BilbaoPundit

Moda & Antimodas, SocialismoNovember 30, 2006 9:53 pm

 

Andrzej Dragan

En los años 20 del siglo pasado Antonio Gramsci anunciaba la necesidad de crear una "nueva cultura" que pugnara contra la "hegemonía cultural" de la burguesía. Pero el capitalismo ha absorbido incluso la rebeldía, ha capitalizado la revolución y sus alternativas. Potter y Heath explicaron cómo la contracultura se convirtió en cultura de masas.

CONVERSE se ha posicionado tradicionalmente como la marca rebelde, en oposición a la más heroica y despreocupadamente capitalista NIKE.

Vía El café de Ocata & Escepticismo y libertad

Economía política, Europa, Socialismo 8:39 pm

Envenenan al ex ministro ruso, Yegor Timurovich Gaidar, aunque según algunas fuentes se recupera satisfactoriamente. Y no se trata de un ministro cualquiera, Gaidar fué uno de los agentes más importantes en las reformas liberales pos-soviéticas, a partir de 1991. En 2000 concedió una entrevista a la cadena pública norteamericna PBS:

Socialism leaves a long birthmark. In a normally functioning market economy, you first need a system of tradition which is formed over the passage of generations and centuries. You can’t import such a system of traditions; it can only grow gradually. Without this system of traditions, capitalism is something very wild and very ugly. This is an objective problem. It isn’t a question of choice. In this connection, there is Russia, where socialism was much more deeply implanted than in Eastern Europe. It had larger roots, and they went much deeper. Of course, it has to face the problem of a long-existing birthmark. There was a very weak respect for property, a very weak respect for carrying out contracts, an inefficient bureaucracy, and many, many other things which may have changed, but [will do so] only with time and with sensible policies. So in this connection, for the present, Russia is not going to be a country of orderly and calm capitalism backed by a mountain of traditions. Russia will be a country of young capitalism.

La terapia de shock y la rápida "liberalización" rusa no fomentó la empresarialidad en ampias capas de la población sino que se concretó en un capitalismo oligárquico. El estado soviético se retiró, pero no para ser sustituído por un estado liberal de derecho -algo de lo que también fué tardíamente consciente Milton Friedman. A éste caos político sólo podría sucederle un poder despótico que algunos ("rusófobos" malintencionados, sin duda) llaman hoy "neosovietización".

Pero Gaidar tenía razón al recordar el peso de la tradición rusa. Es difícil instalar un sistema liberal allí donde la demanda doméstica es escasa, y donde las fuerzas de la historia apuntan en otra dirección. Mucho antes de que los bolcheviques controlaran la producción nacional y trataran de "socializar" la propiedad del campo ruso, contra el "egoísmo" del kulak, los rusos habían desarrollado una tradición de economías colectivizadas santificada por la iglesia ortodoxa. Así funcionaban las comunas campesinas (obschina) y las cooperativas de artesanos (artel).

Como solía recordar Jean François Revel, es sencillo culpar al liberalismo por el desastre ruso, pero no tanto recordar las siete décadas de socialismo soviético -sin contar la amplia tradición proto-socialista anterior.

ReligiónNovember 29, 2006 10:23 pm

 

El principal argumento contra el liberalismo judicial radica en la necesidad de mantener el que ha sido fundamento de la doctrina del estado liberal de derecho: la igualdad formal de todos los ciudadanos ante la ley, con independencia de raza, confesión religiosa o clase social. Pero, sin unidad de justicia no hay igualdad formal de todos, y semejante unidad requiere un mismo conjunto de reglas jurídicas positivas, un mismo conjunto de tribunales y una misma fuerza compulsiva que garantice el cumplimiento de las sentencias. La apelación abstracta a ciertos "derechos naturales" universales, a los que se subalternarían las normas positivas, según los defensores del liberalismo jurídico, no es de por sí suficiente para garantizar la fuerza de obligar de esas normas (naturales), que sólo puede residir en el "concreto universal" llamado Estado.

Desde luego, la competencia entre oferentes es una regla saludable y aún indispensable para el desarrollo de la economía de mercado, pero la competencia entre sistemas judiciales sólo lograría poner en riesgo grave la consistencia formal de las leyes comunes y con ello las bases mismas de una sociedad política consistente. Una sociedad de propietarios no hace una verdadera sociedad política o sociedad de ciudadanos.

