"Las madres son las enemigas del estado,
porque no desean que sus hijos vayan a la guerra".
G.W.F. Hegel en Lecciones sobre la filosofía de la historia universal.
Quizás pueda señalarse el discurso sobre la libertad en Iraq y oriente medio (pronunciado por George W. Bush en noviembre de 2003) como el momento en que se publicita un cambio de rumbo decisivo, que Daniel Pipes calificaba de revolucionario, con respecto a la política exterior de EE.UU.:
Sixty years of Western nations excusing and accommodating the lack of freedom in the Middle East did nothing to make us safe — because in the long run, stability cannot be purchased at the expense of liberty. As long as the Middle East remains a place where freedom does not flourish, it will remain a place of stagnation, resentment, and violence ready for export. And with the spread of weapons that can bring catastrophic harm to our country and to our friends, it would be reckless to accept the status quo.
Defender, preservar y extender la paz, en una estrategia que se movía desde la disuasión (deterrence) hacia la prevención (preemption) y que pretendía envolverse en la justificación de una nueva justum bellum: promover la democracia y adelantarse a amenazas terroristas.
654,965 iraquíes muertos, 2800 norteamericanos y 342.148.720.000 $ más tarde (según ultimísimas estimaciones) es legítimo interrogarse sobre la marcha y sentido de la guerra. ¿Cuántas cosas se hicieron mal y cuántas se hicieron bien en Iraq? Puede, en efecto, que no haya ido tan mal…para los intereses geopolíticos y energéticos de los EE.UU -aunque visto desde el "punto de vista materno", sin descontar a la Gran Madre Hegeliana en que se ha transformado la izquierda, no pueda hacerse el mismo balance positivo.
Mirando hacia atrás sin ira, ¿realmente salieron los useños derrotados de Vietnam? Sin dejar de mencionar el hecho de que la retirada americana se debió a la presión de la opinión pública, y no a ninguna debilidad militar, la estrategia de "campo quemado" en el sureste asiático terminó por imponer ciertos límites objetivos (bien distinguibles por el olor del Napalm) al imperialismo soviético. En el largo plazo, la dramática y cinematográfica pérdida de Hanoi formó parte de un proceso sostenido hacia la victoria definitiva en la guerra fría. Y nadie puede descartar que los nuevos capítulos de la así llamada guerra contra el terror alcancen una resolución similar. Todo ésto y más, dando por supuesto que Alicia no consiga atravesar el espejo en Estambul.



“Las madres son las enemigas del estado,
porque no desean que sus hijos vayan a la guerra”.
Ninguna madre quiere que el fruto de sus entrañas muera en el campo de batalla y , muy posiblemente, recoger trocitos debido a la contienda.
Pero gracias a ellas, por su sacrificio, valor y entrega, el ejército tiene soldados de los caules nutrirse y enviar a esas guerras. Algunas justas, otras inapropiadas y en algún caso hasta inútiles.
Comment by Chesk — November 14, 2006 @ 1:41 am
Sí, es la contraparte, que Hegel no sé si tuvo muy en cuenta.
De todos modos, es cierto que hay algo más de “pacifismo” natural en las mujeres. La economía de la evolución ha hecho mucho más caros los óvulos que los espermatozoides, esto sin contar los costos del parto para la madre.
Aún así, hay madres que están encantadas de que sus hijos caigan en el campo de batalla. Pienso en muchas madres musulmanas encantadas de entregar su progenie a la shahada.
Comment by Eduardo — November 14, 2006 @ 1:47 am
Por diferentes lugares de su obra repite Strauss la idea de que la abstracción específica de “La República” de Platón (él cree que cada diálogo platónico ha de ser leído teniendo muy en cuenta algo que se oculta) es la del cuerpo. Quizás por eso esa ciudad construida en el “logos” tampoco tiene verdadera política exterior.
Comment by Gregorio Luri — November 14, 2006 @ 2:12 am
Es cierto. La ciudad platónica practicaría una política “aislacionista”, a la manera de Patrick Buchanan. Platón era más bien pacifista.
Comment by Eduardo — November 14, 2006 @ 2:18 am
Aún así, hay madres que están encantadas de que sus hijos caigan en el campo de batalla. Pienso en muchas madres musulmanas encantadas de entregar su progenie a la shahada
Sí, eso lo he pensado. Me imagino que mujeres que tienen ocho hijos, y llegan a tal nivel de barbárie y fanatismo, no les importa perder dos de ocho.
Otro caso es la europea o americana, que si sólo tiene uno o dos hijos, que los vea morir por su país…toda una vida de sacrificios para recibir una medalla postmortem.
