La falsa batalla campal entre "creacionistas" y "evolucionistas" continúa. Hoy mismo he ojeado un documental característico de la "derecha religiosa" norteamericana aportando supuestas pruebas contra "la peligrosa idea de Darwin", por usar el acertado título de Daniel Dennett. Para nuestra desgracia y oprobio, el creacionismo está ganando terreno entre muchos "católicos" españoles. Ya advertimos en esta bitácora sobre las tendencias anti-evolucionistas de Pío Moa (aunque cierto que condensadas en la crítica del mal llamado "darwinismo social") y de Juan Manuel de Prada, dos intelectuales considerados "conservadores" y próximos a medios católicos.
Ahora, desde Ediciones Católicas, y con la excusa de criticar el "progresismo", se arremete contra la teoría de la evolución aprovechando algún comentario de Maruja Torres y del blogger Escolar:
Desde el punto de vista de la ciencia, el evolucionismo es una teoría más o menos plausible, pero no sólo nunca ha sido demostrada, sino que incluso no existe una única teoría de la evolución universalmente consensuada. Es decir, puede haber un amplio consenso en cuanto a que la idea de evolución, puede ser una teoría válida, pero en lo que ya no hay consenso es en cómo se produce, o se ha podido producir, tal evolución. Y en este campo, por supuesto, lo que está completamente superado es la teoría elaborada por Darwin que se ha demostrado completamente imposible y básicamente equivocada.
La verdad, que con este amasijo de errores de bulto y retórica zafia anti-progresista, a Maruja Torres, Escolar y, hasta al más tonto de la clase, se lo están poniendo -dicho en roman paladino- "a huevo".
Maruja Torres, en efecto, aprovechó un comentario en El País para mezclarlo todo, Condones y Creación, afirmando no sólo que Ratzinger pensaba apuntarse al "diseño inteligente", sino que el anterior Papa ya lo habría hecho allá por 1996:
Acabando: que ya en 1968 (lo he leído en la Web Lo Más Grande de Esto es el Amor) Ratzinger dijo que íbamos a acabar aceptando la evolución llamada inteligente y que Juan Pablo II (cuando se invoca la sombra de Rebeca algo se cuece en el Vaticano) se pronunció en 1996 a favor de lo mismo. O sea: que cambie algo para que nada cambie.
Lo que realmente dijo Juan Pablo II fué algo muy diferente: la verdad no puede contradecir a la verdad. Ante la Academia Pontificia de Ciencia afirmó que "la teoría de la evolución es más que una hipótesis", si bien restringía su aplicación al ámbito de la evolución "material" del ser humano. El principio espiritual, el "alma", en cambio, sería el resultado de la acción creadora de Dios. Desde la encíclica Humani Generis (1950) y la Constitución conciliar "Gaudium et spes", de Pio XII la Iglesia católica no ha considerado que la evolución contradijera su cuerpo de verdades dogmáticas. Más aún, el propio Juan Pablo II llegó a escribir, refiriéndose al Humani Generis, que: "Esa Encíclica consideró la doctrina del ‘evolucionismo’ como una hipótesis seria, digna de una investigación y de una reflexión profunda, al igual que la hipótesis opuesta (…). Hoy, casi medio siglo después de la aparición de la Encíclica, nuevos conocimientos llevan a reconocer en la teoría de la evolución más que una hipótesis (…). La convergencia, no buscada ni inducida, de los resultados de los trabajos realizados independientemente unos de otros, constituye en sí misma un argumento significativo en favor de esta teoría".


Los argumentos del “diseño inteligente” están fuera de los márgenes de la fe, por lo que no veo necesidad de que el creyente asuma estas hipótesis. Si no me equivoco, sus defensores adoptan las viejas perspectivas teleológicas de los griegos antiguos. No es un paradigma compatible con la ciencia hoy practicada, que excluye precisamente la “finalidad” en sus investigaciones. Eso es metafísica (sólo que la metafísica parece exenta de contrastación empírica).
Comment by Joaquín — August 30, 2006 @ 10:45 pm
Ojalá regresaran a los griegos…no, creo que esto es mucho peor y más ruin. Los griegos, aunque de modo tosco, intentaron ofrecer explicaciones no mitológicas de la naturaleza o “physis”. La ciencia que buscó Aristóteles, la metafísica, jamás fué encontrada y hace mucho que Kant le dió el golpe de gracia. El DI ni siquiera es metafísica, es yihadismo bíblico, estupidez y cursilería condensada. Saludos.
