Manifiesto a favor de las flores
Circula por las redes un Manifiesto a favor de la paz y la justicia firmado, entre otras "personalidades", por Adolfo Pérez Esquivel, Mario Soares, Federico Mayor Zaragoza o Betty Williams.
El documento se encuentra alojado en la Fundación Cultura de Paz junto con un exuberante catálogo de manifiestos angelistas (Carta de la tierra, Declaración y plan de acción para una cultura de paz, Declaración de Madrid &c). Ésta verdadera obra maestra de la mala fe humana realiza el siguiente diagnóstico sobre la situación mundial:
Los gobernantes abdicaron de sus responsabilidades políticas, sustituyendo valores universales por las leyes del mercado. El resultado ha sido la concentración de la riqueza en unas cuantas manos y la ampliación de las brechas sociales y económicas.
Estremece pensar que los ideólogos de las más altas esferas internacionales poseen una capacidad de análisis económico y filosófico a la altura de una clase de párvulos. ¿Cuál se diría que es el camino para regresar a la "universalidad" extraviada? ¿Cuáles son esas "leyes del mercado" y de qué modo se relacionan con la "responsabilidad política"?
En cuanto documento propio de la izquierda indefinida, que ha perdido definitivamente la fé en las leyes de la historia o en el método revolucionario, los promotores de éste manifiesto no nos dan la más mínima pista sobre cómo convertir el erial en paraíso. Se trata sólo de coger el megáfono, albergar en el corazón las más bellas intenciones y gritar ¡No a la guerra!:
¡NO A LA POBREZA! Hay que exigir a los gobernantes, a través de un auténtico clamor a escala mundial, que den prioridad al cumplimiento de los Objetivos del Milenio. Ha llegado el momento de la no resignación, de la implicación personal.
Finalmente, los firmantes amenazan con movilizarse voz en grito los próximos 10 y 11 de diciembre, en conmemoración de los "derechos humanos" y exhortando a la liberación de "los pueblos". En efecto, "ha llegado el momento de la no resignación" e interrogarse :¿Cómo es posible que hayamos llegado a ésto? ¿Cómo es posible que esta caterva de burócratas forrados manipulen y monopolicen el sufrimiento humano y pretendan convertir la ciencia económica y política en poco más que piezas de literatura infantil? ¿Dónde se encuentran los límites del infantilismo?
En cierto modo, la noticia de éste manifiesto a favor de que nazcan cien flores, parafraseando a Mao, apenas se distingue un ápice de la iniciativa pos-hippy de dos jubilados californianos, que recogían en Magonia:
Donna Sheehan, de 76 años, y Paul Reffell, de 55, son una pareja de pacifistas californianos que han convocado "un orgasmo global por la paz" para el 22 de diciembre. El fin es "efectuar un cambio en el campo de energía de la Tierra mediante la inserción de la mayor carga posible de energía humana" precisamente ahora, "cuando dos flotas más de Estados Unidos se dirigen hacia el golfo Pérsico con armamento antisubmarino que sólo puede usarse contra Irán", dicen en su web. Para alcanzar su objetivo, Sheehan y Reffell, que viven felices en una casa flotante en Marshall (California), invitan a la gente a "concentrar sus pensamientos en la paz, durante y después del orgasmo". Y la explicación que dan de los efectos es de lo más divertida: "La combinación de alta energía orgásmica con la intención mental puede tener un efecto mucho más grande que las meditaciones y las oraciones en masa intentadas anteriormente"
¿Es qué se diferencia algo la iniciativa de Mayor y los suyos de éste orgasmo colectivo a favor de la "energía humana"? Frente a aquellos que pretenden desprender la voluntad de cualquier conexión con la racionalidad, de nuevo: más razón y menos fe.
También en Disculpen las molestias
ACTUALIZACIÓN: La "Alianza de civilizaciones" ya tiene página web (Vía Doce Doce), por si no se sabía, aunque aquí ya habíamos descubierto su referente cinematográfico directo.



