Hace unos días escuché una entrevista radiofónica, en la radio del Ángelus y de FJL, a doña Covadonga O’Shea, divulgadora conservadora, papista, a medio camino entre Pitita Ridruejo y Ann Coulter (más Ridruejo que Coulter, a decir verdad). Presentaba un libro de título scheleriano: "En busca de los valores" en el que reclamaba los buenos modales y el arte bello. Eso era todo. No sé si O’Shea ha leído a Scheler, pero desde luego no se le nota nada.
Así es la decepcionante derecha española y así son sus líderes: Rajoy, O’Shea, de Prada, Schlichting &c. Esto no marcha bien.
Un preguntar: ¿Qué pensará Covadonga O’Shea de Ron Mueck?
José María Marco reflexiona en Libertad Digital sobre la estética de la derecha americana. Principalmente se me ocurre una diferencia con la "estética" de la derecha española y en general, europea. Es la diferencia que media entre el monarquismo y el republicanismo. Como republicanos, los americanos resultan ser más francos, más decididos y menos acomplejados. Es un resultado de la cultura protestante norteamericana del esfuerzo, puesto que se saben herederos de una tradición que surge precisamente de la ruptura con el antiguo régimen. En Europa, en cambio, y pese al desastre de las principales casas reales (en Alemania, Austria-Hungría y Rusia) tras la primera guerra mundial, los restos del antiguo régimen permanecen vivos a través del constitucionalismo monárquico, de la "monarquía de partidos" al estilo español. Además, la estética de la "derecha española" y europea está más complicada aún por el pasado fascista de Europa (suponiendo que el fascismo sea "de derechas", lo cual, la verdad, es mucho suponer).