Comment by Administrator — August 30, 2006 @ 11:05 pm
prueba de ‘posteo’. lo he intentado cuatro veces.
disculpa
Comment by avanti — August 30, 2006 @ 11:29 pm
Si las referencias que expone Arnhart (Hitler y Columbine) se pueden enlazar en una relación causa-efecto, en difícil situación quedaría la Iglesia Católica.
¡válganme dios y darwin¡) dejara de extender la ignorancia disfrazada de mensaje ’socializante’, por la fuerza de la manipulación ó por el impactante impulso del salto al vacío sin red y de consecuencias imprevistas
Casualmente esta tarde leí, en sitio distinto, que el cardenal Schönborn estaba, como das a entender en tu texto y dicen en Ediciones Católicas, marcando tendencia para, como sugieres (también lo creo así), llegar a un camino retardatario para el desarrollo científico, lógico. Debiera quedarse para sus labores.
Pero tampoco estaría mal que la paraciencia de los ‘leftmedia’ (¡no digamos de los dos (¿)ejemplos(¿) citados,
(http://maquinareichstag.blogspot.com/2006/04/el-mono-socialista.html.)
Refranes, aforismos y frases fáciles hay a montones…tantos como teorías con lagunas ó al menos racionalmente discutibles, -por lo que he leído-, pero al menos explicadas desde la humildad del pensamiento en contínuo movimiento e interrelacionado y nó desde el prejuicio apuntalado con la obediencia debida.
De haber sido así la actitud de ‘la historia’ no hubiese existido siquiera la filosofía. Ni siquiera la ‘parda’ de este ‘oyente’ que asiste al debate necesitado de saber a la vez que ilusionado por acercarse, -nó por llegar-, a tal objetivo.
Probablemente también prejuiciado por su falta de conocimientos.
El ‘tema’ es apasionante…
Gracias y salud.
Comment by avanti — August 30, 2006 @ 11:30 pm
Avanti, a veces Blogsome me obliga a moderar comentarios -la verdad es que no sé por qué-,y por eso tardan en aparecer, ya que tengo que darles el visto bueno.
En este tema lo tengo muy claro. Si un astrólogo dice que el agua se compone de moléculas de hidrógeno y oxígeno…por astrólogo que sea, dice una verdad. Lo mismo con algunos “progresistas” hablando de la evolución. Por otro lado, creo que esto puede perjudicar mucho a la Iglesia, a su propia estrategia apologética, si llega a inclinarse demasiado por hipótesis extravagantes y claramente paracientíficas -como el DI.
El ejemplo del “Proyecto Gran Simio” no es tanto una “paraciencia”, cuanto que una cierta confusión entre moralidad y ciencia. PGS es una propuesta moral y jurídica, no una “doctrina científica” en sí misma. Lo que sí es una ciencia es la etología del comportamiento animal, en la que se basan sus conclusiones éticas.
Comment by Administrator — August 31, 2006 @ 12:02 am
Por si te interesa:
http://alemaniasociedad.blogspot.com/2006/08/robert-spaemann-la-demostracin-de-dios.html
Comment by avanti — August 31, 2006 @ 3:25 am
Me indignan estas cosas. Más proveniendo de “filósofos”, de gente que tiene apariencia inteligente, que puede mover los labios para decir algo más que gruñidos.
Empieza así “La noción de Dios está presente allá donde hay hombres.”
Vaya un embuste, que a pesar de serlo demostradamente, repiten los teólogos una y otra vez -el Padre Schmidt sostenía esta tesis de un modo más sofisticado, pensaba que el Dios monoteísta estaba también en todas las culturas.
Pero la “noción de Dios” no está presente en todos los hombres. ¿Qué Dios? ¿El de Abraham? ¿El trinitario cristiano? ¿El Dios de los filósofos, de Pascal? ¿La “pachamama”? ¿Zeus y Hera? ¿Al-lah? ¿El Dios de Aristóteles, noesis-noesos, que ni siquiera conoce a los hombres? Porque, lamento recordarlo, pero no se trata del mismo “Dios”.
