BilbaoPundit

Bilbao, despiadada y beataAugust 31, 2006 4:49 pm
Esta es una noticia local, pero fácilmente reconocible en otros lugares. Hace pocos días se inauguró una nueva plaza en el barrio bilbaíno de Indauchu, ante la debida presencia de autoridades civiles y eclesiásticas. La remodelación ha costado al erario más de 4 millones de euros, y su nuevo plan es obra del arquitecto Ander Market, después de ganar uno de esos así llamados "concursos públicos".
 
¿Cuál es el problema? Que la plaza no le gusta a casi nadie. Ni siquiera al alcalde (Iñaki Azkuna), que recalcó en la inauguración, ante el descontento y las críticas, que "hay que ver lo positivo" y "dejar paso a la innovación de ésta nueva época".
 
Aunque siempre se supone que la "gestión pública" se acerca mejor a las necesidades de los ciudadanos, resultados como la desastrosa nueva plaza son demasiado habituales. A diferencia de la gestión privada, además, hay que dar por hecho que nadie podrá exigir cuentas y responsabilidades. ¿Es que aún seguimos los restos de la utopía de Le Corbusier, donde los planificadores de la nueva arquitectura partirían de un "mantel limpio" (tabla rasa) para reformar la vista de nuestras ciudades?. Sin duda, ya no vemos aquellos edificios sin plazas ni lugares de encuentro de la modernidad inhóspita que deseaba reconstruir Buenos Aires y París. Pero la planificación urbana continúa siendo autoritaria e ineficiente.
 
Los ciudadanos deberían dejar de "respetar" tanto las decisiones de sus munícipes por antonomasia y comenzar a exigir un sistema de gestión que se adecúe a sus gustos y necesidades prácticas, no al de los arquitectos o los planificadores de la "nueva época". Steven Pinker escribió: "Si algo resulta visceralmente repulsivo, una democracia debe permitir que la gente lo rechace, sea o no sea racional según algún criterio que no tenga en cuenta nuestra psicología".
 
A mí, y a la mayoría de los bilbaínos, esas farolas nos parecen "visceralmente repulsivas". Obsérvese, sobre todo en la segunda fotografía, la conjunción de pos-modernidad y aggiornamento pos-conciliar.
 
 

 

Ciencia & ParacienciasAugust 30, 2006 8:31 pm

La falsa batalla campal entre "creacionistas" y "evolucionistas" continúa. Hoy mismo he ojeado un documental característico de la "derecha religiosa" norteamericana aportando supuestas pruebas contra "la peligrosa idea de Darwin", por usar el acertado título de Daniel Dennett. Para nuestra desgracia y oprobio, el creacionismo está ganando terreno entre muchos "católicos" españoles. Ya advertimos en esta bitácora sobre las tendencias anti-evolucionistas de Pío Moa (aunque cierto que condensadas en la crítica del mal llamado "darwinismo social") y de Juan Manuel de Prada, dos intelectuales considerados "conservadores" y próximos a medios católicos.

Ahora, desde Ediciones Católicas, y con la excusa de criticar el "progresismo", se arremete contra la teoría de la evolución aprovechando algún comentario de Maruja Torres y del blogger Escolar:  

Desde el punto de vista de la ciencia, el evolucionismo es una teoría más o menos plausible, pero no sólo nunca ha sido demostrada, sino que incluso no existe una única teoría de la evolución universalmente consensuada. Es decir, puede haber un amplio consenso en cuanto a que la idea de evolución, puede ser una teoría válida, pero en lo que ya no hay consenso es en cómo se produce, o se ha podido producir, tal evolución. Y en este campo, por supuesto, lo que está completamente superado es la teoría elaborada por Darwin que se ha demostrado completamente imposible y básicamente equivocada.

La verdad, que con este amasijo de errores de bulto y retórica zafia anti-progresista, a Maruja Torres, Escolar y, hasta al más tonto de la clase, se lo están poniendo -dicho en roman paladino- "a huevo". 

