Las ideas sobre un anti-imperialismo regenerador del mundo, némesis de las grandes civilizaciones prometeicas, alternativo al imperialismo depredador tanto de Occidente (EE.UU y Gran Bretaña) como de Oriente (la URSS y China) encarnaron en la conferencia afroasiática de Bandung en 1955, celebrada a instancia del presidente de Indonesia Sukarno. En palabras de Paul Johnson:
¿Por qué no podía nacer un tercer mundo, que se alzaría como un fénix de las cenizas del imperio, libre, pacífico, no alineado, industrioso, depurado de los vicios capitalistas y stalinistas, radiante de virtud pública, dispuesto a salvarse hoy por su propio esfuerzo, y a salvar mañana al mundo con su ejemplo?
En Tiempos modernos. La historia del siglo XX desde 1917 hasta la década de los ochenta. Una nueva época de hermandad multirracial desbancaría a la edad del "hombre blanco". Se trataba entonces de un "tercermundismo" positivo, de una fratría de las naciones pobres abanderadas por los "charlatanes" Sukarno, el egipcio Nasser y el socialista indio Nehru, heredero del extravagante Gandhi.
Es imposible no reconocer "aires de familia" en el realineamiento de la izquierda mundial alrededor de líderes como los hispanoamericanos Hugo Chávez, Evo Morales o el casi extinto Fidel Castro, en alianza con el neosovietizado Putin o el islamista Mahmoud Ahmadinejad, sin olvidar a Hu Jintao, desde el pujante "imperio del centro". La "nueva izquierda" continúa siendo anti-imperialista, tercermundista y anti-capitalista en su retórica. La "Gran Indonesia" de Sukarno es hoy "La gran patria" bolivariana de Chávez. Los nuevos "konsepsi" se abren paso en el llamado "socialismo del siglo XXI". En la práctica, los nostálgicos de Bandung siguen practicando políticas mercantilistas y sobreviviendo gracias a la "globalización" más atroz, es decir, gracias a la venta del petróleo -o del gas natural- en el mercado mundial. En la práctica, sus naciones continúan subcapitalizadas, y sus poblaciones continúan pauperizadas (aunque en India comienzan ya a despertarse del sueño dogmático).
El tiempo poscolonial que dió lugar a una era de pequeñas pero insidiosas conflagraciones "contra el imperialismo" en plena guerra fría (incluyendo, por cierto, a los secesionistas de ETA) no ha concluído. Se preserva hoy en la pegajosa ideología antiglobalización, en los arabescos de la izquierda para no destruirse a sí misma, en Hezbolá y el imperialismo islamista, en el indigenismo suramericano, en los distintos y virtualmente inacabables complots contra la razón y el progreso del mundo.
Aprende más en el artículo de Fernando Díaz Villanueva.


Hace unos meses tuve la suerte de conseguir a precio de ganga(creo que por 5 euros) un ejemplar de Tiempos Modernos(el ultimo que quedaba en la libreria), y desde entonces he oido hablar mucho y bien(por quienes me interesa oir hablar bien del libro claro…otros no hablan tan bien), asi que estoy deseando poder leerlo al fin…a ver si para dentro de poco…por cierto, que miedo da esa foto…y respecto a la izquierda parece tener un complejo de culpa eterno, que pretende hacernos pagar a toda la sociedad, si los musulmanes no se integran, es culpa nuestra, no de ellos, si hay hambre en el tercer mundo, culpa del capitalismo, no de sus crimanales dirigentes o de nuestra politica proteccionista, si evo y otros son un puñados de racistas “incas”, o Mugabe un racista negro, eso no es racismo, al parecer racismo es solo el ejercido por el “blanco” sobre el resto…en fin, que a fuer de pretender ser el protector de la humanidad, a veces cae precisamente en convertirse en una especie de “hombre superior occidental”, que tiene que velar por los inferiores del tercer mundo, que no son capaces de hacer nada sin su guia…nadie es mas repulsivamente benevolente(benevolencia tipo buen salvaje) que un izquierdista progre…trata a los demas como si no tuviera uso de razon,como si fueran niños a los que hay que educar…claro, educar segun sus doctrinas, si los “niños” prefieren otras(estilo dragones asiaticos) aunque tengan exito les acusaran de haber desvirtuado su culturan , pervirtiendola, occidentalizandola…que es casi un crimen claro.
Comment by martin — August 12, 2006 @ 9:38 pm
Al igual que sólo es “imperialismo” si procede de EE.UU o Gran Bretaña.
El libro de Paul Johnson es excelente. Has hecho una buena inversión. Además, es un libro no reeditado, sólo es posible conseguirlo de segunda mano -que yo sepa.
Comment by Administrator — August 12, 2006 @ 9:45 pm
Como siempre un magnifico post
Comment by Peggy — August 13, 2006 @ 8:42 am
Considerando la situación como irreversible en su base.
¿Qué opciones quedan?
¿Nadar contra corriente?
¿Esperar la llegada de un “mesías”?
¿O simplemente afirmar la situación sobre una nueva debacle monstruosa como la por suerte se ha evitado en Londres?
Un guión atractivo.
Nuevos actores, pero mismo público adaptado a los nuevos tiempos y ajenos a las vicisitudes que existen más allá de la caja tonta.
Es la magnífica realidad. Manipulación sin control, bombardeo infográfico y plato de sopa boba.
Quizá hiciera falta una maniobra de saneamiento mundial.
Miedo me da nada más que pensarlo, pero creo que no hay otra opción.
Comment by Dr. Steiner — August 16, 2006 @ 11:19 am