(1912 - 2006)
Hemos aprendido la importancia de la propiedad privada y del estado de derecho como las bases para la libertad económica. Justo después de la caída del muro de Berlín y del colapso de la Unión Soviética, me solían preguntar mucho: "¿Qué tienen que hacer estos estados ex-comunistas para convertirse en economías de mercado?" Y solía decir: "Puedes decribirlo en tres palabras: privatizar, privatizar, privatizar." Pero estaba equivocado. Eso no era suficiente. El ejemplo de Rusia lo muestra. Rusia privatizó, pero en un modo que creó monopolios privados económicamente centralizados que sustituyeron los controles centralizados por el gobierno. Se descubrió que el estado de derecho es probablemente más básico que la privatización. La privatización carece de sentido si no tienes estado de derecho. ¿Qué significa que privatizas si no tienes seguridad de la propiedad, si no puedes utilizar la propiedad como quieres?
En el prefacio al Informe sobre la libertad en el mundo, 2002.


Es decir, que toda revolución (en el sentido en que el cambio de sistema de URRS a Rusia lo fué) debe empezar por la construcción del estado de Derecho antes que por la liberalización económica.
La crítica a los hechos, que me parece razonable y justa, me lleva a pensar en el gran ejemplo que siempre se ha puesto para hablar de Fridman: Chile. Allí, el Estado de Derecho, con tendencia al conflicto y quiebra no se restituye sino que se lanza el modelo económico liberalizador.
Claro que la comparación no me lleva a ningún sitio salvo a pensar en la bondad del análisis posterior y la lección que ello implica.
Comment by Luis Rivera — November 17, 2006 @ 11:46 am
Es que se diría -y no me parece particularmente edificante, pero es así- que la verdadera conditio sine qua non del crecimiento no es tanto un Estado garantista cuanto el orden y la protección de la propiedad privada. La apertura suele venir después. De esto hay indicios no sólo en Chile: en Singapur, Corea del Sur, la misma España del desarrollismo…
Comment by Chema — November 17, 2006 @ 1:29 pm
Sí, pero no nos engañemos, no sabemos otro modo de proteger la propiedad privada que a través de la construcción del estado señalado por Luis. Sin estado (garantista) sólo hay mafias. De hecho, las mafias son, a su modo, agencias privadas de protección de la propiedad. Anarquismo libertario, en el fondo; una “sociedad de propietarios”, sí, pero enfrentados a muerte entre sí y con reglas distintas.
Friedman se pasó con su liberalismo privatizador (por cierto, ayer lo admitía José Barea en la COPE), y en cierto modo esta declaración es un reconocimiento del error. Naturalmente, muchos liberales “prístinos” jamás rectificarán. Ya sabemos que las ideologías son muy tozudas. Aún así Friedman continúa equivocándose al hablar de “centralización privada”. No hay tal centralidad cuando hay competencia entre mafias y “agencias de protección” privadas en mutua competencia, cuando el estado no tiene capacidad para hacer cumplir la ley -una ley igual para todos, cuya aplicación necesita como condición previa eliminar la competencia entre distintos oferentes. Vengo a decir que la justicia y el estado de derecho es exactamente el estado opuesto a la distopía libertaria.
La experiencia de Chile fué positiva a largo plazo, pero las políticas de privatización tuvieron un gran coste. Un coste que en España no pagamos en semejante cuantía, precisamente por la mayor fortaleza de las instituciones.
Comment by Eduardo — November 17, 2006 @ 2:48 pm
Bueno, bueno, algún ancap cuestionaría lo de que sin estado garantista solo hay mafias.Creo que hay un blog por ahí que hablaba de esto y un buen debatidor, llamado Rallo, sobre el asunto.
Personalmente participo de que es más condicion imprescindible el estado de derecho.
Comment by avanti — November 17, 2006 @ 5:30 pm
http://miltonfriedman.blogspot.com/
Comment by avanti — November 17, 2006 @ 7:37 pm
No me refería a la ausencia de Estado, sino a que el Estado proteja la propiedad y garantice el orden pero no así las libertades individuales. Caso de lo países que he citado. Hay crecimiento sin libertades, pero no sin orden ni protección de la propiedad. En realidad no era un alegato an-cap o libertario, sino -o así podía sonar, glups- autoritario.
Lo que dice Friedman en la cita lo repite también siempre Sala i Martín, por ejemplo; que lo importante no es privatizar per se, sino liberalizar. De todas formas, como escribían ayer en M.R., hay varios Friedman, como corresponde a un hombre que supo estar atento a los desarrollos y las experiencias y no sólo a su doctrina y sus textos canónicos. Ya podían aprender muchos liberales. Sin ir más lejos, el Nobel Phelps escribía recientemente en Project Syndicate contra ciertos dogmas neoliberales, comparándolo con otros keynesianos de sus años jóvenes:
http://www.project-syndicate.org/commentary/phelps8
Comment by Chema — November 17, 2006 @ 10:43 pm
El artículo de Phelps es muy oportuno.
No comprendo bien ese estado que pone orden pero no garantiza las “libertades individuales”. Entonces ¿quién o qué las garantiza? Y no me refiero a garantías metafísicas, del tipo de las que adjudica el Dios cartesiano, sino a garantías jurídicas, positivas, que en último análisis descansan en la ley. Y ya sabemos que la ley natural, sin leyes positivas, es impotente -aunque la ley, sin naturaleza, sea despótica.
Comment by Eduardo — November 17, 2006 @ 11:09 pm
Pues un Estado autoritario como el chileno, que garantizaba la propiedad y la seguridad -de los afectos, al menos- pero no las libertades civiles y políticas de toda la población. Propiedad pero no participación política.
Comment by Chema — November 17, 2006 @ 11:23 pm
Te había entendido mal. Efectivamente para que haya desarollo económico no hace falta un estado liberal, en cuanto a los derechos individuales (y en España lo sabemos muy bien).
Comment by Eduardo — November 18, 2006 @ 12:00 am
Ahora bien, habría que ver qué es eso de “libertad individual”…Recuerdo que Solzhenitsyn causó un gran revuelo en unas famosas declaraciones en España, aún bajo Franco, cuando señaló que los españoles disfrutaban entonces de un grado de libertad (de movimiento, compra, etc) muy superior al de los ciudadanos soviéticos.
Comment by Eduardo — November 18, 2006 @ 12:06 am
Claro, claro; es que la “mera” libertad económica ya implica un cierto grado de libertad civil. Si recuerdas, Paul Johnson hace una reflexión al respecto precisamente comparando Chile y los socialismos reales, según el grado de control de la vida del ciudadano y de su actividad cotidiana.
Comment by Chema — November 18, 2006 @ 12:51 am