Maruja Torres, en efecto, aprovechó un comentario en El País para mezclarlo todo, Condones y Creación, afirmando no sólo que Ratzinger pensaba apuntarse al "diseño inteligente", sino que el anterior Papa ya lo habría hecho allá por 1996:

Acabando: que ya en 1968 (lo he leído en la Web Lo Más Grande de Esto es el Amor) Ratzinger dijo que íbamos a acabar aceptando la evolución llamada inteligente y que Juan Pablo II (cuando se invoca la sombra de Rebeca algo se cuece en el Vaticano) se pronunció en 1996 a favor de lo mismo. O sea: que cambie algo para que nada cambie.

Lo que realmente dijo Juan Pablo II fué algo muy diferente: la verdad no puede contradecir a la verdad. Ante la Academia Pontificia de Ciencia afirmó que "la teoría de la evolución es más que una hipótesis", si bien restringía su aplicación al ámbito de la evolución "material" del ser humano. El principio espiritual, el "alma", en cambio, sería el resultado de la acción creadora de Dios. Desde la encíclica Humani Generis (1950) y la Constitución conciliar "Gaudium et spes", de Pio XII la Iglesia católica no ha considerado que la evolución contradijera su cuerpo de verdades dogmáticas. Más aún, el propio Juan Pablo II llegó a escribir, refiriéndose al Humani Generis, que: "Esa Encíclica consideró la doctrina del ‘evolucionismo’ como una hipótesis seria, digna de una investigación y de una reflexión profunda, al igual que la hipótesis opuesta (…). Hoy, casi medio siglo después de la aparición de la Encíclica, nuevos conocimientos llevan a reconocer en la teoría de la evolución más que una hipótesis (…). La convergencia, no buscada ni inducida, de los resultados de los trabajos realizados independientemente unos de otros, constituye en sí misma un argumento significativo en favor de esta teoría". 

Nótese la diferencia entre la posición de Juan Pablo II y la postura atrabiliaria y antievolucionista de los "católicos antiprogresistas" de e-diciones Católicas. El anterior Papa no sólo no decía que la teoría de Darwin "esté básicamente equivocada", sino que consideraba ampliada su verdad notablemente por trabajos "independientes"; es decir, por los mecanismos de la herencia genética que no fueron conocidos por Darwin, sino por Mendel, por la biología molecular, por el registro fósil…por la reciente codificación del genoma humano, etcétera.
 
¿Se lo están pensando realmente en la "curia vaticana"? Para ser católico en los próximos años ¿será necesario suscribir bodrios paracientíficos como el "diseño inteligente" y rechazar teorías tan bien asentadas como la biología evolutiva? ¿Pero no habíamos quedado en que "la verdad no puede contrdecir a la verdad"? Correrán malos tiempos para la apologética. ¿Serán arrojados los "conservadores" a los brazos de las paraciencias y el fideísmo? Muchos pensamos que esto es perfectamente evitable.
 
Terrorismo, Israel & Oriente medio 6:39 pm

Claudia Rosett es una periodista conocida por haber divulgado el escándalo del programa de Naciones Unidas Oil For Food, establecido en 1995 desde el consejo de seguridad (resolución 986) con el fín de recuperar la economía iraquí y por el que hasta $21 billones podrían haber sido sustraídos para uso de los correligionarios de Sadam Hussein, además de empresarios franceses y rusos. Sus informaciones han sido muy discutidas (Vía Generación X).

Desde hace poco, escribe una bitácora alojada en Pajamas Media. Tiene ya una interesante entrada sobre la utilización de los "servicios sociales" y las organizaciones de "caridad" por parte de Hezbolá. Nos suena.

HispanoaméricaAugust 29, 2006 7:08 pm

El hombre que había sentenciado "El triunfo de la derecha es moralmente imposible", el probable cortesano de Chávez que invocó el artículo 39 de la constitución mexicana para llamar a la revolución contra la "república simulada", ha perdido definitivamente las elecciones a la presidencia de México.

