Edge publica un breve pero estimulante trabajo de Scott Atran titulado Devoted actor versus rational actor. Models for understanding world conflict que fué leído en el Consejo de Seguridad Nacional, en la casa blanca, éste 14 de septiembre.

Atran comienza por cuestionar los modelos "standard" de resolución de conflictos, basados en el Actor Racional, que habían dominado durante la guerra fría -con el episodio de la crisis cubana de los misiles como ejemplo más significado. Pero, en particular desde el 11 S el mundo enfrenta un tipo de amenaza global que desafía esta concepción "racionalista". La inmolación personal de los terroristas islamistas es, en efecto, un reto para el modelo de elección racional, basado en la economía de costes y beneficios materiales. Incluso fuera de la Umma los terroristas enfrentan siempre algún grado de "sacrificio". Los seguidores de ETA perciben a los terroristas, y estos se perciben a sí mismos, como agentes altruístas o héroes de la "liberación nacional" -aunque, desde el punto de vista de sus víctimas y del estado atacado sean poco más que criminales horrendos o sediciosos. Sin alcanzar nunca los límites de la shahada islámica, este "altruísmo" sacrificial puede concretarse en huelgas de hambre, como la del preso etarra Iñaki de Juana Chaos.

Atran alerta sobre el fracaso de la política y la economía "standard" en la resolución de estos nuevos conflictos:

when disputed issues are transformed into sacred values, as when land ceases to be a mere resource and becomes "holy" or when structures of brick and mortar become "sacred sites," then standard political and economic proposals for resolving conflicts don’t suffice and can be counterproductive by raising levels of outrage and disgust.

Cuando la tierra deja de ser un recurso ecológico y material, e ingresa en la economía de lo sagrado, las soluciones "racionales" dejan de ser convenientes. Las concesiones simbólicas, en este caso, pueden adquirir una importancia muy superior e incluso determinante.

Aunque la economía de mercado forma parte legítima de los modos elementales de socialidad humana, es también evidente que no todo en las sociedades humanas puede reducirse al intercambio de mercado (como parece que suponen los anarcocapitalistas). Maurice Godelier (El enigma del don) ya explicó -frente a Levi Strauss, que el intercambio genérico no puede agotar la esencia de las relaciones sociales. No todo se transfiere y se aliena, y precisamente lo que no se transfiere ni se aliena constituye el centro de la economía sagrada:

(…) los intercambios, sean cuales fueren, no agotan el funcionamiento de una sociedad, no bastan para explicar la totalidad, no bastan para explicar la totalidad de lo social. Junto a las "cosas" , junto a los bienes, servicios y personas que se intercambian, se encuentra todo lo que no se dona y no se vende, y que es igualmente objeto de instituciones y de prácitcas específicas que constituyen un componente irreductible de la sociedad como totalidad, contribuyendo igualmente a explicar su funcionamiento como un todo.

El modelo del Actor Racional predice que los palestinos "deberían" retornar a un estado autónomo en la franja oriental y Gaza, renunciando a sus aspiraciones sobre Jerusalén -especialmente cuando los EE.UU y Europa proporcionarían a cada familia palestina unos 1000 $ anuales durante al menos una década de asistencia económica. Los independentistas vascos quizás deberían también renunciar a la anexión de Navarra…si no fuera porque el territorio navarro para los "abertzales" o Jerusalén para Hamas, no son sólo "territorios", sino partes de la economía de lo sagrado. ¿Qué sentido tiene entonces el "diálogo", cuando se plantea en términos "standard", según criterios habermasianos de racionalidad y universalidad? ¿Y qué decir del "ecumenismo" religioso? ¿Cómo se "dialoga" entre sacralidades enfrentadas? En particular cuando solo uno de los interlocutores parte del modelo "racional", renunciando a cualquier "economía sagrada", mientras que otro parte del "devocional" -y este parece ser el caso del así llamado "proceso de paz" en España…no es difícil predecir que los actores racionales llevarán todas las de perder.