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Ciencia & Paraciencias, BrightsOctober 31, 2006 8:59 pm

"Nada tiene sentido en biología excepto bajo el prisma de la evolución".

- Theodosius Dobzhansky

Se acumulan hoy muchas más evidencias favorables, no sólo a la verdad de esto que pensaba uno de los fundadores de la teoría sintética, sino a su gran ampliación mas allá de la biología. ¿Es que tiene sentido algo en historia, en religión, o en economía, excepto -de algún modo- bajo el prisma de la evolución

Mientras que la teoría sintética de la evolución por selección natural trata de la reproducción diferencial de los organismos biológicos, la memética, a partir de Richard Dawkins, se ocupa de la reproducción diferencial de las ideas:

El nuevo caldo es el caldo de la naturaleza humana. Necesitamos un nombre para el nuevo replicador, un sustantivo que conlleve la idea de una unidad de transmisión cultural, o una unidad de imitación. "Mimeme" se deriva de una apropiada raíz griega, pero deseo un monosílabo que suene algo parecido a "gen" (…) Ejemplos de memes son: tonadas o sones, ideas, consignas, modas en cuanto a la vestimenta, formas de fabricar vasijas o de constuir arcos. Al igual que los genes se propagan en un arcervo génico al saltar de un cuerpo a otro mediante los espermatozoides o los óvulos, así los memes se propagan en el acervo de los memse al salgar de un cerebro a otro mediante un proceso que, considerado en su sentido más amplio, puede llamarse de imitación. (El gen egoísta, Pág. 251).  

Daniel Dennett ha dedicado una de sus últimas obras, Breaking the spell, a un análisis del fenónemo religioso justamente bajo el prisma de la evolución natural. ¿Acaso las ingentes concentraciones de mamíferos en torno a la Kaaba, en la Meca, no son, por sí mismos, genuinos fenómenos biológicos que precisan una explicación? La memética es un ejemplo vivo de la pregnancia de las ciencias naturales en las antiguamente conocidas como "humanidades". Una separación rígida de "ciencias naturales" y "ciencias del espíritu", concebidas como áreas incomunicables (como el alma del cuerpo, la materia del espíritu, o la res cogitans de la res extensa) simplemente ha dejado de ser sostenible.

Para comprender bien esta idea es necesario evitar antes el malentendido del "imperialismo" de las disciplinas. Durante los años setenta pareció en algún momento que el "imperialismo semiótico" iba a ser capaz de reducir los fenómenos más dispares al análisis de signos y señales bajo el prisma de la significación. El ideal de la "consilience" entre los saberes biológicos, físicos y culturales, por contra, no se asienta en ningún "reduccionismo" o "determinismo", tal y como acostumbran a reprochar algunos viejos humanistas alarmados. Se trata, por el contrario, de evidenciar las conexiones entre las distintas áreas de la realidad, alcanzando un nivel de consistencia gnoseológica cada vez más profundo. Las ciencias, como ha escrito Gustavo Bueno, no clausuran la realidad, sino que -al contrario, nos la abre.

Muchos podrían empezar a proyectar sospechas sobre la "consistencia" de biologia y cultura recordando el naufragio del materialimo histórico y del materialismo dialéctico (es decir, del "socialismo científico"), que Marx mismo consideraba una especie de paralelo "científico" del darwinismo. Engels:

"Del mismo modo en que Darwin descubrió la ley de la evolución de la naturaleza humana, Marx descubrió la ley de la evolución de la historia humana".

Pero ni el materialismo histórico ni el materialismo dialéctico estaban objetiva y realmente fundados en la base científica de la evolución. Precisamente el desarrollo de la biología evolucionista ha proporcionado argumentos muy poderosos contra las raíces del materialismo histórico, ante todo en cuanto éste se fundamentaba en una rotunda negación de la naturaleza humana universal. Y todo esto sin olvidar la perversión del lysenkismo soviético y su biología dialéctica (defendida décadas más tarde, a su peculiar manera, por los autores de No está en los genes), una especie de "apostasía lammarkista" en las ramas del gran árbol de la evolución.