Ahora resulta que para explicar el pensamiento, es decir, la red de procesamiento de información neuronal, entre los axones y neurotransmisores hay que introducir una nueva entidad: “Dios”. ¿Pero, cómo pueden tener tanta caradura?
Comment by Administrator — August 31, 2006 @ 11:41 am
Creo que, una vez más, es confundir churras con merinas. Que religión y ciencia son conjuntos disjuntos. Y que cualquier intento de que haya intersección entre esos dos conjuntos es una soberana tontería.
Yo creo en Dios y creo en el evolucionismo. No veo ningún conflicto por ningún sitio. Pero debe ser que soy rara, cuando tanta gente se dedica a intentar resolver conflictos que yo no veo, o a negar una u otra cosa.
Recuerdo una discusión con un tío mío, que está un poco p’allá, y se dedica a cosas como calcular el tamaño del universo, y cosas similares (su hobby es la física, qué le vamos a hacer): se le fué la olla una vez que pensaba que universo infinito=negar existencia de Dios, y viceversa (no lo recuerdo muy bien, la verdad: en estas cosas me pierdo). Y yo no conseguía entender la conexión entre una cosa y otra. Y sigo sin verlo, pero ya te digo: debe ser que me falta alguna conexión neuronal que muchos parecen tener para relacionar conceptos.
Saludos
Comment by Manderley — August 31, 2006 @ 12:15 pm
Al parecer el Papa Juan Pablo II era suficientemente abierto.
Los católicos si tienen esas posturas, lo único que hacen es renunciar a la razón.
Comment by Javier Bazán Aguirre — August 31, 2006 @ 2:21 pm
Bueno, bien, aunque la evolución no es una “creencia” (pistis) sino una ciencia (episteme) que no se reduce a un estado mental.
Yo sí creo que muchas creencias religiosas y asertos de la ciencia están en conflicto. Si se echa un vistazo a la historia, se ve que la Iglesia claramente se ha ido replegando ante la ciencia -pero la vicecontra no se sigue, los científicos jamás se han replegado ante los teólogos. El “caso Galileo” es claro. Inicialmente se pensaba que el heliocentrismo estaba comprometido con la autoridad bíblica, ya que de algunos pasajes bíblicos se desprende claramente que era la tierra, y no el sol, la que estaba situada en el centro. Sin embargo, con el paso del tiempo, y ante el peso de las evidencias, la Iglesia cedió.
La clave es que la ciencia moderna no acepta que exista algo así como una “ciencia de los bienaventurados”, por lo tanto ni la teología ni la revelación se pueden admitir como criterio científico de conocimiento. Otra cosa es que a efectos prácticos (hasta el más “racionalista” Descartes reconocía la “Moral provisional”) la religión se tolere, como mal menor, como reserva de moralidad y de control social, o lo que sea.
Comment by Administrator — August 31, 2006 @ 6:11 pm
Decía Manderley que en el debate se confunde churras con merinas.Dicho de otra manera son como ‘universos’ paralelos, pero no yustapuestos. Entiendo que la ciencia nace de la curiosidad a la que se le añade la necesidad mientras que la religión nace de la necesidad y, creo, limita la curiosidad.
En que pensó el primer ser con raciocinio que hubiese en la tierra?En algo material ó en algo inmaterial?Supongo que, en cumplimiento del ievitable instinto de supervivencia, primero se preocuparía de ‘materia’ para eso, para sobrevivir. Luego, el día que le faltase, ay, debilitado, quizá pensase en algún demiurgo…¿más hegeliano ó platónico?
Comment by avanti — August 31, 2006 @ 6:42 pm
Lo que dice Avanti me recuerda a Mircea Eliade. Los hombres primitivos, o más bien aquel antiguo “homo religiosus” -el hombre de las sociedades tradicionales- tendía a volver sus plegarias sobre el “Deus Absconditus”, el Dios en el cielo, una vez que sus culturas o sus vidas personales se veían debilitadas o amenazadas…aunque esto no prueba la existencia de los dioses, o del único Dios, sólo sugeriría algun tipo de “necesidad” de descarga social y psicológica ante la adversidad.
Bueno, esto lo explica mejor Eliade en “El mito del eterno retorno”.
