¿Cuántas veces no habremos oído o leído proclamas sobre la superioridad moral del "modelo social" europeo, frente, pongamos por caso, al atroz liberalismo useño?
Jeremy Rifkin, uno de los más aplicados apologetas del "sueño europeo", ha señalado las virtudes europeas: multilateralidad, sostenibilidad, integración, responsabilidad colectiva y transformación personal…alternativas a los valores americanos de individualidad, autonomía, liberalismo, doctrina de la fuerza, y propiedad privada. Pero, ¿está funcionando realmente este "sueño europeo"?
Suele ponerse como ejemplo de incompetencia liberal la terrible catástrofe del huracán Katrina. Se estima que ésta calamidad ocasionó unos 29.000 desaparecidos de los cuales 10.000 podrían estar muertos. Pues bien. Ahora pongamos en correspondencia el Katrina con la ola de calor sufrida por la más socialdemócrata Europa en 2003. Según INSERM (National Institute of Health and Medical Research) -vía USA TODAY- la cifra de muertos, ¡sólo en Francia!, podría haber superado los 14.000. Como advertía Palagummi Sainath, esta cifra resultaba ser mucho más devastadora que la causada por el mediático SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo). La mayor parte de las víctimas europeas también caían en las clases con menores rescursos económicos, al igual que sucedió en la virtualmente destruída Nueva Orleans. Y la misma pregunta vuelve a caer sobre la conciencia: ¿realmente las políticas socialdemócratas protegen a sus ciudadanos con mayor eficacia?
John Rosenthal escribió el 10 de julio de 2006 un artículo sobre la nueva pobreza europea que cuestionaba seriamente las pretensiones de los ideólogos eurócratas por "abolir" o "eliminar" la pobreza del continente. Las advertencias son serias y el lenguaje de nuestra eurocracia no puede ser más cómico. Entre los objetivos de la Unión, según refleja el así llamado tratado por el que se establece una constitución para Europa (articulo I-3), figura en términos muy explícitos la "erradicación de la pobreza". Tan solemnes declaraciones recuerdan, por qué no decirlo, a aquella vieja pretensión bolchevique de abolir la lucha de clases, tal como establecía la constitución para la URSS redactada por Stalin. En la realidad, fuera de las líneas de tinta impresa en los papeles, la pobreza europea se encuentra muy lejos de haber sido "eliminada":
And let us be even more generous and assume that the triumphal claim of Europe’s "abolition" of poverty was in fact only meant to apply to the "EU-15" (…) this still leaves us with several Southern European EU member-states, the residents of whose poorest regions — the South of Italy, for instance, or Extremadura in Spain — will undoubtedly be especially delighted to learn that the poverty that they experience daily has been "abolished." Thus, for example, according to the EU’s own comparative income data (2001 "Laeken indicators"), the median income in Portugal for a single adult is roughly €8,000 per year and for a family of four, just under €17,000. This implies that roughly half of the Portuguese population lives below the monetary threshold of poverty as defined by the US Department of Health and Human Services.
En un artículo publicado hace pocos días en Transatlantic Intelligencer, el mismo Rosenthal pasaba revista al impresionante incremento de los sintecho en Paris. Actualmente, las calles de la capital de la repúblcia francesa viven una situación paralela a la crisis de los ochenta en la ciudad de Nueva York. La situación de "pobreza eliminada" es sufrida especialmente por las poblaciones emigrantes, en particular los polacos empleados en la construcción.

Si queréis ver una expresión de la nueva pobreza en Francia, aquí disponen de una abundante documentación gráfica: Le Modèle Social Français.


No es nuevo
Es un reflejo de la degradación moral europea.
Cuando todo vale, siempre que tengas la verborragia necesaria para justificarlo, y se niega todo el esquema vital de Europa, es lógico que la depresion sea evidente.
Y no es falto de razon que sea francia donde mejor se ve, dada su obcecación en negar la realidad, la historia y su innata cobardía.
Comment by Ignacio — August 18, 2006 @ 6:49 am
Acabo de ver las fotos del link que has puesto. Bueno, yo no entiendo mucho de política, ni de muchos temas, lo único que sé que parece que nos acostumbramos a ver esto, que pasamos por la calle y vemos a estas personas … y somos totalmente indiferentes, a mí es que todo esto … me hace sentirme mal, de veras, yo es que soy algo “rara” o demasiado sensible o no lo sé, pero a mí estas cosas me pueden. Por ejemplo, donde yo vivo, hace unos años no veíamos la mitad de cosas que vemos ahora, no veíamos a tanta gente en la calle, al menos yo, no es que tuviera una venda ni nada, eh??, pero ahora … se suma el drama de la inmigración, y parece como si todos nos hubiéramos inmunizado, cuando todas los días veías a la gente viviendo en un jardín … y pasabas por ahí y ya está. Yo me acuerdo que cuando tenía 16 años fui a Londres y la tonta de mí … creía que allí no había pobres, y me quedé alucinada … cuando veía a gente en la calle, sin nada, es curioso, pero eso fue lo que más me llamó la atención del viaje.
Estamos demasiado inmunizados o qué?, pero no entiendo cómo no se nos remueve algo por dentro al ver todo esto …
Creo que me enrollé en exceso, lo siento.
Saludos.
Comment by maría josé — August 21, 2006 @ 5:53 pm
Creo que parte de culpa la tiene nuestro arrogante modelo “social” y el efecto llamada que produce; la apariencia de libertad y prosperidad que conlleva. Es irresponsable cómo nuestros políticos europeos han presentado a Europa como una utopía, como un super-estado social que iba a “erradicar” la pobreza. Y también es muy hipócrita que la Unión Europea no permita la verdadera libertad económica abriendo sus fronteras, no a las personas hambrientas, sino a los mercados y los productos de las naciones del “tercer mundo” vetados hoy por nuestra economía protegida.
Saludos.
Comment by Administrator — August 21, 2006 @ 6:11 pm