o similar: los ingenieros de una civilización avanzada han creado nuestro universo en un laboratorio y nos observan sin interactuar con nosotros (o apenas)
[ver también hipótesis ‘brain in a vat‘]
En fin… ¿Estamos hablando de eso? No.
Me remito a Weinberg, en su crítica a Gould:
El Dios (o las fuerzas místicas que sean) que siempre han interesado a la humanidad, eso que algunos remiten a una “intuición profunda” era un ser interesado en nosotros. Un ser al que se podía rezar e implorar. Un ser de alguna fora comunicativo y próximo.
Ese Dios sí atañe a la ciencia. Como dice Dawkins:
Comment by Miguel — December 29, 2006 @ 3:04 am
Magnífica aportación de Miguel, a la cual añado: La intersección de ciencia y religión (probando de nuevo que no son NOMA) se verifica también en el interés que suelen tener los teólogos en apoyar las investigaciones científicas cuando estas apoyan las teorías religiosas -y así lo acredita el ejemplo de Dawkins.
Imaginaos que se encuentra el cadaver de Jesús: la mayoría de las versiones del cristianismo se vendrían abajo. Sólo podrían sobrevivir los arrianos…y sería a causa de la ciencia.
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 3:17 am
Cuando Tomás de Aquino -permitidme que vuelva a él- señala un “esto” al que llama Dios, está convencido de que la posibilidad de una teología natural va de sí. Y por eso sus famosas “pruebas” se proponen mostrar lo que se nombra al nombrar a “Dios”. Pero de Tomás de Aquino hasta hoy, aunque los neotomistas no se hayan enterado, han pasado algunas cosas, por ejemplo, Kant y en neokantismo. A partir de Kant resultó díficil afirmar la existencia de Dios en su realidad absoluta y pasó a afirmarse como realidad puesta por la conciencia. Y este en un primer retroceso de Dios (del concepto de Dios) del campo de la ciencia. El segundo retroceso tiene lugar -para poner una fecha- cuando Heidegger derrota a Cassirer en Davos. Toda la teología europea (la judía, la protestante y, finalmente, la católica) han incorporado este retroceso. Tanto es así que hoy resulta más difícil que nunca saber qué se afirma cuando se afirma a Dios.
Y, sin embargo, se continúa afirmando a Dios. Y es aquí donde la hermenéutica se hace imprescindible porque para comprender el fenómeno religioso no podemos despreciar, honestamente, la manera como el religioso se comprende a sí mismo cuando actúa religiosamente.
Comment by Gregorio Luri — December 29, 2006 @ 12:03 pm
Y precisamente la historia de las pruebas, de la misma teología natural como parte de los “preambula fidei” es otra demostración de que Ciencia y Religión no son NOMA. Hay que recordar que el concepto tradicional y escolástico de “ciencia” abarcaba también a la teología. Otra cosa es que, a partir de Newton, alguien pueda creerse que la llamada “teología natural” es realmente una “ciencia” al lado de la mecánica de Newton, o de la relatividad de Einstein.
Gregorio, cuando Pike distinguió entre “emic” y “etic” la “hermenéutica” recibió una estocada mortal. Se reconoce el “significado” interno, pero ni la ciencia ni la filosofía puede reducirse a “interpretación”. “Lo religioso”, como “Lo cultural”, se comprende mejor (contra Mircea Eliade y muchos teóricos de la religión) precisamente cuando su categoría queda desbordada, incluída en otras categorías. Si la comprensión se redujera a entender los significados “internos” (internos a una cultura o un individuo) sencillamente no habría ciencia. ¿Son “conscientes” los nativos de Polinesia del significado del Kula? ¿Somos nosostros mismos “conscientes” de muchos hábitos culturales en los que participamos? Y aquí me remonto a los griegos, que distinguieron muy bien entre los participantes en el juego, y el “theoros”; el que contempla el juego -pero que, sin embargo, puede decirse que “participa” más profundamente en él justamente por la distancia que toma. La esencia de lo teórico es desbordar la perspectiva inmediatista del participante.
La historia de Temple Grandin, un autista que fué capaz de ofrecer comprensiones muy profundas de las relaciones humanas, debería servir como ejemplo. Pero, cuando nos referimos específicamente a la religión, ¿es que no sabemos más ahora de qué es religión gracias a habernos ocupado científicamente de ella, es decir, gracias a no haberles hecho demasiado caso a las advertencias metodológicas de Mircea Eliade, Rudolf Otto o Clifford Geertz?
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 2:56 pm
Sobre este tema, uno que no es un charlatán.
http://www.signandsight.com/features/1107.html
Comment by claudio — December 29, 2006 @ 3:05 pm
El asunto de Pío Moa lo ha seguido Freman mucho en su blog (anticomunismo.blogspot.com), hasta para llegar a definirlos como Movimiento de Liberación de Flandes ; reconozco que ese nombre me hace mucha gracia.