Muchos seguidores suyos no lo aceptarán. Al parecer, todo vale contra el "mito del fín de la historia" y contra la idea de que la democracia liberal es preferible al socialismo.

Si en determinado momento, una figura política o coalición, arremete críticamente (materialmente) contra las Instituciones y su corrupción o contra el bloque histórico instalado en el Estado; cuando despliega tácticas de movilización social en cuya lógica se cifra una estricta estrategia de presión política contra el régimen, o cuando inscribe su discurso político en claves históricas bien precisas: entonces estamos frente a un «mesiánico», un populista irresponsable, un mártir irracional o un caprichoso esquizofrénico que no respeta las instituciones, la legalidad democrática y el estado de derecho. Alguien que está, en otras palabras, contra la (nuestra) Democracia.

Pero a nosotros nos parece que, lejos de estar frente a un enfermo psicológico, estamos sencillamente ante alguien que, precisamente, niega políticamente (y no subjetiva o psicológicamente) que la historia ha llegado a su fin. En otras palabras, alguien que niega la realidad política objetiva que bajo tal bóveda ideológica quiere ser mostrada como fin irreversible de la historia: la realidad política del neoliberalismo democrático.

En realidad, la crítica de Carvallo es netamente leninista, compatible con las líneas tradicionales de la doctrina de La conquista dello stato de Antonio Gramsci -doctrina de la que tan buena nota tomaron los fascistas:

Noi siamo persuasi, dopo le esperienze rivoluzionarie della Russia, dell’Ungheria e della Germania, che lo Stato socialista non può incarnarsi nelle istituzioni dello Stato capitalista, ma è una creazione fondamentalmente nuova per rispetto ad esse, se non per rispetto alla storia del proletariato. Le istituzioni dello Stato capitalista sono organizzate ai fini della libera concorrenza: non basta mutare il personale per indirizzare in un altro senso la loro attività.

El nuevo estado socialista no puede encarnar en las instituciones del viejo estado burgués, cuyo orden "moral" y racional es superior por definición. No debe detenerse en un momento histórico, sino acelerar la conciencia y la práctica de los hombres hasta alcanzar una nueva determinación de la libertad, un nuevo equilibrio entre las fuerzas sociales y de producción. Las experiencias revolucionarias de Cuba o Venezuela no cabe duda que han influído en la política mexicana. Pero, si situamos el problema en un contexto materialista, spinoziano, entonces queda claro que la propia "dialéctica" de los partidarios de AMLO no se sostiene; sus "arremetidas" contra el "bloque histórico" parece que han resultado -al fín y al cabo- impotentes para derribarlo. Aunque ahora se abre una incierta etapa de "consensos" y negociaciones.

Si no ha sido un "triunfo de la democracia" (es también un triunfo de NAFTA, de NASCO…), como dicen los amigos de Publius Pundit, tampoco ha sido un fracaso. De buena se han librado…Ya no habrá ninguna "isla de los niños".

Decepción entre los seguidores de AMLO. 

Ciencia & ParacienciasAugust 28, 2006 9:34 pm

 

Un astrólogo: "Todos los planetas han nacido libres e iguales, a pesar de lo que dice la comunidad de científicos fascistas".

Aquí saben más

Cox & Forkum

Ideas de la historia, Conservadores 4:52 pm

Estoy leyendo The right nation. Why America is different (2004), escrito por los periodistas John Micklethwait y Adrian Wooldridge. Es uno de los ensayos de historia política reciente cuya referencia resulta obligada. Incluso podríamos situarlo a la altura de la Historia de EE.UU de Paul Johnson. Aquí se encuentra una presentación PowerPoint y aquí un forum dedicado a la obra en el Instituto CATO.

El libro narra la evolución del pensamiento conservador en EE.UU, desde el momento en que era considerado apenas un epíteto despectivo durante el New Deal, hasta la "revolución conservadora" de la era Reagan confirmada por los dos últimos mandatos de George Bush II.