Sin embargo, ese fín de una ley para todos que amanecería en la utopía anarco-capitalista, podría proceder de una fuente algo menos especulativa, pero más tradicional y conocida: el multiculturalismo y la división religiosa.

Innes Bowen (vía RDF) alerta sobre la proliferación hoy de cortes de justicia no oficiales dedicadas a preservar la identidad de los sistemas legales "tradicionales" de distintas confesiones religiosas; principalmente tribunales dedicados a implementar la Sharia y el tribunal judío Beth Din, en Gran Bretaña…¿Y por qué no futuros tribunales para santeros, practicantes de la ouija, ufólogos, ladrones sin fronteras y adoradores de Luzbel? La pluralidad jurídica no conocería más límites que el de los acuerdos "voluntarios" entre comunidades e individuos.

Por el momento, estas cortes informales ven su papel limitado al arbitraje de asuntos más o menos culturales y folklóricos, pero no asombra una perspectiva próxima en la que lleguen a ocuparse incluso de asuntos criminales, como apuntaba el caso del apuñalamiento de un joven somalí, en Londres:

"Cuando los sospechosos fueron liberados bajo fianza por la policía, escuchamos a los testigos y las familias juntas”, dijo Aydarus. "Los acusados admitieron su culpa y pidieron disculpas. Los apdres y tíos aceptaron una compensación."

Según un estudio, hasta el 40% de los musulmanes actualmente apoyan la introducción de tribunales de la Sharia en Gran Bretaña. Algunos llegan a proponer, sin nigún rubor, un sistema dual inspirado en la experiencia en India del Imperio Británico.

Foto: Fazal Sheik

Tecnología & Internet 3:16 pm

O por lo menos no lo ha hecho en el artículo que Ignacio Ruiz-Quintano publicaba en este diario, y que puede consultarse en la edición digital de este miércoles. El autor se basaba en una publicación original de BilbaoPundit (que después ayudó a difundir Barcepundit y otros foros de internet) pero no la citaba, aludiendo vagamente a un "vía internet":

PARECE confirmarse, vía internet, que el presidente Rodríguez ha interiorizado las palabras de Fernando Fernán Gómez en «Bombas para la paz»:

Me pregunto si éste es o empieza a ser un procedimiento habitual. Me refiero a considerar Internet una inmensa fuente de información anónima, o cuyas fuentes no merecen ser citadas. Si la ética de los medios digitales y los medios convencionales es fundamentalmente distinta. Y si lo es, por qué.

Al final, va a ser verdad que empieza a existir una diferencia entre los viejos y los nuevos medios.

 

  
ACTUALIZACIÓN: Neoconomicón tiene más sobre esta clase de "hipovínculos". 
 
Religión 3:24 am
 
 
 
Mañana se publicará una esperada instrucción pastoral sobre la "situación moral en España", donde vuelve a criticarse el así llamado mal del laicismo -en una programa coherente con el discurso ofrecido por Benedicto XVI en Ratisbona. ¿Pero sabemos qué es el "laicismo"? Fernando Savater ofreció su propuesta personal en 2004, proporcionando un cuadro bastante confuso sobre el papel de la política religiosa en nuestras sociedades liberales a través de "cinco tesis". Estos cinco breves puntos abordaban la relación entre política y religión desde un punto de vista compatible con la "Visión Utópica" del pluralismo armonista: el "Complejo de Ismael" -que Thomas Sowell contrastaba con la "Visión Trágica".

La primera tesis se refiere al origen civil de la moralidad y a la tolerancia civil de las religiones que debería asegurar un "estado laico":

Durante siglos, ha sido la tradición religiosa -institucionalizada en la iglesia oficial- la encargada de vertebrar moralmente las sociedades. Pero las democracias modernas basan sus acuerdos axiológicos en leyes y discursos legitimadores no directamente confesionales, es decir, discutibles y revocables, de aceptación en último caso voluntaria y humanamente acordada

Frente a la legitimación religiosa de la moralidad, que Kant calificaba como "heterónoma", las nuevas sociedades liberales deberían fundamentar su moral en otro lugar. Kant mismo situaba este locus moral en la conciencia trascendental, capaz de determinar racionalmente la voluntad para formar juicios morales categóricos. Ésta primacía del imperativo categórico tendría consecuencias en el modo de vertebrar civilmente la convivencia de religiones: que cada iglesia haga de su máxima religiosa un principio de legislación universal o, dicho en román paladino: que cada iglesia trate a las demás tal como quiere ella misma ser tratada.