Y cuando hablamos de esto, vuelvo a recalcar que , en vez de preocuparnos tanto por las diferencias existentes entre liberales y conservadores, nos deberíamos fijar más en una izquierda que le da igual quién esté con ella y siguen todos juntitos de la mano.
Considerando, más que nada, que dudo yo mucho que los del MLF aumenten de número en vez de decrecer. El nacionalcatolicismo es algo muy muerto en España para que resurja de sus cenizas así a las buenas.
Creo que nos deberíamos centrar más en lo que nos une en vez de lo que separa.
Comment by Chesk — December 29, 2006 @ 4:14 pm
Desde luego las críticas de Moa no tienen nada que ver con el nacionalcatolicismo -aunque muchos en la izquierda aprovecharán para hacer demagogia en este sentido. Proceden de otra fuente; de la influencia del conservadurismo religioso anglosajón, y de la alianza entre Iglesia y derecha sociológica en España, contra la izquierda en el poder. Lo que ocurre es que Moa, para criticar el marxismo y el anarquismo de izquierdas, cree necesitar la munición que le proporciona una parte de la “derecha religiosa”. Y aquí hay una trampa mortal.
La discusión se da a varios niveles, no sólo en el político. No es sólo ni principalmente entre “liberales” y “conservadores”. A un nivel más profundo, la discusión enfrenta Ilustración (laicidad) y Conservadurismo religioso. Para mí está claro es que la izquierda no puede monopolizar hoy la idea de Ilustración (y de naturalismo, ateísmo, agnosticismo, etc). Pero posiciones como la de Moa, que empiezan a ser tan frecuentes entre muchos “conservadores”, no ponen nada fácil desmontar el monopolio.
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 4:31 pm
Pues ardiente debate , el fondo de la cuestion es la utilizacion de ideas religiosas fundamentalistas cripticas por parte del liberalismo , una que es bastante utilitarista , y en ciencia politica no nos olvidemos es un principio basico para la manipulacion de las masas la desinformacion , encuentra bastante logica esta alianza .Sin remontarnos a muchos vericuetos filosoficos , el siglo de las luces , la ilustracion, la racionalidad , el pensamiento cientifico , es lo mas opuesto a la creencia , y gracias a estas , a la fe ciega en un sistema politico , en una religion , se pueden perpetuar las instituciones .Se encierra el conocimiento , se denostan los avances cientificos que son opuestos a las creencias que manipulan las masas . Ejemlos miles de alianzas entre politica y religion para la perpetuacion del poder , simbiosis mutua , eso si cambiante atenor de la temporalidad de las ideas reinantes .No nos engañemos , el poder politico es en si mismo Amoral , tiene la capacidad de manipular situaciones para conseguir sus fines , diestro en el engaño consigue actualmente sus propositos aliandose con el fundamentalismo religioso , tanto en el islam , como en occidente con el cristianismo .Creo que los dos bloques estan muy definidos , como dos mundos economicos enfrentados que buscan cada uno sus iconos accesorios de identificacion , en este caso el hecho religioso .
Y en medio de la maraña , el reducto pensante ilustrado , que discrimina , piensa y se desespera
Comment by Peggy — December 29, 2006 @ 9:07 pm
La deriva de la derecha española hacia el nacionalcatolicismo es preocupante. El 11M les dejó descolocados y me da la impresión de que los grupos católicos ultramontanos tomaron el poder: Propagandistas, los del Cristo Rey, algunos del Opus (aunque éstos han perdido influencia)… Sólo hay que pasarse por hazteoir.org. Para mí, viéndolo desde muy lejos, Rajoy representa una derecha liberal, moderada, de clase media. Y más bien laica. Pero el corderito está rodeado de Propagandistas y Moas. De este útlimo conozco sus trabajos sobre Los orígenes de la guerra civil española y el derrumbe de la segunda república y la guerra civil. Todo su trabajo es una manipulación burda (al estilo Preston, pero más cutre). No sé si la derecha española puede reinvertarse, pero lo tendría muy fácil contra uno de los gobiernos peoores en la historia de España. Pero me da la impresión dev que los grupos de presión catolicones no lo van a permitir.
Comment by Juan Carlos — December 29, 2006 @ 10:20 pm
La cosa es más simple, menos académica. Yo lo veo claro.