Lo de las “churras y merinas” no lo tengo nada claro, como dije en el mensaje anterior.
Comment by Administrator — August 31, 2006 @ 6:48 pm
A ver: efectivamente, en el caso de la religión -o de la existencia de otra vida, o de Dios- se trata de una creencia. Sí es cierto que en todas las sociedades humanas se ha dado (incluso en estadios muy iniciales de la evolución se han descubierto indicios que hacen pensar que el hombre primitivo, al enterrar a sus muertos y establecer ritos funerarios, creía en otra vida)si bien también es cierto que en todos los casos no ha pasado de ahí: de ser una creencia.
El caso Galileo no deja de ser una anécdota, y hay que juzgarlo teniendo en cuenta el momento histórico en que se produjo: nada que ver la iglesia de entonces con la de ahora, como tampoco tiene nada que ver la sociedad, la fisolofía y la ciencia misma.
Lo que me parece absurdo es mezclar religión y ciencia. ¿Qué tiene que haber el big-bang o si el universo es finito o infinito, o la teoría de la evolución, o cualquier otra cosa, con la creencia en la existencia de Dios? Yo no dejé de creer en la existencia de Jesucristo porque cuando se dató la sábana santa con el carbono 14 resultó ser del siglo VIII. Es que racionalmente pienso que una cosa no tiene que ver con la otra; tampoco creo que haya que tomar la biblia como un texto científico, ni haya que tomar todo lo que dice al pie de la letra, porque dice bastantes barbaridades y además sus textos son contradictorios.
No es posible demostrar la existencia de Dios con la ciencia. Ni demostrar su inexistencia, tampoco. Y ya. Son conjuntos disjuntos. Eso pienso.
Saludos
Comment by Manderley — August 31, 2006 @ 9:55 pm
El caso Galileo no es nada “anecdótico” y el conflicto ciencia-religión no es nada accidental. Un “caso” similar ocurre en el siglo XIX a cuenta de la datación de la tierra. Los teólogos establecían, según cálculos “bíblicos” que la tierra tenía alrededor de 6000 años. Pero las evidencias de la geología mostraron que era mucho, mucho más antigua…Cuando las evidencias se acumularon, la Iglesia también fué lo suficientemente plástica como para rectificar y adaptarse “darwinianamente” al nuevo ambiente. La Iglesia católica ha estado rectificando su doctrina desde el principio; de hecho, no podría haber perseverado según su forma original, sea lo que sea el “cristianismo primitivo”.
Precisamente tú, que has leído a Pinker, sabes que la Biblia contiene una teoría sobre el “alma”, una cosmogonía, una teoría del hombre, etc. Todas estas “teorías” han ido entrando en franca contradicción con las ciencias en el sentido moderno, vale decir, después de la “revolución copernicana”. Lo único que queda es la moral, la ética. Por eso el cristianismo se ha convertido paulatinamente en una teoría ética, basada en la ejemplaridad, en la imitación de prototipos morales (ejemplificados en Jesús, probablemente una figura no histórica, pero eso da lo mismo). ¿Acaso algún católico se cree realmente hoy que Cristo mismo destruye la esencia del pan en el “milagro eucarístico”?…Nadie, ni los teólogos, que ya ni se ocupan de la transubstanciación, y sin embargo es un fenómeno esencial al cristianismo (tenemos un blog, Eukharistia, que trata este tema ampliamente).
Por otra parte, ningún cristiano puede afirmar que la Iglesia, que es el depósito de la fe y forma el “cuerpo místico” de Cristo, puede cambiar substancialmente de una época a otra. La Iglesia, desde el punto de vista del creyente, es la misma en tiempos de Galileo que hoy. Creo que sólo un ateo puede negar o cuestionar esa identidad “de substancia”.
De hecho, creo que tú misma estás muy cerca del ateísmo…jaja. Bueno, estás en el ateísmo de hecho, aunque no de conciencia. Por lo menos en la antesala. Es curioso, porque la religión se mantiene como “estado mental”, en la conciencia -mente- de los hombres, y también como rito social, aunque su estructura objetiva teológica y filosófica está completamente desbaratada- y por los propios “creyentes” y teólogos. ¿Qué “cristiano” auténtico podría reconocer “contradicciones”, pongamos por caso, entre el AT y el NT? ¿Acaso no es esto anatema y herejía?
