Que nadie le tenga miedo al socialismo, el socialismo es fundamentalmente humano, es amor, es solidaridad, el socialismo nuestro es originario, indígena, cristiano, y bolivariano.

- Indígena. Un socialismo definido, al menos ideológicamente, a la escala de los pueblos indígenas. No limitado por el estado nacional ("Ya no somos galos ni francos, ya no somos borgoñones ni aquitanos: somos todos franceses"), y esto, sin perjucio de que Chávez invoque principios de unidad nacional cuando se trata de reprimir el autonomismo de Zulia.

- Cristiano. Según las líneas heterodoxas de la llamada "teología de la liberación". El nuevo socialismo no comulga ya con el ateísmo científico. ¿Residirá aquí el sentido del "socialismo originario"?.

- Bolivariano. Es decir, antiespañol. Ahora bien, esto se contradice con el "socialismo indígena"; al fín y al cabo, Bolívar era un rebelde temeroso de que las razas negras derribasen la "albocracia" criolla. 

Y ahora, a ver de qué modo se articula esto con los presupuestos fantasiosos de la "séptima generación de izquierdas". 

Vía Ajopringue