BilbaoPundit

ArtesSeptember 14, 2006 9:15 pm

He descubierto esta maravillosa imagen gracias a Esta no es mi vida. Marilyn leyendo a Joyce:

 

Pensé inmediatamente en las mujeres lectoras de Edward Hopper: 

Ideas de la historia 8:11 pm

La "teoría de la conspiración" es casi tan vieja como el hombre. En cierto modo coincide con el origen de la filosofía, cuando el contracultural Sócrates fué juzgado y condenado por negarse a mantener la "versión oficial" de la ciudad (esto es, por "corromper" a los jóvenes). La misma tradición filosófica griega recogió de oriente la idea de la desconfianza ante el producto de los sentidos. Había una senda para el ser y otra para el no ser (Parménides) y la verdad habitaba lejos de las formas sensibles, en la patria de las ideas o kosmos noetós (Platón). Incluso lo que entendemos por "conocimiento científico" no se basa en el empirismo puro y simple. A menudo la ciencia se opone al sentido común y nos obliga a pensar sobre la auténtica naturaleza de las cosas de un modo radicalmente diferente: las manchas solares no se aprecian a simple vista, el movimiento de la tierra alrededor del sol es más "intuitivo" que el heliocentrismo, nadie ha visto nunca un "electrón", la propia experiencia de la conciencia como un continuo es más "empírica" que el complejo sistema de información y departamentos cerebrales en los que de hecho consiste la mente, la evolución de los seres vivos no es observable, etcétera. No sugiero que la ciencia haya de entenderse en clave de "conspiración", sino que contiene un elemento fundamental de la conspiraciones: la oposición a las evidencias primeras, a las intuiciones iniciales o, simplemente, al conocimiento aprendido por costumbre o tradición.

El esquema de la conspiración (de com aspirare, algo así como "respirar juntos") si lo entendemos como una contestación sistemática a la "versión oficial" de nuestros sentidos, de nuestras autoridades o de nuestros gobernantes, se repite constantemente. Conocemos conspiraciones "judeomasónicas", teorías de la "puñalada por la espalda", códigos Da Vinci, conspiraciones de máquinas contra hombres (Matrix) &c. Una conspiración:

- Tiene que ser secreta.
- Tiene que ser oposicionista.
- Tiene que organizarse en grupo.

Hace unos días Gregorio Luri nos alertaba sobra Theocons. Secular America under siege. En el otro lado del espejo está The shadow party, de David Horowitz. Hay algo así como una "dialéctica recurrente" de teorías conspiratorias conspirando no sólo contra la versión oficial, sino entre sí. Es esperable que esto ocurra en una sociedad democrática, pluralista, donde existe una lucha abierta por imponer el "saber legítimo" en los distintos campos sociales. Coincidiendo con el quinto aniversario de la masacre, Trampa 22 suministraba una lista de teorías conspiratorias referidas al 11-s. Mi favorita, eligiendo entre este mercado pletórico de las conspiraciones, es ésta historia.

 

Y el conspiranoico, "cazado": 

 

A raíz del 11-m muchos consideran que las investigaciones de El Mundo o de Luis del Pino son también casos eminentes de "teorías conspirativas", es decir, doctrinas sin valor o meras manipulaciones partidarias. Y sin embargo, muchas veces el tiempo y los hechos terminan por acorralar la verdad. Entonces, cuando la lucha por la legitimidad del conocimiento se decanta a favor de los "conspiradores", la teoría deja de ser conspiratoria y se incorpora al frágil carrusel de las verdades históricas.

España 3:04 pm

A pocas horas de que el patético y "tontiastuto" Iñaki Gabilondo haya dejado caer que a Rajoy le comen las moscas de la "extrema derecha" -¿por qué el todopoderoso "líder de la oposición" respondió en términos tan poco tajantes?-, siguiendo con la táctica acostumbrada de establecer vínculos imposibles entre ideología y realidad, conviene releer este comentario de Fernando Sánchez Dragó, en su bitácora:

Oí decir el otro día a una contertulia en el programa de Luis del Olmo que los españoles no son xenófobos, y yo, contraatacando, argüí, y así lo pienso, que si no lo son aún, o lo son sólo por lo bajinis, muy pronto, tal como van las cosas, lo serán a grito abierto. La avalancha de inmigrantes y la permisividad y miramientos con la que se les acoge es pan demagógico, clientelista y bobaliconamente buenista para hoy, y hambre de racismo y fascismo para mañana. El Le Pen ibérico está al caer. En otros países de Europa, y no sólo en Francia, ya lo ha hecho. Ley de mercado: donde hay demanda, aparece la oferta. El franquismo nos vacunó contra eso, pero los efectos de la vacuna están a punto de caducar. La izquierda zapaterista (y buena parte de la europea. Sólo se salva Blair) es, en estos momentos, sépalo o no, el caballo de Troya del fascismo. Al tiempo, señores.

La ley de Say aplicada a la política. También Tocqueville -siguiendo a los clásicos- advirtió de que las democracias sin virtud acabarían desbocándose hasta pedir auxilio al nuevo Leviatán.

 

Más sobre la infame entrevista en Alianza entre manones y YouTube.  

España 12:14 pm

Nuevos tiempos, nueva política, nueva televisión.


En la Galaxia tienen más.