El estado liberal funcionaría como una suerte de "coincidencia de los opuestos". Pero ¿No estaremos situando un "velo de ignorancia" al suponer que puede existir armonía entre confesiones mutuamente incompatibles? Los problemas de la convivencia religiosa serán idénticos, por analogía doméstica, a los problemas del "diálogo religioso" o del "diálogo de civilizaciones": ¿Es acaso posible el "diálogo" entre Islam y Cristianismo, pongamos por caso, cuando nos referimos al plano profundo, doctrinal, y no al plano de la diplomacia de estados?

Aquí, los ideólogos del armonismo democrático, bien representados en las tesis savaterinas, parecen caer en una versión laica del "complejo de Ismael", aquel marinero de la novela Moby Dick que no encontraba ningún inconveniente en "adorar" con un arponero animista:

Yo era un buen cristiano, nacido y criado en el sento de la infalible Iglesia Presbiteriana. ¿Cómo, entonces, me podía unir a este salvaje idólatra en la adoración de este trozo de madera? Pero, ¿qué es adoración? -pensé-. ¿Vas ahora a suponer, Ismael, que el magnánimo Dios del cielo y la tierra -incluidos todos los paganos- puede estar celoso de un insignificante trozo de madera negra? ¡Imposible! Pero ¿qué es adoración? ¿Hacer la voluntad de Dios? Eso es adoración. ¿Y cual es la voluntad de Dios? Hacer con mi prójimo lo que yo quisiera que mi prójimo hiciera conmigo: ésa es la voluntad de Dios. Ahora, Quibeg es mi prójimo. ¿Y qué deseo yo que Quibeg haga conmigo? Pues unirse a mí en mi particular forma presbiteriana de adoración.

¿Debería unirse también en oración Ismael con los musulmanes, que no reconocen la filiación divina de Jesús y, en consecuencia, están fuera de toda salvación posible? Más aún, tengamos en cuenta que al menos desde la perspectiva del catolicismo expresada en el Lumen Gentium, del Concilio Vaticano II, todavía se mantiene la doctrina tradicional de que fuera de la Iglesia no hay salvación

En la segunda tesis, una prolongación de la primera (casi un pleonasmo) Savater insiste en su "edicto democrático de intolerancia":

En la sociedad laica tienen acogida las creencias religiosas en cuanto derecho de quienes las asumen, pero no como deber que pueda imponerse a nadie.

Pero su formulación vuelve a ser tímida y difusa: ¿de qué modo imponemos que no se impongan las creencias religiosas?

En la tesis tercera se trata de subalternar la pseudolegalidad religiosa a la legalidad por excelencia, del estado. Esto, sin perjuicio de que el Estado Homogeneo Universal, por ponerle nombre hegeliano, considere que existen ciertos "derechos naturales" previos a los derechos positivos, a los que se subalternaría.

La tercera cláusula tratará de deslegitimiar la disculpa de los delitos positivos amparados en algún derecho religioso anterior. Ahora bien, esto no equivale a la "tolerancia" de la religión, precisamente, sino a su virtual supresión civil, por lo menos de ciertos pasajes suyos o "legalidades" incompatibles con la moralidad del Leviatán y de esa suprema "Razón Natural". Por ejemplo, se prohibirá políticamente la violencia contra las mujeres, el asesinato de los homosexuales, de los impíos o apóstatas, las castraciones rituales, etc. Ninguna de éstas prohibiciones supone algo parecido a una "tolerancia pacífica" con credos que no sólo fundamentan "moralmente" alguna de estas prácticas, sino que las consideran o han considerado tradicionalmente como materia de fé.

La cuarta tesis aborda la función de la educación pública. La educación pública debe excluir la religión como parte formal suya –aunque pueda ser una parte material, no obligatoria-, dado que la educación civil debe tratar de lo "establecido como válido para todos". Esta validez parece que tiene dos orígenes: la ciencia (o "lo verificable") y un cierto conjunto de reglas jurídicas protegidas constitucionalmente. Savater despacha el asunto refiriéndose a los "derechos fundamentales de la persona".