Si no puede considerarse a Marx un devoto de Darwin, o un impecable evolucionista, tampoco lo fué Hitler, otro "peligroso darwinista" según la fantasía de creacionistas, algunos conservadores ignorantes y prebostes en general de la filosofía y la ciencia-basura. Por otra parte, la suposición de que es obligatorio rechazar todos las opiniones que, de algún modo u otro, sostuvo "el Führer", no deja de ser una mala parodia de argumentación "racional": una intolerable reductio ad hitlerum -por emplear la afortunada expresión que dejó Leo Strauss.

Hitler era vegetariano. ¿Debemos suprimir las costumbres vegetarianas? Marx se dejó crecer una frondosa barba. ¿Hay que negar el crédito de los barbudos? Esta es la estrategia, por reductio ad hitlerum et marxum, que los partidarios de la filosofía y ciencia-basura habitualmente utilizan: los antidarwinistas más peligrosos Michael Behe, Ann Coulter, Richard Weikart &c. Es indispensable tomar partido contra la tesis típicamente roussoniana que establece la incompatibilidad de ciencia y política: la difusión de tanta ignorancia o cinismo sólo puede terminar por causar graves daños sociales en la política global.

Sin embargo, una interpretación torcida de Darwin ha logrado crear la falsa impresión de que las ciencias biológicas estaban suplantando indebidamente los dominios de la sociología, la política o la misma ética, llevándonos a una especie de nueva distopía gobernada por científicos locos e ingenieros "naturalistas". La expresión "darwinismo" y "competencia darwiniana" se ha convertido en un sinónimo de lucha ciega por la existencia, "supervivencia de los fuertes" con perjuicio de todo freno moral. En realidad, no es sólo que las ciencias de la evolución sean compatibles con los sentimientos de socialidad más nobles, como el altruísmo o incluso el sacrificio, sino que no conocemos ninguna otra manera de entender científicamente los fundamentos de la moral humana (y de la religión, la economía, la política) a no ser bajo el prisma de la evolución. Ninguna otra especulación anterior, filosófica o teológica, ha logrado una penetración tan profunda en el derecho natural y en la idea de "naturaleza humana". Gracias al "darwinismo" sabemos que el ser humano comparte un mismo genoma universal. Sabemos que la inteligencia de los hombres y las mujeres es sustancialmente equivalente, o que las diferencias entre razas no son determinantes. Sabemos que la moral ha evolucionado por selección natural. Incluso los engimas más sublimes, místico-religiosos, resultan mucho más comprensibles y son despejados con mayor claridad una vez somos capaces de tratarlos en evolución.

Moda & AntimodasOctober 30, 2006 11:49 pm

 

Egor Zaitsev es el hijo del primer, último y único diseñador de moda soviético, Slava Zaitev. Apodado el "Dior Rojo".

Ésto ha podido verse en la semana de la moda de Moscú.Vía Manolo’s Shoe Blog

Economía política, España 8:40 pm

"Sólo nos importan las personas."

Lema de campaña de Ciutadans. Partido de la ciudadanía 

¿Hay política más allá de los lemas? Una de las tareas más difíciles en la teoría de la elección pública es la de ajustar los intereses de los "jefes" con los intereses de los "agentes". Es decir, entre el Pueblo y sus así llamados Representantes. Dado que nunca fuimos ángeles, cualquier organización (sea privada o estatal) debe preveer los "costes de agencia" (agency costs) que permitan negociar un cierto equilibrio entre ambas partes. Si Ciudadanos tiene algún sentido, como plataforma política, consiste en servir como crítica de un estado patrimonialista y clientelista en el que los costes de los agentes políticos comienzan a superar la capacidad de gasto social permisible (en lo económico, lo cultural, lo moral…).

Pero a este benevolente anarquismo, típico de la izquierda indefinida, le falta una teoría del estado y de la nación: la categoría de "persona" (o de "hombre") no es idempotente a la categoría de ciudadano, así como los fines privados del individuo no se confunden con el fín de las asociaciones. La "persona" se transforma en ciudadano precisamente en función de la asociación política, del estado y sus leyes: ¿Acaso hay política fuera de la polis? Pero dado que el estado gestiona recursos limitados en un territorio limitado, y siempre en oposición a otros estados, nunca podrá alcanzarse la identidad entre "personas" (que abarca virtualmente a todo el género humano) y "ciudadanos" (que se limita al modesto nicho de cada estado).

