La Fundación Gustavo Bueno ha puesto a disposición un impagable documento televisivo, emitido a mil días de la muerte de Franco (20 de noviembre de 1975), en el que Fernando Sánchez Dragó entrevistaba al filósofo riojano. El encuentro venía a servir como un termómetro privilegiado para evaluar el estado de la cultura política y filosófica española en la incipiente transición. Bueno denunciaba entonces la "incultura atroz de la derecha", de un franquismo sociológico y político vigilado por comisarios obsesionados por tópicos y clichés persecutorios: ¿Los estoicos son masones?. Casi no hace falta decir que después de estas tres décadas las tornas han cambiado bastante, como el mismo Bueno ha denunciado en el Pensamiento Alicia.
Así describía Bueno la situación de la clandestinidad cultural y filosófica durante el "tiempo de silencio":
Un libro de álgebra superior es un libro clandestino aunque se deje en la mitad de la calle, porque nadie lo entiende. Un libro de filosofía, exactamente igual.
(…) La diferencia era que en la época del franquismo los libros prohibidos estaban en la parte de abajo y los libros que se podían utilizar estaban en la parte de arriba. Ahora siguen igual por razones puramente de inercia y de bibliotecario. Pero la gente los leía, y quizás más que ahora.
Por cierto, ya por entonces Bueno era muy consciente del sociologismo y la neoescolástica que afectaba al pensamiento marxista. En contra de este sociologismo proponía recuperar el realismo y el materialismo de la tradición española: Noli foras ire in te ipsum redi.