Es interesante comparar la filosofía política conservadora de EE.UU con el panorama europeo y español. En comparación, apenas existe en España un pensamiento conservador sistematizado y menos aún con esa amplia militancia de base que caracteriza al republicanismo useño. Las causas de este desequilibrio están profundamente enraizadas en nuestra historia y son difíciles de desentrañar. El liberalismo de Cádiz, las primeras tentativas de modernidad política y republicanismo, dieron paso al encarnizamiento entre la derecha reaccionaria y unas izquierdas cada vez más radicalizadas. En ningún otro país del mundo ha arraigado con tanta fuerza el anarquismo libertario. En ningún otro país se ha visto, en los tiempos modernos, una persecución religiosa semejante a la sufrida durante la II República. En cuanto a la derecha moderada, aún contando con dignos referentes (como Canovas), pronto fué radicalizada por las circunstancias históricas. Por otra parte, el "fascismo español", una respuesta más bien utópica al reto populista de las izquierdas, nunca terminó de cuajar -y más aún cuando sus principales ideólogos perecieron en la contienda de 1936.

El franquismo de la "democracia orgánica" y la nostalgia tradicionalista preparó el camino objetivo del capitalismo pero nunca dió la batalla de las ideas. Franco nos "salvó" del comunismo, pero no nos libró de la monarquía y su régimen de privilegios. Si la izquierda española después de la "transición" nunca elaboró un pensamiento original, tampoco puede decirse gran cosa de la derecha. Una buena prueba de la escualidez intelectual de la "derecha" española es la lánguida oposición del Partido Popular actual, en buena medida en continuación del "centrismo" de la transición.

En cambio, el conservadurismo de los EE.UU casi siempre gozó de una salud espléndida. Nunca estuvo vinculado con el antiguo régimen, y liberado del monarquismo político, pudo desarrollar una alternativa creíble a las izquierdas. Los "conservadores" americanos han sido desde furibundos libertarios, al modo de Albert Joy Nock, o la misma Ayn Rand, pragmatistas como Eisenhower, hasta decididos partidarios del progreso capitalista, al modo de Ronald Reagan.

Los conservadores americanos siguieron las tres primeras características del pensamiento conservador señaladas por Edmund Burke: 1. Desconfianza del poder ilimitado del estado. 2. Preferencia de la libertad en lugar de la igualdad. 3. Patriotismo. Pero se mostraron hostiles a las otras tres características: 4. Apoyo del jerarquismo institucional. 5. Escepticismo hacia la idea de progreso y 6. Elitismo.

Continuará. 

Derechos humanosAugust 27, 2006 10:01 pm

Si en WebIslam lo entendieran así…

Más información, aquí.

Derechos humanosAugust 25, 2006 1:23 pm

A menudo la izquierda y el progresismo son caracterizados casi angélicamente por el universalismo, y en consecuencia por su oposición al racismo y todo tipo de opresión de clase. Por contra, la "derecha", los conservadores, aparecen vinculados con el privilegio y la defensa de "intereses particulares" que no tienen en cuenta el "todo social" (por usar la expresión de Horkheimer). La superioridad de la doctrina progresista supone abarcar tanto el área de la epistemología como el de la moral y la reforma política. Una bella, voluntarista y persistente construcción teórica, pero que oculta el dibujo del particularismo y racismo más atroz en el retrato escondido -o no tanto, del "Dorian Grey" socialista.

Se mire por donde se mire, el antisemitismo del marxismo, o al menos una base profundamente judeófoba para el desarrollo de la teoría de la explotación imperialista y del capitalismo financiero internacional, es algo bastante bien establecido. ¿Sólo judeofobia? Aunque muchos sindicalistas y partidarios de la inmigración mexicana en los EE.UU hoy afirman continuar el legado "marxista", la actitud de Marx hacia los mexicanos -como recordaba Walter E. Willilams- nunca fué muy benevolente. Más bien todo lo contrario. Al igual que el español Sepúlveda justificó el imperialismo depredador -el imperio heril- en el Nuevo Mundo, Marx y Engels apoyaron entusiásticamente la anexión de California por los EE.UU: "Sin violencia, nada se consigue en la historia". Se preguntaba: "¿Es una desgracia que la magnífica California fuera ocupada por vagos méjicanos que no sabían nada que hacer con ella?". Engels añadió: "En América hemos sido testigos de la conquista de méixco y nos hemos alegrado por ello. Es por el interés de su propio desarrollo que México sea ocupado por la tutela de los EE.UU". La misma teoría se aplicó en la ocupación china del Tíbet.