Religión, Derechos humanos 2:33 am

 

Nadie duda a estas alturas de que India es ya un actor importante de la economía mundial. Sin embargo, y pese a este saludable avance, el gran progreso económico de algunos centros urbanos (al estilo de Bangalore) y de una minoría relativa técnicamente muy cualificada continúa siendo compatible con estados de miseria y discriminación escasamente tolerables.

Muchos bobos (bourgois & bohemian) pos-hippys y ecumenistas occidentales apenas son capaces de resistirse al encanto del incienso oriental. No siempre se destaca, en cambio, el papel negativo que aún juegan las estructuras religiosas y sociales de las "culturas hindúes". Por más que se insista en la necesidad de instituciones democráticas, en el diseño de una burocracia eficiente o en la apertura de mercados, todas las reformas serán insuficientes en tanto y cuanto no encarnen adecuadamente en la estructura cultural profunda de la nación, como nos recordó Francis Fukuyama, en un excelente trabajo de síntesis sobre las estrategias internacionales de construcción del estado.

Uno de los agujeros negros de la cultura hindú, en amplios sectores suyos, es la práctica muerte social que sufren todavía muchas viudas que sobreviven en la sociedad tradicional. Dado que carecen de posibilidades auténticas para participar en la "economía producitiva", y dadas las magras ayudas que reciben de la familia extendida, muchas de ellas son literalmente obligadas por sus mismas familias a trasladarse a la ciudad sagrada de Vrindavan, al norte de India, donde existen miles de templos dedicados a Krishna. Vindravan es popularmente conocida como "la ciudad de las viudas", un asilo para miles de mujeres dedicadas íntegramente a la oración como práctica de liberación (moksha). Me pregunto en qué sentido deberíamos aún ser "respetuosos con lo sagrado", por mencionar el contenido de uno de los últimos discursos de Benedicto XVI. Ninguna de estas oraciones informa sobre la estructura patriarcal de la sociedad y su sanción "sagrada" en la religión organizada, que consagra extraordinarias diferencias entre las personas que enviudan:

  • A diferencia de los varones indios, a las viudas de Vrindavan apenas se las permite volver a casarse.
  • A diferencia de los varones indios, a las viudas de Vrindavan se las despoja de sus derechos de propiedad.
  • A diferencia de los varones indios, a las viudas de Vrindavan la condición de viudas les proporciona un status social y religioso de segundo grado.
  • A diferencia de los varones indios, las viudas de Vrindavan reciben un escaso beneficio en el reparto de los bienes familiares.

En este informe puede consultarse un estudio de caso muy detallado, y aquí pueden encontrarse más datos sobre la explotación sexual que sufren las mujeres viudas en la "ciudad sagrada". 

Pensarlo la próxima vez que leáis el Bagavad Gita. Fazal Sheikh ha realizado algunas impresionantes fotografías (Vía The Globalist).

 

Paralelamente en Disculpen las molestias.

OffTopicOctober 29, 2006 10:27 pm

 

Es que se ha muerto "Red" Auerbach. Pero ellas están vivas. Wallpaper. (Vía Neoconomicón).

Personal & Blog 6:35 pm
 
La cortesía, desde la poesía provenzal, es una de las más altas disciplinas poéticas, espirituales y sociales. Cosa que incluso comportaba una técnica de la dicción poética y el uso de instrumentos musicales. 
 
Una solemne declaración de tolerancia, armonía y universalismo de Juan Pedro Quiñonero. Está en su derecho a razonar tocando la lira. Mi modelo, en cambio, es la Academia y el Liceo, no la corte de Leonor.
 
Aprovecho la ocasión para incorporar esta entrada a las "normas de etiqueta" no escritas de esta bitácora.
 
