En Juventudes Liberales acaban de publicar una entrevista a Fernando Savater donde se reflexiona sobre la relación entre liberalismo y nación. Savater no era, hasta ahora, un santo de mi particular devoción, pero creo que en esta ocasión ha estado acertado. Sobre todo, al apuntar las relaciones entre Nación y Libertad:
P: ¿Contribuyen los defectos de la economía liberal a la creciente popularidad de los populismos?
R: El liberalismo genera crecimiento y progreso donde el Estado es fuerte. Donde amortiza la fuerza del mercado y de la competencia, donde existen instituciones estables, no corruptas. Ahí donde falta el Estado fuerte, como en América Latina o algunas regiones de Asia, el liberalismo destruye a la sociedad. Por ejemplo, en la Argentina de Carlos Menem. Allí en vez de un Estado había una pandilla de bandidos que fingía ser un Estado y condujo al país, el favorito del neoliberalismo, a la catástrofe.
Por los mismos motivos me preocupa menos que el Presidente de Bolivia, Evo Morales, perjudique los intereses del consorcio español Repsol y me preocupa más que sus actividades no ayuden en nada a los bolivianos. Al igual en Venezuela. Mientras haya dinero procedente del petróleo, se puede hacer mucho ruido aunque esto no contribuya en nada al desarrollo del país. Cuando falte el petróleo, se acabará la revolución de Hugo Chávez.
P: En Venezuela el Estado sí es fuerte, pero populista.
R: No el Estado, sino el poder. La falta del Estado, o sea de las instituciones y de la ley, genera consecuencias imprevistas. ¿Por qué existe el terrorismo islámico y por qué es tan peligroso? No es porque los musulmanes sean radicales y extremistas por naturaleza. Más bien porque no existen allí naciones en su sentido laico. Hay jeques y príncipes, pero no hay naciones ni Estados de verdad.
El islamismo radical es una ideología internacional, como el comunismo decimonónico. Las iglesias cristianas han elaborado una jerarquía, una autoridad y sistemas de disciplina. El islam: no. Es una religión muy democrática.
Cualquiera puede ser la autoridad, cualquiera puede interpretar el Corán, sea un mulá o un terrorista de al Qaeda. Fue algo parecido en los primeros siglos de la cristiandad. No obstante, Constantino y otros emperadores llamaron al orden a los cristianos. De lo contrario, hubiesen podido ser muy peligrosos.
Nadie debería sorprenderse de que el liberalismo se vincule a la nación. De hecho, fueron los "liberales" españoles los que articularon la nación política española, frente al antiguo régimen. Vincular "estado" con "estatismo" y con socialismo, frente al liberalismo libertario, única fuente verdadera de la libertad y del capitalismo, es únicamente una argucia retórica.
El diagnóstico sobre el Islam también parece correcto. Lo que llamamos "yihadismo" o "imperio islamista" no tiene una base nacional. El nacionalismo árabe nunca funcionó. Por supuesto, los yihadistas actúan ayudados por estados árabes, pero se trata de estados deficientes, descoordinados entre sí, donde no existe igualdad formal ante la ley y la espiritualidad se considera un asunto político. En este mismo sentido, enlazo con una referencia aparecida en Publius Pundit, arrojando dudas sobre la intervención israelí en Líbano, y precisamente por el carácter anti-estatal (más información sobre la oposición entre islamismo y nación liberal en The Lebanese bloggers) de los islamistas, que no conocen más lealtad que aquella que rinden a su utópica Comunidad Islámica (UMMA):
With the destruction of all Lebanon, what is likely to happen is that Hezbollah barbarians will fill that civil-society void, because they are never happier than when they are in a failed state.
Nunca son más felices que cuando el estado fracasa. Sobre un artículo de hace ya ocho días -qué rápido pasa el tiempo en la blogosfera- de Alvaro Vargas Llosa (The lebanon blitz).
P.S. Por cierto, no sé hasta qué punto en Juventudes Liberales son conscientes de la profunda antítesis que separa los planteamientos realistas de Savater del utopismo libertario que ellos mismos publican en un banner sobre "La filosofía de la libertad".