En los años 20 del siglo pasado Antonio Gramsci anunciaba la necesidad de crear una "nueva cultura" que pugnara contra la "hegemonía cultural" de la burguesía. Pero el capitalismo ha absorbido incluso la rebeldía, ha capitalizado la revolución y sus alternativas. Potter y Heath explicaron cómo la contracultura se convirtió en cultura de masas.
CONVERSE se ha posicionado tradicionalmente como la marca rebelde, en oposición a la más heroica y despreocupadamente capitalista NIKE.



Si te fijas, todas las definiciones de cultura van referidas siempre a algun fenomeno industrial.
Comment by Ignacio — November 30, 2006 @ 11:22 pm
¿La foto es de Aznar?
Comment by Finis Hispaniae — December 1, 2006 @ 12:40 am
Pues sí que se parece. ¿Será intencionado? Ah, los vericuetos de la comunicación de mercado.
Por cierto, que se anden con cuidado. Me contaron mis informantes en el periódico izquierdo-antiglobi-chorra Diagonal que, tras publicar un chiste gráfico en el que aparecía el Che con una careta de Alan Greenspan -o viceversa, toda la historia es demencial-, recibieron cartas de lectores indignados por el atrevimiento de profanar la sacrosanta imagen.
Comment by Chema — December 1, 2006 @ 1:04 am
La intencionalidad parece imposible, dado que es una campaña internacional de Converse.
Chema, esa anécdota sobre el moralismo de izquierdas me recuerda a algo que dice Woody Allen en su última película:
“Cuidado (con los judíos); que esos siempre mandan cartas”.
Comment by Eduardo — December 1, 2006 @ 1:23 am
Pero coño, sí que se parece.
Comment by Eduardo — December 1, 2006 @ 1:24 am
“El parecido del montaje con Aznar es pura casualidad (…), la imagen se basa en un modelo, no está aznarizada”, ha asegurado Jorge Arceo, director de marketing de Converse España, a 20minutos.es.”
Leído en 20Minutos.
Comment by Eduardo — December 1, 2006 @ 1:29 am
y yo que creía que era el único que veía a Aznar… estuve a punto de publicarla y pensé: cómo sea el único que ha visto a Aznar en la foto voy a tener que ir corriendo a psicoanalizarme!
Un saludo
Comment by Andrés H. Gil von der Walde — December 1, 2006 @ 1:53 am
Que el capitalismo absorba a la rebeldía es un hecho propio de un sistema abierto, donde coexisten una creciente integración simultánea a una creciente heterogeneidad.Y forma parte de la negentropía necesaria para realimentar el sistema,del que El Che pareció querer ‘escapar’, como los rebeldes sin causa ó con causas incomensurables, como una infinita ansia de pazzzzzzzzzz.
Qué envidia le habrá dado a José Luis…el pobre.
Comment by avanti — December 1, 2006 @ 1:58 am
…Pues a decir verdad yo he empezado a asociar la imagen con Aznar a raíz de vuestros comentarios. Es una imagen del Che tan estereotipada que no se me había ocurrido algo tan aparentemente “retorcido”. Ahora bien, esta imagen mejora el original. Sobre todo la mirada perdida, como fijándose en el punto de fuga utópica.
Lo del “infinita ansia de paz” no está nada mal. Que se lo pregunten a los fusilados por el Ché…
Comment by Eduardo — December 1, 2006 @ 2:02 am
Siempre se plantea esto de la absorción de los discursos revolucionarios y contraculturales como una muestra de la voracidad y la capacidad proteica del capitalismo. A mí me sorprende poco, la verdad: se trata de lenguajes análogos si no idénticos, el de la publicidad y el del mercado de las ideas. Es decir, no es que el capitalismo haya convertido los lemas e iconos anticapitalistas en publicidad; es que nunca han sido otra cosa.
Pero bueno, conozco mucha gente que se indigna cuando ve “¡Revolución!” escrito en grandes letras rojas en las sucursales del BSCH, es como lo del Che-Greenspan.
Por cierto que Graves llamaba a este fenómeno iconotropía: la apropiación y relectura de los símbolos de unas religiones por otras. Como el árbol de la Vida sumero-babilonio y el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal del Génesis; Pan y los sátiros y la imagen popular cristiana del demonio; Deméter y Santa Demetra, etc, etc.