La última tesis trata sobre la cuestión de las "raíces cristianas" de Europa, con motivo del debate surgido en torno al proyecto de una nueva constitución para la Unión Europea. Éstas raíces estarían vinculadas, en esencia, con el "vaciamiento secular de lo sagrado". Pero este "vaciamiento" es justamente el contenido de las últimas célebres críticas de Benedicto XVI. Por lo que nos encontraríamos delante de otro conflicto, prácticamente irresoluble, entre laicismo y religión. De hecho, el discurso de Ratisbona insistía, más que en ninguna otra cosa, en el "respeto de lo sagrado" y en la crítica por la exclusión occidental de Dios de sus realidades políticas. En Estambul, el sumo pontífice acaba de declarar que:

El Islam es la religión de paz y tolerancia, una religión de amor.

No hace falta ni leer entre líneas: es preferible el Islam al "vaciamiento de lo sagrado" de los estados laicos liberales. 

*** 

En resolución, el "laicismo" de Savater, típicamente progresista y deudor del "complejo de Ismael", resulta ser demasiado tímido en su formulación y bastante endeble en su fundamentación filosófica. No se nos dice cómo la razón natural, recta y científicamente empleada, puede llegar a "tolerar" expresiones contrarias a ella en un plano que sea distinto al de la sofística o el tejemaneje diplomático: ¿Cómo imponer que no se imponga alguna materia de fé? No se nos aclara cómo podría fundarse la convivencia civil sobre un acuerdo "voluntario" que, en cambio, vulnerara las reglas elementales de la razón natural –si ésta existe. Por último, su visión utópica parece situarse al otro lado del espejo del ecumenismo religioso, dejando en la más absoluta oscuridad las "menudencias" prácticas: como alcanzar la armonía de opuestos, cómo disolver o "ablandar" identidades que sólo tienen un sentido genuinamente dialéctico.

Artes, Ciencia & Paraciencias, BrightsNovember 28, 2006 1:57 am

Kant: "El cielo estrellado fuera de mi, y la ley moral en mi interior."

En realidad, la imagen no hace justicia al misterio y grandiosidad del original de Anselm Kiefer, cuya colección tuvimos el privilegio de contemplar hace años en Bilbao.  

La obra del artista alemán servía para ilustrar estos encuentros: Beyond belief. Science, Religion, Reason and survival.

España, TerrorismoNovember 27, 2006 6:27 pm

Graves dimes y diretes con ocasión de la manifestación convocada por la AVT éste domingo. 

Pero, ¿qué es una víctima? ¿Cuántas clases de víctimas hay? En principio, víctima es una idea análoga, cuyo primer analogado ha llegado a identificarse con la persona humana. Victima deriva de Victus, la "víctima" (cebo, alimento) ofrecida en sacrificio a los dioses. Se relaciona también con la idea de Victoria. Sin embargo, cabría ampliar su significado, por analogía, a entidades no personales: 

- Víctimas de primer género. Son las víctimas en cuanto personas individuales. Aquí se tomará, ante todo, la perspectiva de la ética de los derechos humanos universales, en la medida en que se refiere a la conservación de los cuerpos individuales; Artículo 3: "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona". Los atentados de ETA se interpretarán esencialmente como crímenes éticos o incluso como "crímenes contra la humanidad".

 - Víctimas de segundo género. Se considerarán tales a las víctimas que lo sean, no tanto en cuanto personas individuales, sino más bien en cuanto víctimas genéricas, jurídicas o políticas. En la España de 2006, las víctimas de "segundo género" se identificarán con las instituciones del estado social y democrático de derecho, tal y como consagra el artículo I del título preliminar: 1. "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político."

Si se ha convertido en moneda corriente desde 1978 que se interpreten los crímenes de ETA, además de cómo crímenes éticos, como crímenes contra la democracia y el estado de derecho es precisamente porque se privilegia una interpretación de la víctima según éste segundo género.

- Víctimas de tercer género. Desde esta perspectiva, la principal víctima de la banda terrorista no será ya ninguna persona individual, ni tampoco la forma contingente del estado (se defina como "estado social y democrático de derecho" o como "democracia orgánica") sino la propia nación española histórica. Los crímenes de ETA caerán aquí bajo la categoría de sedición, puesto que no sólo se dirigirian contra el parlamentarismo democrático, o contra la constitución de 1978, sino contra la systasis profunda de la nación, incluso contra la misma idea (filosófica) de España.

