Fotografía de Marx abandonada en una casa de Prypiat, Chernobyl.
Nicholas Wade tiene un estupendo artículo en New York Times, sintetizando las hipótesis de Marc Hauser sobre el origen naturalista de los sentimientos morales. Hauser es un continuador de la labor de otros psicólogos evolutivos, primatólogos, etólogos y lingüistas que han mostrado las raíces naturales de la moralidad. La "gramática de la moralidad", en un sentido análogo a la gramática chomskyana, habría evolucionado dentro de la vida social humana, que habría impuesto ciertas restricciones conductuales favorecidas por la selección natural. Hauser es partidario de que la "selección de grupo" podría ser distintiva del primate humano. Desde el punto de vista de la moralidad natural, la educación (o la religión) no aparecería como un dispositivo operando sobre una tabla rasa, sino como un refuerzo cultural de ciertas tendencias innatas.
Primatologists like Frans de Waal have long argued that the roots of human morality are evident in social animals like apes and monkeys. The animals’ feelings of empathy and expectations of reciprocity are essential behaviors for mammalian group living and can be regarded as a counterpart of human morality.
Who doesn’t know the difference between right and wrong? Yet that essential knowledge, generally assumed to come from parental teaching or religious or legal instruction, could turn out to have a quite different origin.
Más.
Hauser y el macaco rhesus.