La tesis es que ningún sistema moral se puede basar en la ciencia, porque la moralidad no forma parte del discurso científico. Por tanto, cualquier desarrollo científico es amoral. La Ley Moral Natural no existe, existen leyes físicas. Cualquier sistema moral será humano o “divino”. En el primer caso pueda dar lugar a cualquier cosa, en el segundo a los sistemas morales de las diferentes religiones. Y las religiones no son iguales y quien se informe sabrá de qué van. Si el socialismo-comunismo-nazismo (variantes de una misma idea totalitaria) reniegan de la religión, el sistema moral será humano y, por tanto, totalmente arbitrario, no sujeto a límites (La Ley Moral Natural la hemos negado). Pío Moa simplemente plantea qué ha sucedido, no lo que podría suceder, no hipótesis, no teorías, sino hechos, cuando se ha constitutido un estado totalitario sin moral religiosa (en este caso la cristiana, que cada día la desconoce más gente): muerte y destrucción sistemática (científica), como nunca había tenido lugar. Y deja un interrogante abierto: ¿Habrá relación entre la ausencia de Dios y el Hecho Histórico?. En otras palabras, podemos confiar en crear una sociedad “humana” sin riesgos de derivar en un infierno?. Me asusta menos la “alianza” entre la derecha y la Iglesia Católica que la “alianza” entre la izquierda y el islam. ¿Y a vosotros?. Disquisiciones filosóficas aparte.
Comment by Beltrán — December 29, 2006 @ 11:01 pm
Hombre, eso de la “deriva nacionalcatólica” de la derecha es tanto como hablar de una “deriva masónica” en el PSOE. El conservadurismo religioso existe en la derecha (y HazteOir.org es un ejemplo singularmente patético), pero su relación con el “nacionalcatolicismo” es mucho más que remota.
No comparto en absoluto el juicio sobre la labor historiográfica de Moa. Tampoco deseo trasladar el debate a un tema tan anfractuoso, porque se trataba de otra cosa, pero Moa no dice cosas muy distintas a las que mantienen Stanley Payne o Paul Johnson, que no son precisamente dos tuercebotas de la historia.
Otro día hablaremos de lo que plantea Peggy, sobre la dialéctica entre Ciencia y Política.
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 11:07 pm
Sobre el comentario de Beltrán.
Yo no estoy tan seguro de que no haya “leyes morales”, por lo menos en un cierto sentido. La “regla de oro”, por ejemplo, que Kant reformulaba con su imperativo categórico, parece casi una constante universal. Y existen más contenidos morales (véase Hauser o Brown) que también superan el test del relativismo cultural.
La ciencia no puede “diseñar” la moral. Pero tampoco la política…o la religión. La moralidad humana, al menos vista en evolución, no ha sido “creada”, ni es el fruto de algún “diseño inteligente” humano o divino. Las reglas de la moral natural han evolucionado como respuesta a los problemas que enfrentaba la especie humana en el proceso de su adaptación social: fundamentalmente como un medio de resolver conflictos dentro del grupo y en su confrontación con los demás.
Pero la ciencia puede ayudar a descubrir estas reglas a través de la investigación. Las “leyes morales” han estado ahí antes de ser enunciadas por moralistas o científicos, del mismo modo que la ley de la gravitación universal era previa a su descubrimiento por Newton.
La crítica de Moa al “totalitarismo ateo” es débil en varios sentidos. En primer lugar, porque el propio comunismo funcionaba de hecho como un sistema moral muy parecido a los credos religiosos. El “hecho” no es que la “sociedad atea” conduzca al inmoralismo (por otra parte, es ridículo caracterizar al nazismo como una doctrina atea), sino que el culto a los líderes y el dogmatismo autoritario sí lo hace.
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 11:18 pm
Pues eso de la existencia de las leyes morales , que se descubren , asi como por generacion espontanea , tambien merece un analisis
Comment by Peggy — December 29, 2006 @ 11:28 pm
Por “generación espontánea” o especulando desde un atril, ciertamente no, sino después de mucho estudio y esfuerzo.
Moral minds, de Marc D. Hauser
Comment by Eduardo — December 29, 2006 @ 11:31 pm
El antropólogo Marvin Harris hacía ya hace tiempo un brillante análisis de las dos perspectivas en el estudio de su rama del saber. Había una perspectiva nomotética y otra idiográfica (creo recordar que eran esos los términos que usaba) para el estudio de la cultura. La primera supone observar un fenómeno cultural desde fuera y extraer conclusiones, generalizar, hacer ciencia “objetiva” (dentro de lo posible) sobre ello, mientras que la segunda perspectiva incide en la importancia que tiene estar dentro de la cultura analizada, formar parte de ella, para poder comprender algo de la misma.
Harris se decantaba por la perspectiva nomotética y criticaba la idiográfica.
El fenómeno religioso es un fenómeno cultural (pero cuyas bases biológicas están siendo estudiadas y no pueden desdeñarse alegremente) que puede y debe estudiarse tanto desde dentro como desde fuera (faltaría más).
Otra cosa es cuando existe una obsesión antireligiosa. Tenemos que aceptar y tolerar los sentimientos religiosos de los demás siempre y cuando no interfieran en nuestra libertad para ser agnósticos o ateos (Confucio & Kant revisitados).
Comment by Germánico — April 18, 2007 @ 10:12 am