En realidad, a los izquierdistas no sólo les movía un ánimo civilizador universalista -es cierto, por ejemplo, que la teocracia lamaísta matenía en la edad media a los tibetanos-; muchos de entre los más notables progresistas han sido también notables racistas. Thomas Carlyle sostenía que los negros eran "subhumanos" -no tan lejos de la opinión de Bartolomé de las Casas, "ganado bípedo" necesitado de la guía de la raza blanca.

Nathaniel Weyl desarrolló estas ideas en "Karl Marx, Racist" (1979).

José Carlos Rodriguez alertaba, hace no mucho, sobre el racismo en la era progresista (basándose en la obra de David Southern). Después, insistía de nuevo en esa otra entrada.

¿Y qué decir sobre la política de Stalin sobre las minorías étnicas y las nacionalidades, inicialmente vinculada con el "derecho de autodeterminación"? Amnistía Internacional

La política soviética respecto a las nacionalidades adoptó formas distintas en diferentes periodos. En los años que siguieron a la revolución de 1917 (fecha del nacimiento de la Unión Soviética), se puso el acento en la autonomía cultural de las minorías, si bien podía detectarse el uso de la estrategia política de «divide y vencerás». Bajo el man-dato del comisario de las Nacionalidades José Stalin, el derecho a la autodeterminación se vio menoscabado, hecho que se agravó con las detenciones generalizadas de personalidades políticas y culturales en todo el territorio soviético. Durante la Segunda Guerra Mundial, los dirigentes de la Unión Soviética emprendieron una política de traslados forzosos a gran escala de personas a las que se consideraba enemigos potenciales internos, sin más razón que su origen étnico o nacional, o políticamente «inconvenientes» a causa de su situación geográfica. La población afectada por las expulsiones a otros puntos de la Unión Soviética eran chechenos, inguches, karachayes, balkares, mesjetios, tártaros de Crimea, griegos pónticos, kurdos, coreanos y kalmukos, así como alemanes del Volga y de Ucrania. Hasta la muerte de Stalin, en 1953, las personas deportadas estaban sometidas a severas restricciones a la libertad de circulación: estaban obligadas a personarse en comisarías de policía todas las semanas y recibían duras sanciones por cualquier desplazamiento fuera de la zona en la que estaban inscritas en registro. Aunque se eliminaron estas restricciones en 1953, la aplicación práctica de su derecho a regresar a sus luga- res de origen resultó imposible para muchos de los desplazados y se reprimió el deba-te público sobre los traslados forzosos.

El antisemitismo se convirtió a menudo en la política oficial en la ex Unión Sovié-tica, tanto durante el gobierno de Stalin como tras su muerte, en 1953. Esta actitud se solía ocultar bajo la etiqueta de «antisionismo» y a menudo se servía de versiones modificadas del duro simbolismo de la Rusia zarista o incluso de la Alemania nazi.

En La russophobe vienen alertando sobre el resurgimiento del racismo en la Rusia neo-sovietizada. ¿Acaso estos fenómenos no tienen nada que ver con siete décadas de comunismo? En el mismo informe de AI lo advierten: "Si bien el derecho nacional e internacional garantiza a quienes residen en la Federación Rusa equidad y protección contra la discriminación, tanto los procedimientos y conductas en la práctica como las leyes locales dan lugar a que la discriminación racial quede a menudo impune y sin constancia."