Aun así, yo le sacaría una explicación de darwin a todo esto, pero ya sé que sería rallarme…
Comment by Chesk — November 14, 2006 @ 10:01 am
En realidad, la hipótesis de la “economía de hijos” ya parece una buena explicación darwiniana. De hecho creo que da en el clavo. El “excedente” biológico en la descendencia es precisamente lo que permite el “despilfarro” de la shahada. Siempre que la naturaleza presenta prácticas tan costosas (aunque en éste caso podría tratarse de una conducta cultural agonística, a la manera del potlatch destructivo) hay que preguntarse: ¿Cui bono? ¿A quién beneficia? Desde luego no favorece a los individuos sacrificados (que caen bajo la ilusión del paraíso), pero dentro del programa islamista, expansivo y agresivo, los “memes islamistas” pueden salir beneficiados si finalmente la estrategia terrorista tiene éxito y permite expandir la sociedad islámica, en perjuicio de otras sociedades (judías, cristianas, laicas). Desde el punto de vista del arcevo génico, las familias de suicidas pueden llegar a tener mayores probabilidades para reproducirse que aquellas familias que no realizan ningún sacrificio, si esta conducta llega a convertirse en una Estrategia Evolutivamente Estable -aunque quizás sea mucho decir. Los biólogos hablan de “pseudoespeciación cultural” (también cabría hablar de pseudoespeciación “religiosa”, o “nacional”) para referirse a este proceso por el que los grupos humanos llegan a excluirse del “círculo de los iguales”…como pretexto para el mutuo aniquilamiento.
Comment by Eduardo — November 14, 2006 @ 3:03 pm
Cabe la posibilidad de que su hijo fuese por decisión propia, como sabes, Eduardo:
http://generacion-x.blogspot.com/2006/05/cindy-sheehansla-acompaada.html.
iiA partir de aquí cabe la posibilidad de poder pensar que ‘la maternidad da mucho juego’, que se adapta a las circunstancias y que es un concepto que (parece) está al margen de ciertos principios morales. No voy a ser tan imprudente de atacar a esta mujer en concreto pero sí cuestiono el oportunismo de quienes se aprovechan de ella.Y recuerdo que el Estado será todo lo malo que sea para algunos, pero es una solución (parcial, por supuesto) frente a la situación histórica previa, el feudalismo, cuando se era soldado de gleba (a la fuerza) y había derecho de pernada.
Quiero decirle a Chesk que para ejemplos de valor, sacrificio y entrega están primero lOs afectados, no?Y también que si “Ninguna madre quiere que el fruto de sus entrañas muera en el campo de batalla” que no se casen con militares, que críen a sus hijos como mujeres y que pongan bombas en las instalaciones militares, además de desarrollar campaña contra el/los ejército/s como Sheehan.
¡No es fácil ver el asunto y menos aún desde la barrera¡
En la mili que hice te daban de leches hasta por presignarte con la mano izquierda por tener la derecha escayolada. Este madurito de 45 lo vió.
Saludos.
Comment by avanti — November 15, 2006 @ 12:17 am
Yo diria que el excedente de poblacion en general , incluido un alto indice de natalidad , un baby boom , unido a la falta de oportunidades de desrrollo para esa generacion , hace que se provoquen las guerras como mecanismo regulador ……., claro entre otras muchas razones , no es tan simple , pero muy determinate es el nivel de poblacion …la necesidad de la guerra ,en si misma busca justificacion en ideas ….oportunismo belico , en su dia la conquista de tierra santa , para emplear toda la generacion europea excedente , vietnan en los años 60 ………
Comment by Peggy — November 15, 2006 @ 1:30 am
Avanti, me refería al fruto de las entrañas principalmente porque todavía, a menos que el mundo se vuelva loco, las mujeres seguimos siendo las que parimos; para mí, existe una gran diferencia entre el instinto protector de una madre que la de un padre, lo que no significa que sea peor o mejor, simplemente distinto.
Y esto provoca actitudes como la madre de la foto. Yo la entiendo, pero perfectamente, pero también sé que las guerras no se ganan por ordenador y son necesarios soldados y personas que arriesgan su pellejo para que los demás vivamos en libertad.
¿Que pongan ellas bombas? ¿Que vayan a guerras? Los tiempos están cambiando…y si no, mira a los israelíes.
Eduardo, totalmente de acuerdo con todo lo que has dicho. Ésa era mi “rallada”, pero tú la has expuesto mucho mejor.
Comment by Chesk — November 15, 2006 @ 1:37 am