Ahora bien, lo interesante aquí es que España sólo aparecerá realmente como "víctima" en el momento en que sea afectada en su systasis por sus agresores, en el momento en que la sedición resulte victoriosa. ¿Reduciríamos las víctimas de ETA a su condición ética -aunque ésta sea, como es lógico, la condición dominante para sus familiares y allegados-, a la idea de Hombre o de Cuidadano, teniendo a la vista que el objetivo de la "lucha armada" no es la comisión de crímenes éticos, ni siquiera de delitos políticos cualesquiera, sino la victoria de la sedición, frente a España?

Es imprescindible distinguir entre estos géneros de víctimas para comprender la actitud de los líderes políticos y de amplios sectores de la ciudadanía. Los dirigentes nacionalistas del PNV, por ejemplo, tenderán a reducir la idea de víctima a su primer género. No tendrán inconveniente en interpretar los crímenes de ETA en cuanto crímenes éticos, incluso –según la coyuntura - en cuanto crímenes políticos, dirigidos contra la democracia. Desde este "reduccionismo" no extraña que sus dirigentes acusen al Partido Popular de "manipular a las víctimas", cuando éstas son "utilizadas" para defender objetivos políticos o nacionales.

Ahora bien, aquí también cabe atribuir una cierta confusión a la estrategia escogida por el PP. Sin negar que las víctimas éticas son las víctimas por excelencia, desde la perspectiva de los Derechos Humanos, no puede seguirse que esta sea la forma más adecuada de defender la nación. Una nación que, por cierto, no se reduce a un agregado de individuos ligados por un contrato libre y consciente, a un "pueblo" vivo; la nación histórica trasciende al pueblo vivo en la medida en que incluye a todas las generaciones pasadas de españoles e incluso a la generaciones del porvenir. Tampoco será conveniente el reduccionismo de segundo género, ya que perderíamos de vista inmediatamente que la estrategia de ETA no se dirige en primer lugar "contra la democracia", sino contra España –como demuestra el hecho de que ETA surgiera entre medias de una dictadura.

Al envolver recurrentemente la defensa de la nación en la idea de "víctima" muchos españoles, aún sin saberlo, están empezando a reconocer el principio de una derrota y, en consecuencia, la victoria de sus enemigos.

Socialismo 1:37 am

 

The Architecture of Moscow from the 1930s to the early 1950s. Unrealised projects recoge algunos de los mastodónticos proyectos no realizados durante el dominio soviético. En la fotografía, el "palacio de los soviets", según el proyecto aprobado en 1946 -y que prometía ser la construcción humana más grande, superando a la torre Eiffel y el Empire State Building.

Esta visita por la imaginación no cumplida puede completarse con esta desolada colección de edificios abandonados tras el colapso soviético, en pequeñas cuidades que habían perdido súbitamente su importancia estratégica después de 1991. Dados los últimos acontecimientos, no deja de estremecer el siguiente recuerdo del comentarista:

Se dice que incluso el presidente Putin estaba pensando en retirarse de la KGB en 1990 para trabajar como taxista. Mucha gente probablemente expresará hoy una gran tristeza porque entonces cambiara de idea.

Ciencia & Paraciencias, FilosofíaNovember 25, 2006 5:15 am

Frans de Waal es uno de los primatólogos más conocidos, autor de varios libros de notable influencia como La política de los chimpancés o éste reciente Primates y filósofos. Sus obras han ayudado a comprender mejor la profunda continuidad entre el hombre y el resto de animales, en particular con la familia zoológica de los primates en la que también militan, además del género homo, chimpancés, orangutanes, gorilas, bonobos….

Éste "postulado de continuidad", entre hombres y animales, no siempre formó parte de la sabiduría convencional sobre la racionalidad moral. La tradición filosófica occidental, desde Platón, había concebido la moralidad como una propiedad humana subalternada a la razón. El alma dominaba el cuerpo como el auriga a los caballos. La mente (alma racional) dominaba los instintos (alma irascible) dentro del mismo orden natural que aseguraba el dominio del señor sobre el esclavo. La razón moral, en la versión kantiana, debía determinar absolutamente la voluntad para formar el juicio categórico.

Semejante tradición que contempla al hombre como originalmente a-social será continuada por los filósofos contractualistas (Hobbes, Locke, Rawls). La vida social y política no llega naturalmente a nosotros, sino por un medio de suyo artificial: por un contrato. Pero, tal y como recuerda de Waal: "Las personas libres y iguales nunca existieron. Procedemos de un largo linaje de animales jerárquicos para los que la vida en grupos no es una opción, sino una estrategia de supervivencia". El hombre es un animal obligatoriamente gregario y, al decir de Aristóteles, también necesariamente social y político.