Pero si queréis algo más alegre y vivaz, aquí está Pamela bloggeando en remojo. 

ACTUALIZACIÓN: Una reflexión paralela en Neoconomicón sobre las sionuosas relaciones entre izquierda y antisemitismo. 

Ciencia & ParacienciasAugust 24, 2006 6:15 pm

En otro lugar de esta bitácora ya discutimos sobre el feminismo y el antifeminismo. Allí defendí que era posible asumir los derechos civiles igualitarios sin suscribir el esquema típicamente feminista de la "lucha de clases" entre hombres y mujeres, o entre "culturas femeninas" y "culturas masculinas".

Este artículo, escrito por una bitácora amiga, me sirve de ocasión para consolidar aquellos puntos de vista. Anandryne nos refería dos noticias preocupantes sobre sendas tentativas de ley en Holanda y Australia.

en Holanda se especula con multar a las mujeres licenciadas universitarias que se dediquen a la casa y no a trabajar fuera de ella y en Australia, con que las mujeres que hayan tenido un diagnóstico prenatal que indique que van a tener un niño con problemas y decidan a pesar de ello parirlo, se van a ver desahuciadas del sistema público de salud.

Por supuesto, se trata de dos leyes que, de ser aplicadas, vulnerarían gravemente derechos individuales básicos. Pero no considero que la crítica feminista, pese a haberse incorporado al discurso habitual o "saber convencional" de los políticos y defensores de los derechos cívicos, sea la más adecuada para enfrentar la injusticia. Creo que la teoría feminista minusvalora -o simplemente ignora por completo- la cuestión de la naturaleza humana. Esto no puede ser más que un grave defecto en su descripción del mundo y, en consecuencia, en su propuesta sobre la transformación política y la reforma moral.
 
La autora del artículo arrancaba su reflexión desde un ejemplo cinematográfico, la película Boxing Helena en la que el protagonista masculino mutila el cuerpo de su compañera para ejercer un dominio absoluto sobre ella. Por descontado, es muy legítimo plantear todo tipo de reflexiones políticas o filosóficas a partir de casos tomados de la ficción, pero no habría que perder de vista que se trata de ejemplos aparentes y meras ocasiones para la discusión, no algo así como "fuentes de verdad".
 
Continuaba diciendo:

El control del cuerpo femenino ha sido siempre una obsesión masculina. Otra faceta de esta obsesión es definir la feminidad bajo sus propios deseos y parámetros e imponerla a las mujeres: las mujeres no tienen pelos en las piernas, las mujeres caminan de determinada manera, su cintura ha de medir tanto, su pelo ha de tener tal aspecto.

La afirmación de que "controlar" el cuerpo de la mujer es una "obsesión masculina" me parece abusiva antropológica e históricamente. Podría incluso considerarse bastante ofensiva para los hombres, pese a que la hiperlegitimidad del feminismo en nuestra sociedad acostumbra a "anestesiar" este tipo de sentimientos naturales entre los hombres o las mujeres no feministas.

Creo que la autora pasa por alto que la sexualidad no puede considerarse ya una mera "construcción social" o cultural -este es el presupuesto básico del feminismo, como variante sexista de la lucha de clases marxista-, y que la dialéctica entre hombres y mujeres no es únicamente social o cultural, ni se ajusta bien al esquema de lucha entre "opresores y oprimidos", sino que está enmarcada en la estructura biológica de nuestra especie, en definitiva, en nuestra propia naturaleza humana.

Este planteamiento no es naturalista en el sentido de la falacia descrita por G.E. Moore, ni deja de tener en cuenta condicionantes sociales y culturales. La afirmación de que existe una diferencia natural entre los sexos, no es imcompatible con el reconocimiento de la identidad esencial entre las personas, de la cooperación entre individuos de distinto sexo, de la necesidad de derechos civiles formalmente igualitarios, o incluso del reconocimiento de aberraciones culturales en el tratamiento de las personas, a lo largo de la historia.