El Pensamiento Leonor podría considerarse una especie de Pensamiento Alicia en el que se procede a subalternar la verdad a la cortesía. No es de extrañar que para el "pensamiento Leonor" sean factibles cosas como el "feminismo musulmán".
 
La idea está en desarrollo. 
 
Artes, Cine & Política 4:10 am
 
Esto viene a ser una especie de segunda parte de Match Point. Otra parodia ácida del aristocratismo inglés de cuyo imperio en ruinas se ríe el joven tahúr americano. Allen no cree en los trascendentales del ser: la belleza puede ser el trasunto de la maldad. Platón le habría expulsado, con viento fresco, de su ciudad perfecta.
 
 
Scarlett, ¡qué empalagosa eres! 
 
Moda & AntimodasOctober 28, 2006 10:31 pm

 

 (Vista desde Europa). Eolo Perfido

Ciencia & Paraciencias, Brights 5:26 pm

Una traducción libre de un artículo de John Brockman.

¿Por qué la sociedad se beneficia de una representación adecuada del pensamiento?

Mucha gente, incluso muchos científicos, poseen una estrecha visión de la ciencia como experimentos replicados realizados en el laboratorio –y consistente quintaesencialmente en la física, la química y la biología molecular.

La etimología latina comunica la esencia de la ciencia: scientia, que significa conocimiento. El método científico es tan solo aquel cuerpo de prácticas que resulta más adecuado para obtener conocimiento fiable. La práctica varía en muchos campos: los experimentos controlados en laboratorio son posibles en la biología molecular, la física, la química, pero es tan imposible como inmoral e ilegal en muchos otros campos tradicionalmente considerados científicos, incluídos todos los de las ciencias sociales: astronomía, epidemiología, biología evolucionista, la mayoría de las ciencias de la tierra y la paleontología. Si el método científico puede definirse como aquellas prácticas más adecuadas para obtener conocimiento en un determinado campo, entonces la ciencia misma es simplemente el cuerpo de conocimiento obtenido a través de esas prácticas.

Así como la ciencia, esto es, los métodos fiables para obtener conocimiento, se ha apropiado de areas que anteriormente se consideraba que pertenecían a las humanidades (como la psicología), la ciencia también está apropiándose de las ciencias sociales, especialmente de la economía, la geografía, la historia y la ciencia política. No solamente la observación amplia, basada en métodos estadísticos de las ciencias históricas, sino también las técnicas detalladas de las ciencias convencionales (como la genética, la biología molecular y el comportamiento animal) están acreditando ser esenciales para afrontar los problemas de las ciencias sociales. La ciencia es el modo más adecuado de alcanzar conocimiento sobre cualquier cosa, ya sea el espíritu humano, el papel de los grandes hombres en la historia o la estructura del ADN. Los académicos de las humanidades e historiadores que rechazan la ciencia se condenan a sí mismos a un estatuto de segundo grado y a producir resultados no fiables.

Pero no tiene por qué ser así. Como escribí en 1991 (“The Emerging Third Culture”):

La tercera cultura consiste en aquellos científicos y otros pensadores del mundo empírico que, a través de su trabajo y sus escritos, están sustituyendo al intelectual tradicional en la tarea de aclarar los significados más profundos de nuestras vidas, redefiniendo quienes y qué somos.

Hay signos optimistas sobre la inclusión de los académicos de las humanidades dentro de la tercera cultura, académicos que piensan del mismo modo que los científicos. Piensan que existe un mundo real y que su tarea es comprenderlo y explicarlo. Somenten sus ideas a prueba en términos de coherencia lógica, poder explicativo y conformidad con los hechos empíricos. No difieren de las autoridades intelectuales: las ideas de cualquiera pueden ser desafiadas y los progresos del entendimiento y del conocimiento se acumulan a través de tales desafíos. No reducen las humanidades a los principios físicos y biológicos, pero piensan que el arte, la literatura, la historia o la política –una completa panoplia de temas humanistas- necesitan tener en cuenta a las ciencias.