Comment by Chema — December 1, 2006 @ 3:55 am
Yo diría que hay una alimentación entre los dos discursos, pero no que sean del todo equivalentes. La diferencia mediaría entre Propaganda y Publicidad. En principio, la Propaganda vende Ideología, mientras que la Publicidad vende bienes y servicios en un mercado más o menos “libre” -aunque esos bienes estén envueltos, a su vez, por muchas ideologías. Cuando una idea “revolucionaria” pasa al mercado publicitario, obteniendo un valor de cambio, es porque su valor de uso ha sido prácticamente neutralizado. El Ché es símbolo del socialismo, un símbolo muy vago, eso sí. Ahora bien, el valor de uso del socialismo pide un monopolio de ideas que le es negado precisamente por la comercialización del discurso. Lo esencial quizás no sea que se vendan camisetas y tazas del Ché, desnaturalizando su ideología monopolística, sino que exista competencia entre oferentes (la “heterogeneidad” que mencionaba Avanti): que puedan venderse en el mismo mercado, camisetas con la efigie de Ronald Reagan. En éste sentido, creo, la publicidad juega un papel indudablemente disolvente.
El sentido original, propagandístico, era: “Proletarios del mundo, uníos” (para destruir el capitalismo burgués). En cambio, la publicidad sólo puede decir: “Propietarios de camisetas del Ché, a ver si montáis una fiestecilla”.
Comment by Eduardo — December 1, 2006 @ 4:32 am
Hace unos meses escribí un comentario sobre el Che en mi blog. Lo escribí desde dos conocimiento, haber coincidido con él en un momento de mi vida cuando empezaba a ser un mito y haber leído después, en mi juventud más revolcucionaria sus recuerdos de la guerra revolucionaria en edición creo que de Maspero. Si a alguien, y pido disculpas por la aytopublicidad le interesa, esta es la dirección del comentario: http://enelbosque.blogspot.com/2006/07/adios-che-adios.html
Sucedió algo curioso: como el artículo no era laudatorio pese a estar escrito por quien fué de joven antifranquista y militante de izquierda, algunos de aquellos que leían mi blog dejaron de hacerlo; sobre todo personas que llegaban desde América latina.
La potencia del mito suele ser siempre un antídoto para el racionalismo o por lo menos para entablar una franca conversación sobre puntos de vista. El Ché se ha convertido en un santo laíco, un mártir de una cruzada univ ersal contra el maligno.
El marketing comercial, que es inteligente funcionando a base de análisis de tendencias y estudios de mercado, ha comprendio que San Che es un mito para jóvenes y en eso se ha convertido. Supongo que él, que tenía una buena capacidad para pensar, se sentiría hoy terriblemente insultado, pero en sus pecados debe de ir su penitencia.
Comment by Luis Rivera — December 1, 2006 @ 7:08 pm
La observación es muy interesante y confirma eso que ya sabíamos sobre la conversión del Ché de personaje histórico a santo para devotos. Hablábamos hace tiempo del oficio de historiador como esencialmente enfrentado al oficio de teólogo…pero quizás habría que enfrentarlo más bien al oficio de mitólogo. Otra cosa es que la historia, o la llamada historiografía, termine siendo servil a la memoria partidaria o a los constructores de mitos -pero esto será historiografía aparente, mitología disfrazada. Basta con que alquien pretenda restaurar la “memoria histórica” para que sepamos que nos las habemos con un impostor, o con una especie de evangelista.
El Ché es, como decía Mauss o Levi-Strauss (no recuerdo), un “símbolo flotante”. Ya no designa nada real, sino un conjunto de mitos sobre la bondad y la originalidad de la lucha socialista. Pero lo malo no es que el Ché sea un mito, sino que es un mito obscurantista, perturbador, un mito con consecuencias funestas. No tanto un mito para malvados, como decías tú mismo, sino una devoción para irresponsables.
Comment by Eduardo — December 1, 2006 @ 7:59 pm
Ahora ya no pregunto, ahora afirmo. Es una foto de Aznar, sin duda.
Comment by Finis Hispaniae — December 1, 2006 @ 8:25 pm
Al respecto de Aznar, encontré en una biografía de Cánovas del Castillo escrita por José Luis Comellas y publicada por Ariel Historia, , en una lámina posterior a la página 192, un dibujo de Vallejo del político en el que el parecido con el posterior Aznar era enorme, y sigue siendo, porque lo tengo ante mi. A tal efecto que llegué a pensar que aquella repetición constante por parte de Aznar del legado de Cánovas, que recuerdo bien, me hizo pensar en que también él había reparado en el parecido y llegó a pensar en cierta paternidad espiritual. Trataré de hacer llegar un escáner.
Comment by Luis Rivera — December 1, 2006 @ 8:53 pm