El hombre que había sentenciado "El triunfo de la derecha es moralmente imposible", el probable cortesano de Chávez que invocó el artículo 39 de la constitución mexicana para llamar a la revolución contra la "república simulada", ha perdido definitivamente las elecciones a la presidencia de México.
Muchos seguidores suyos no lo aceptarán. Al parecer, todo vale contra el "mito del fín de la historia" y contra la idea de que la democracia liberal es preferible al socialismo.
Si en determinado momento, una figura política o coalición, arremete críticamente (materialmente) contra las Instituciones y su corrupción o contra el bloque histórico instalado en el Estado; cuando despliega tácticas de movilización social en cuya lógica se cifra una estricta estrategia de presión política contra el régimen, o cuando inscribe su discurso político en claves históricas bien precisas: entonces estamos frente a un «mesiánico», un populista irresponsable, un mártir irracional o un caprichoso esquizofrénico que no respeta las instituciones, la legalidad democrática y el estado de derecho. Alguien que está, en otras palabras, contra la (nuestra) Democracia.
Pero a nosotros nos parece que, lejos de estar frente a un enfermo psicológico, estamos sencillamente ante alguien que, precisamente, niega políticamente (y no subjetiva o psicológicamente) que la historia ha llegado a su fin. En otras palabras, alguien que niega la realidad política objetiva que bajo tal bóveda ideológica quiere ser mostrada como fin irreversible de la historia: la realidad política del neoliberalismo democrático.
En realidad, la crítica de Carvallo es netamente leninista, compatible con las líneas tradicionales de la doctrina de La conquista dello stato de Antonio Gramsci -doctrina de la que tan buena nota tomaron los fascistas:
Noi siamo persuasi, dopo le esperienze rivoluzionarie della Russia, dell’Ungheria e della Germania, che lo Stato socialista non può incarnarsi nelle istituzioni dello Stato capitalista, ma è una creazione fondamentalmente nuova per rispetto ad esse, se non per rispetto alla storia del proletariato. Le istituzioni dello Stato capitalista sono organizzate ai fini della libera concorrenza: non basta mutare il personale per indirizzare in un altro senso la loro attività.
El nuevo estado socialista no puede encarnar en las instituciones del viejo estado burgués, cuyo orden "moral" y racional es superior por definición. No debe detenerse en un momento histórico, sino acelerar la conciencia y la práctica de los hombres hasta alcanzar una nueva determinación de la libertad, un nuevo equilibrio entre las fuerzas sociales y de producción. Las experiencias revolucionarias de Cuba o Venezuela no cabe duda que han influído en la política mexicana. Pero, si situamos el problema en un contexto materialista, spinoziano, entonces queda claro que la propia "dialéctica" de los partidarios de AMLO no se sostiene; sus "arremetidas" contra el "bloque histórico" parece que han resultado -al fín y al cabo- impotentes para derribarlo. Aunque ahora se abre una incierta etapa de "consensos" y negociaciones.
Si no ha sido un "triunfo de la democracia" (es también un triunfo de NAFTA, de NASCO…), como dicen los amigos de Publius Pundit, tampoco ha sido un fracaso. De buena se han librado…Ya no habrá ninguna "isla de los niños".

Decepción entre los seguidores de AMLO.


Acabo de tratar de leer en El Catoblepas el texto sobre la incompatibilidad del materialismo filosófico y la derecha, trufado de lugares comunes sobre la maldad esencial del capitalismo. Ni una coma de algo parecido a un estudio económico -¿por qué la economía sigue siendo tabú para los filósofos?-, una estadística, un dato factual. Sólo apotegmas y opiniones tipo: “La Bolsa es basura” (Bueno dixit).
“El fracaso de la Unión Soviética no lleva a la tesis de que el materialismo socialista marxista lleva ineludiblemente al fracaso cuando es aplicado a la constitución de sociedades políticas: el fracaso de la Unión Soviética, como el de otros socialismos positivos, se debe precisamente a los componentes no materialistas ni racionalistas que acarreaba el marxismo de la tradición monista-armonicista hegeliana y anterior”.
¿No te parece que ésta es la declaración de un “blank slater” incurable?
No sé si lo has leído, a lo mejor he hojeado el artículo demasiado apresuradamente.
Confieso que El Catoblepas a menudo puede con mi paciencia.
Comment by Chema — August 30, 2006 @ 8:22 am
No…lo has leído y entendido muy bien.
Es un “blank slater”,incurable, efectivamente.
La verdad es que hace falta una caradura increíble, o ignorancia, no sé, para escribir una cosa así. Sabemos que la Unión Soviética fracasó precisamente por sus elementos “socialistas”. Fueron precisamente los elementos “no socialistas” los que salvaron la revolución de una muerte segura, empezando por las primeras cesiones de los bolcheviques a los campesinos, siguiendo por la política NPE de Lenin, una cesión al capitalismo, siguiendo por el espionaje industrial y tecnológico, etc. Sin el valor monetario Mises ya demostró que el cálculo económico, y por tanto la “racionalidad” económica era imposible. Lo que permitió reflotar la nave soviética fué precisamente el hecho de que estaba rodeada por sociedades no socialistas, donde sí existía el cálculo monetario. Etcétera, etcétera. El artículo entero es…en fín, y no digamos los de Carvallo, el asesor de AMLO, defendiendo lo indefendible y con el megalómano pensamiento de que existe una “izquierda iberoamericana” materialista y que habla en español…
El Catoblepas ya no tiene ningún interés, por lo menos para mí.
Comment by Administrator — August 30, 2006 @ 11:40 am
Yo no he seguido las elecciones en México. Lo que escribe ese señor es extravagante.
Comment by Javier Bazán Aguirre — August 30, 2006 @ 7:56 pm
Eduardo, permíteme una pregunta más personal. He visto que has estado vinculado en algún momento con El Catoblepas y con Bueno. ¿Cuándo y por qué te dejó/dejaron de interesar?
Espero no ser indiscreto -bueno, ya sabes, indiscretas son las respuestas, no las preguntas-; ni qué decir tiene que entiendo perfectamente si no contestas a cuestiones privadas.
Comment by Chema — September 1, 2006 @ 7:31 pm
Cuando descubrí que no estaba de acuerdo con la línea de doctrina marxista reformada y de “izquierdas”, y más con el nuevo “iberoamericanismo” al estilo de Carvallo.
Pero esto no tiene la menor importancia. Supongo que sigo siendo “buenista” en muchas cosas.
Comment by Administrator — September 1, 2006 @ 7:56 pm
Je, tiene su gracia esto del “buenismo”; normalmente los de la derecha incivil y rabiosa usamos el término para definir una filosofía muy distinta. Imagínate la frase “el buenismo de Rodríguez Zapatero” a esta luz. ¡Ugh!
Comment by Chema — September 1, 2006 @ 8:06 pm
Es verdad, en cuanto lo he escrito me he dado cuenta de la posible confusión.
“Derecha incivil” no está mal, aunque yo personalmente prefiero “cínico de derechas”.
Comment by Administrator — September 1, 2006 @ 8:10 pm
Mikimoss, un habitual de La Frase Progre, me espetó una definición que me tiene encandilado: “Fascistas postmodernos”. Lo voy a imprimir en las tarjetas de visita.
Comment by Chema — September 1, 2006 @ 8:13 pm