William Blake - Ancient of days 

I 

Los griegos conocieron en la physis la idea de una materia que se daba a sí misma el principio del desarrollo. El orden eterno de las naturalezas, sin embargo, se completaba con una primera causa, un "motor" del movimiento cósmico al que no le afectaba este movimiento.

El Dios de Abraham, por el contrario, se caracteriza por la afección. La naturaleza es un orden creado, diseñado y supervisado por Él. Dios mismo tiene un "plan", que, sin embargo no puede ser conocido del todo por los hombres –salvo en el caso de Hegel.

Al orden natural opone el cristiano un orden sobrenatural; el de la gracia, posteriormente transformado en "cultura". El Dios monoteísta y trinitario es un entusiasta "intervencionista". Aunque los cristianos no dejan de conocer principios naturales, autónomos, el milagro introduce siempre una brecha. Dios puede "intervenir" en cualquier instante.

Los mahometanos llevarán la intervención divina hasta su límite. Para Al-Ghazali, autor de La incoherencia de los filósofos, el fuego no es el producto de la combustión natural del aire, sino una apariencia manufacturada personalmente por el mismo Allah. La naturaleza es heterónoma, una estricta manualidad divina cuyo logos es inefable.

II 

Cuatro géneros de sobrenaturalismo: 

- Sobrenaturalismo ontológico. Donde Dios es el principio de la existencia, el ipsum esse que da respuesta a la pregunta por el Ser (¿por qué el ser y no más bien la nada?).

- Sobrenaturalismo cosmológico. Donde Dios es el "motor" del cosmos, pero no parece tener un interés especial sobre la materia. Dios es únicamente el autor de las "Leyes naturales", el ingeniero de las inteligencias.

- Sobrenaturalismo providencialista. Es el propio de las religiones "personales": el "Dios de los creyentes", distinto al "Dios de los filósofos". Dios no es sólo el "creador", sin que desarrolla afecto personal hacia lo creado. Sin embargo, se mantiene la autonomía parcial de los seres naturales. La naturaleza tiene una autonomía limitada (por el milagro), del mismo modo que el libre albedrío humano debe ser compatible con la omnisciencia divina.

- Sobrenaturalismo absoluto. Dios no es sólo el primer motor, el diseñador y el creador. Propiamente hablando, no existe una idea de "naturaleza". Comparado con el Creador, concebido como Persona Absoluta, todo lo demás es heteronomía, dependencia y sumisión (Islam). Toda la realidad es milagrosa y, en último análisis, sobrenatural.

III

En los tres primeros "sobrenaturalismos" (ontológico, cosmológico y providencialista) las ciencias naturales son posibles, aunque siempre limitadas. En el primer caso, porque el razonamiento se detiene en un punto dogmático: el de la subsistencia divina. En el segundo, porque la perspectiva de evitar el "regreso al infinito" impone otro límite arbitrario sobre la razón de ser de ese primer motor. En el tercero, porque introduce un peligroso "principio de incertidumbre" milagroso en la naturaleza. Solamente en el último sobrenaturalismo (absoluto) la ciencia de la naturaleza es imposible por principio.