Demostrar filósoficamente que Dios no existe, ni puede existir…es algo sencillísimo. La prueba radica en el hombre -más pistas en la polémica de auxiliis entre Báñez y Molina.
Salud.
Comment by Administrator — August 31, 2006 @ 10:16 pm
http://custosfidei.blogspot.com/2006/08/charles-darwin-and-adolph-hitler.html
Comment by avanti — August 31, 2006 @ 11:00 pm
Avanti, ya hemos tratado varias veces la manipulación de los creacionistas conservadores en este mismo tema. Una de sus tácticas favoritas consiste, en efecto, en relacionar a Darwin con Hitler, para intentar cuestionar o desprestigiar así la evolución. Estas “interpretaciones” proceden de la derecha religiosa fundamentalista, que últimamente ha popularizado Ann Coulter, que a su vez se basaba en un libro de Richard Weikart: From Darwin to Hitler. El propio Weikart rectifició y aclaró que la tesis se refería a una mala interpretación (de la tradición “spencerista”) de las doctrinas de Darwin.
Hitler no era “darwinista”, sino racista. La base “biológica” del racismo nazi es completamente gratuita. Hitler, simplemente, se valió de una versión adulterada del “darwinismo” y la genética. Por otra parte, hoy sabemos que no solo la “derecha” fué partidaria de la eugenesia, sino que en este terreno destacó especialmente la izquierda.
El racismo de Hitler encajaba mejor en la teoría romántica, en un cierto tipo de “ecologismo” e idealización germánica del “volk”, de la linguistica, etc.
Bien está informar y ofrecer todos los puntos de vista, pero insistir en dar pábulo a estas manipulaciones caería ya dentro del agitprop.
Pocas muestras de oscurantismo y maldad humana pueden igualarse a esta web, previa de un “documental”:
http://www.coralridge.org/darwin/
Salud.
Comment by Administrator — August 31, 2006 @ 11:22 pm
Nó, Eduardo, sinceramente no pretendí promover ningún agitprop.
Por cierto, por otro lado, me pareció muy interesante y esclarecedora el debate entre molinista y dominicos. Voy comprendiendo.
Comment by avanti — September 1, 2006 @ 7:30 am
Qué va, qué va… Yo soy muy creyente. Vamos, que creo en la existencia de Dios, y de otra vida y todo eso. Si no, ¿para qué estamos aquí? La verdad es que creo porque necesito creer, pero de ahí a tomarme al pie de la letra cualquier doctrina impuesta por una religión (sea la católica o cualquier otra) va un abismo.
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Es más, no me cabe ninguna duda de que hay otra vida después de ésta. Debo tener la conexión neuronal esa que están buscando, igual me debería presentar voluntaria para un estudio
Lo de la Biblia da para mucho, hace poco leí un libro sobre el origen de las religiones y me quedé pasmada :-S. Pero sigo creyendo, es una necesidad.
Y nunca he conocido a ninguna persona atea o agnóstica. A no religiosos sí, pero todo el mundo parece sentir la necesidad de pensar en encontrar un sentido a esta vida pensando en otra vida. Es curioso.
Comment by Manderley — September 1, 2006 @ 10:06 am
Avanti, no hay ningun problema, simplemente me llamó la atención ese enlace -y sobre todo los que tenía dentro…
Entonces eres como mucho “deísta”, Manderley, o quizás supones que ser religioso se reduce a tener un estado mental consistente en “creer en Dios”. Pero se trataba de la estructura objetiva, dogmática, filosófica y teológica de la religión.
Por eso, me gustaría saber cuantos “cristianos” creen realmente en el milagro eucarístico, en la transubstanciación, en la concepción virginal de María, y dogmas así.
Después de esta vida claro que hay otra, la de los otros organismos que quedan vivos. Estar vivo es ser un cuerpo vivo. El hombre es el único animal que tiene religión, pero también el único que puede negarla. Al fín y al cabo los taoístas ya decían que “nada es sagrado”.
Estoy buscando una entrevista a Sanchez Dragó en la que habla del tema…
Comment by Administrator — September 1, 2006 @ 12:03 pm
Gracias Avanti por el link!
después visito tu blog! un saludo!
Comment by Marta Salazar — September 1, 2006 @ 1:27 pm