La socialidad –en sus distintas formas elementales- se ha convertido en una ley biológica, en la medida en que los individuos con tendencias más marcadamente sociales tienden a dejar más descendencia y aseguran una mayor salud de los individuos y los grupos. Dejando aparte la pena de muerte, el ostracismo social o la confinación solitaria es la pena más grande que podemos imaginar en cuanto hombres –como sabían muy bien, por cierto, Sócrates y sus seguidores.

Frente a la celebración de la doctrina clásica sobre la racionalidad moral, parece cada vez más acreditado que el afecto y los "sentimientos morales", por decirlo al modo de Hume, juegan un papel muy significado en la decisión moral –como quedó documentado ampliamente en la crítica de Damasio al "el error de Descartes". El comportamiento humano moral derivaría, en constraste con la visión clásica del auriga dominante, sobre todo de juicios emocionales casi automáticos, con preferencia a procesos racionales conscientes: la razón es esencialmente sentimental, y los sentimientos tienen razón de ser.

Sin embargo, incluso dentro del paradigma darwiniano esta continuidad no siempre ha sido bien comprendida. La idea dominante consagraba, más bien, una forma de dualismo y discontinuísmo que de Waal compendia en la idea de "teoría de la capa" (veneer theory) procedente de Thomas Huxley, el así llamado "bulldog de Darwin" que, sin embargo, traicionó al maestro en este punto tan importante (quizás influído por acontecimientos biográficos trágicos). Huxley comparaba la humanidad con un jardinero que debe trabajar duro para mantener su jardín. La ética aparecía como una esforzada victoria humana contra los desordenados y naturalmente malvados procesos de la evolución animal: nos hacemos morales oponiéndonos a nuestra naturaleza.

Todo esto venía a contradecir la visión que Darwin proporcionó del tema en The descent of man (1871). A pesar de éste desacuerdo elemental, la teoría de la capa correría mucha fortuna entre los biólogos y los psicólogos sociales, incluyendo en particular a Sigmund Freud, que veía en la moralidad un esfuerzo titánico de renuncia al instinto para consolidar el super-ego cultural.

Un más moderno "huxleyano" es Robert Wright, autor de The moral animal (1994). Para Wright, la virtud está casi completamente ausente de los corazones humanos; la moralidad es potencial pero no naturalmente moral. El "animal moral" es, en esencia, una especie de hipócrita. De la misma forma, para Sober y Wilson el plano del altruísmo y de la selección de grupo llega a concebirse como "ilusorio", mientras que el del egoísmo y el individualismo resulta ser esencial.

El mismo Richard Dawkins también reflejó el punto de vista de la veneer theory al afirmar que somos la única especie capaz de "rebelarnos" contra las tendencias egoístas de nuestros genes: "No queremos vivir en un mundo darwiniano". Cierto que, leído en profundidad, la versión "dawkiniana" de la evolución es plenamente compatible con la cooperación darwiniana.

Al igual que de Waal, Mayr también fue consciente de que Huxley no representaba el verdadero "darwinismo", al menos en sus temas morales fundamentales. La imagen de la evolución darwiniana es incompleta si no contiene también los sentimientos de cooperación, reciprocidad y altruísmo de grupo:

La evolución favorece a los animales que se asisten mutuamente si al hacer esto logran beneficios a largo plazo de valor más grande a los beneficios derivados de ir por su cuenta y competir con los demás. A diferencia de la cooperación que descansa en beneficios simultaneos para todas las partes involucradas (conocido como mutualismo), la reciprocidad implica actos de intercambio que, mientras que son beneficiosos para el receptor, resultan costosos para el agente.

Primates and philosophers, Pág. 13

Este gran costo del verdadero altruísmo deriva ante todo de la diferencia de tiempo entre el dar y el recibir (¡un buen antecedente de la preferencia temporal en los animales!).

Hay que recordar que el propio Darwin fue un partidario de la continuidad entre Evolución y Moralidad, sentando las bases para una comprensión no "egoísta" de la selección natural. Para sorpresa de algunos, su concepción de la simpatía animal estuvo notablemente influída por Adam Smith -no es tan reconocida como debiera la influencia de los científicos sociales, en especial de la escuela escocesa, sobre el pensamiento de Charles Darwin-, que ya había hablado de la capacidad universal humana para la simpatía:

How selfish soever may be supposed, there are evidently some principles in his nature, which interest him in the fortune of others, and render happiness neccesary to him, though he derives nothing from it, except the pleasure of seeing it.