Tomemos el ejemplo de la moda y la atracción sexual. En este punto los análisis feministas suelen cargar las tintas contra el condicionamiento cultural y social, y específicamente contra la "dominación masculina", por evocar el título de Pierre Bourdieu. Pero, ¿acaso se puede culpar a las personas de que existan, de hecho, marcadores biológicos sobre la belleza que permitan a algunos miembros de nuestra especie ser -o parecer- más atractivos que otros?. ¿Es que los hombres son culpables de la selección sexual? Existe algo muy parecido a una "ciencia de la belleza" universal. Victor Johnston escribió:

Cada cultura tiene su propio prototipo de belleza y constatamos que, históricamente, en todas las culturas estudiadas, la gente ha intentado cambiar su apariencia para parecer más atractivo, de manera que no es nada nuevo, simplemente que ahora se hace mejor. Podemos manipular las caras y los cuerpos mucho más que antes, pero no deja de ser parte de un viejo patrón que los humanos seguimos desde que existe la historia escrita. Siempre hemos manipulado nuestra apariencia para parecer más atractivos de lo que en realidad somos

Las estrategias de la feminidad, en sentido genérico, son prácticamente universales y no son un producto de ninguna "dominación masculina". La moda y los adornos, como explicó muy bien Rene Konig, son fenómenos universales. No faltan ni siquiera en las sociedades "holistas" más opresivas, como en el Islam. No son, en ningún caso, productos arbitrarios del capitalismo o de una fantasmagórica "cultura masculina" obsesionada patológicamente con el cuerpo femenino. La facultad de adornarse, de ir a la moda o de parecer "atractivas" no es una imposición de los hombres sobre las mujeres indefensas, sino un componente autónomo en la naturaleza femenina. Arthur Seldon, en su clásico estudio sobre el capitalismo, se refería a la elegancia innata de las mujeres y su "instinto" por la moda. Sencillamente, las mujeres de la Alemania del este preferían la moda occidental, no porque fuera una imposición masculina o capitalista, sino porque satisfacía mucho mejor sus deseos que los productos del Instituto socialista de la Moda de Berlín.

Por otra parte, si en Holanda "se especula con multar a las mujeres licenciadas universitarias que se dediquen a la casa y no a trabajar fuera de ella", ¿Qué tiene que ver esto con los "valores masculinos"? Esta afirmación es claramente sexista y parcial. ¿Acaso se da por supuesto que el valor de trabajar fuera de casa es "masculino"? Las medidas de Holanda no son producto del "machismo", sino de una mentalidad política ingenieril típicamente socialista. Más aún, es un resultado consistente con la propia doctrina feminista, por lo menos, a la manera de Simone de Beauvoir, que escribía esta profecía en 1975:

No se debería permitir a ninguna mujer que se quedara en casa para criar a sus hijos. La sociedad tendría que ser completamente distinta. Las mujeres no deberían tener esa opción, precisamente porque si existe tal opción, demasiadas mujeres la van a tomar.

El caso australiano -la decisión de impedir el nacimiento de niños malformados- es mucho más problemático, por supuesto, pero una vez más para criticarlo no hace falta abanderar el feminismo, sino defender el derecho civil igualitario, los principios políticos del republicanismo moderno y la necesidad de preservar la naturaleza humana frente a las ingenierías autoritarias y arbitrarias.

Baudelaire escribió el Elogio al maquillaje como un modo de reivindicar la autonomía femenina precisamente a través del arte del parecer. Solamente las feministas extravagantes y disparatadas se oponían a que las mujeres se maquillaran y transformaran estéticamente como consideraran oportuno. En esto, coincidían con algunos de los elementos más reaccionarios de las Iglesias.  

Economía políticaAugust 23, 2006 7:30 pm
¿Por qué la revolución de la microtecnología, que en buena medida construyó el mundo en que vivimos, surgió en Sillicon Valley (California, EE.UU) y no, pongamos por caso, alrededor de los complejos industriales de Norilsk (URSS)? Anna Lee Saxenian tiene excelentes pistas.