La cortesía, desde la poesía provenzal, es una de las más altas disciplinas poéticas, espirituales y sociales. Cosa que incluso comportaba una técnica de la dicción poética y el uso de instrumentos musicales. 
 
Una solemne declaración de tolerancia, armonía y universalismo de Juan Pedro Quiñonero. Está en su derecho a razonar tocando la lira. Mi modelo, en cambio, es la Academia y el Liceo, no la corte de Leonor.
 
Aprovecho la ocasión para incorporar esta entrada a las "normas de etiqueta" no escritas de esta bitácora.
 
El Pensamiento Leonor podría considerarse una especie de Pensamiento Alicia en el que se procede a subalternar la verdad a la cortesía. No es de extrañar que para el "pensamiento Leonor" sean factibles cosas como el "feminismo musulmán".
 
La idea está en desarrollo.