Quizás un buen lema para la obra de Waal sea este conciso reconocimiento: aunque no todos los primates son filósofos…si es el caso que todos los filósofos son primates.
 
(La foto es de Jill Greenberg). 
 
Economía política, Derechos humanosNovember 23, 2006 10:19 pm

 

Circula por las redes un Manifiesto a favor de la paz y la justicia firmado, entre otras "personalidades", por Adolfo Pérez Esquivel, Mario Soares, Federico Mayor Zaragoza o Betty Williams.

El documento se encuentra alojado en la Fundación Cultura de Paz junto con un exuberante catálogo de manifiestos angelistas (Carta de la tierra, Declaración y plan de acción para una cultura de paz, Declaración de Madrid &c). Ésta verdadera obra maestra de la mala fe humana realiza el siguiente diagnóstico sobre la situación mundial:

Los gobernantes abdicaron de sus responsabilidades políticas, sustituyendo valores universales por las leyes del mercado. El resultado ha sido la concentración de la riqueza en unas cuantas manos y la ampliación de las brechas sociales y económicas.

Estremece pensar que los ideólogos de las más altas esferas internacionales poseen una capacidad de análisis económico y filosófico a la altura de una clase de párvulos. ¿Cuál se diría que es el camino para regresar a la "universalidad" extraviada? ¿Cuáles son esas "leyes del mercado" y de qué modo se relacionan con la "responsabilidad política"?

En cuanto documento propio de la izquierda indefinida, que ha perdido definitivamente la fé en las leyes de la historia o en el método revolucionario, los promotores de éste manifiesto no nos dan la más mínima pista sobre cómo convertir el erial en paraíso. Se trata sólo de coger el megáfono, albergar en el corazón las más bellas intenciones y gritar ¡No a la guerra!:

¡NO A LA POBREZA!  Hay que exigir a los gobernantes, a través de un auténtico clamor a escala mundial, que den prioridad al cumplimiento de los Objetivos del Milenio. Ha llegado el momento de la no resignación, de la implicación personal.  

Finalmente, los firmantes amenazan con movilizarse voz en grito los próximos 10 y 11 de diciembre, en conmemoración de los "derechos humanos" y exhortando a la liberación de "los pueblos". En efecto, "ha llegado el momento de la no resignación" e interrogarse :¿Cómo es posible que hayamos llegado a ésto? ¿Cómo es posible que esta caterva de burócratas forrados manipulen y monopolicen el sufrimiento humano y pretendan convertir la ciencia económica y política en poco más que piezas de literatura infantil? ¿Dónde se encuentran los límites del infantilismo?

En cierto modo, la noticia de éste manifiesto a favor de que nazcan cien flores, parafraseando a Mao, apenas se distingue un ápice de la iniciativa pos-hippy de dos jubilados californianos, que recogían en Magonia:

Donna Sheehan, de 76 años, y Paul Reffell, de 55, son una pareja de pacifistas californianos que han convocado "un orgasmo global por la paz" para el 22 de diciembre. El fin es "efectuar un cambio en el campo de energía de la Tierra mediante la inserción de la mayor carga posible de energía humana" precisamente ahora, "cuando dos flotas más de Estados Unidos se dirigen hacia el golfo Pérsico con armamento antisubmarino que sólo puede usarse contra Irán", dicen en su web. Para alcanzar su objetivo, Sheehan y Reffell, que viven felices en una casa flotante en Marshall (California), invitan a la gente a "concentrar sus pensamientos en la paz, durante y después del orgasmo". Y la explicación que dan de los efectos es de lo más divertida: "La combinación de alta energía orgásmica con la intención mental puede tener un efecto mucho más grande que las meditaciones y las oraciones en masa intentadas anteriormente"

¿Es qué se diferencia algo la iniciativa de Mayor y los suyos de éste orgasmo colectivo a favor de la "energía humana"? Frente a aquellos que pretenden desprender la voluntad de cualquier conexión con la racionalidad, de nuevo: más razón y menos fe

 

También en Disculpen las molestias

ACTUALIZACIÓN: La "Alianza de civilizaciones" ya tiene página web (Vía Doce Doce), por si no se sabía, aunque aquí ya habíamos descubierto su referente cinematográfico directo.