Las conexiones realmente existen: nuestras artes, nuestras filosofías, nuestra literatura, el producto de las mentes humanas interactuando unas con otras, y y la mente humana son un producto del cerebro humano, que se encuentra organizado en parte por el genoma humano y evoluciona por los procesos físicos de evolución. Al igual que los científicos, los académicos de humanidades basados en la ciencia son intelectualmente eclécticos, buscan ideas en una gran variedad de fuentes y adoptan aquellas que prueban ser útiles, más que aquellas que operan dentro de “sistemas” o “escuelas”.

No son académicos maxistas, freudianos, o católicos. Piensan como los científicos, conocen la ciencia y se comunican fácilmente con los científicos; la principal diferencia con los científicos es el tema del que escriben, no su estilo intelectual. La ciencia y el pensamiento basado en la ciencia entre las humanidades ilustradas forman parte ahora de la cultura pública.

Y este no es el camino de una sola dirección. Así como los académicos de las humanidades basadas en la ciencia están aprendiendo de la ciencia, y están influídos por la ciencia, los científicos están alcanzando una comprensión más amplia sobre el origen de su propio trabajo a través de las interacciones con los artistas.

Algo radicalmente nuevo está en el aire: nuevos modos de entender los sistemas físicos, nuevos modos de pensar sobre el pensamiento que ponen en cuestión muchas de nuestra asunciones básicas. Una biología realista de la mente, avances en físicas, electricidad, genética, neurbiología, enginiería, la química de la materia – todas ellas están desafiando nuestras asunciones básicas sobre qué y quienes somos, y sobre lo que significa ser humano.

Pero, evidentenemente, esta información aún no ha llegado a los editores de los periódicos y las revistas más prestigiosas. Más que confiar en que los científicos reseñen los libros de científicos, las mejores y a menudo las más brillantes publicaciones de élite a menudo se vuelven a los críticos literatios. Utilizando ideas superadas de Freud, Marx y el modernismo, enfrentan tímidamente la responsabilidad de presentar al público una represetanción adecuada del conocimiento. ¿Por qué aprender sobre el genoma humana cuando uno ya ha leído a Virgina Woolf? ¿Por qué presentar artículos y reseñas informadas a tus lectores cuando puedes jugar el juego de los “ismos”, en el que uno puede evitar el discurso inteligente por la mera mención de términos en desuso como “cientificismo” o “evolucionismo”?

No todos los intelectuales comparten este modo de pensar. Un distinguido novelista europeo, editor también de novelas y libros de eminentes científicos, abrió sus manos y exclamó: “No saben,  simplemente no saben.” A lo que se podría añadir que un estupendo estado de ignorancia se considera un credencial en este mundo. ¿Por qué si no reputadas publicaciones permiten a críticos ignorantes de las ciencias escribir sobre los libros de los científicos?

¿Qué podemos hacer? Podemos comenzar haciendo una pregunta. En 1971, el artista James Lee Byars presentó una pieza conceptual titulada “The World Question Center”, en la que sugería que para llgar a una axiología del conocimiento de las palabras, no era necesario leer los seis millones de la bilbioteca Widener de Harvard. Su aproximación conxistía en buscar las mentes más complejas y sofisticadas, ponerlas juntas en una habitación, y tenerlas ahí respodiéndose a sus propias preguntas.

Esta es mi pregunta, la pregunta que me hago a mí mismo, una pregunta que nos podemos hacer todos:

¿Por qué la sociedad no se beneficia de una adecuada representación del conocimiento?

— 

Lo primero que me vino a la mente fueron los disparates de Terry Eagleton intentando "criticar" el libro de Richard Dawkins. Su principal reproche consistía en que Dawkins no había leído a Rahner. Y es que habiendo leído a Rahner, ¿por qué tomarse la molestia de aprender algo de cosmología científica o ciencias de la evolución?

Moda & AntimodasOctober 27, 2006 8:37 pm

  

Vogue Italia October 2004
Stephane Sednaoui

Cuando Roland Barthes, antes de morir atropellado, escribió su ensayo sobre la moda, estudió las fotografías de moda esencialmente como un fenómeno semiótico. Estamos "condenados al lenguaje articulado", escribió. Pero a veces para entender lo que las palabras dicen de las imágenes, necesitamos otra imagen.

Vía Escepticismo y Libertad.